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Iván Duque asume la presidencia en el regreso de la derecha uribista al poder en Colombia

08 de agosto 2018.

El derechista Iván Duque asumió la presidencia de Colombia este martes, iniciando un mandato que marca el regreso de la derecha uribista al poder en Colombia, en una Administración que promete agudizar las diferencias y enfrentamientos con gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y endurecer la política de paz con la guerrilla colombiana hasta el punto de hacer peligrar los acuerdos FARC-Santos.

Abogado de 42 años y delfín del influyente exmandatario y senador Álvaro Uribe -investigado por la Corte Suprema-, Duque juró al cargo para el que fue elegido por cuatro años el 17 de junio.

“Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes”, dijo ayer Iván Duque, hacia las 3:32 de la tarde, al tomar juramento como nuevo presidente de Colombia 2018-2022, levantando su mano derecha ante el presidente del Congreso, senador Ernesto Macías, y bajo la mirada de unos 5.000 invitados congregados en la Plaza de Bolívar —entre ellos 10 jefes de Estado, exmandatarios, diplomáticos, congresistas y, por supuesto, su mentor, el expresidente Álvaro Uribe—. Un minuto después se puso la banda presidencial y media hora más tarde se dirigió al país y a los presentes en un discurso con el que comenzó a marcar los lineamientos de su mandato, con una que otra pulla, y en el que reveló las primeras decisiones e iniciativas a acometer.

“Hoy llega a la Presidencia de Colombia una nueva generación, motivada por el servicio y no por el ejercicio vanidoso del poder, comprometida con el futuro y sin anclas en prejuicios del pasado, inspirada en la justicia social y en la seguridad como el cimiento de nuestras libertades, y dedicada a promover el entendimiento, el trabajo en equipo y la construcción de consensos. Es una generación llamada a gobernar libre de odios, de revanchas, de mezquindades y con el mandato de millones de compatriotas de hacer de nuestro país una tierra grande, donde los símbolos de nuestro tricolor retomen su significado”.

“Recibimos un país convulsionado. Más de 300 líderes sociales han sido asesinados en los últimos dos años, los cultivos ilícitos se han expandido exponencialmente en los últimos años, bandas criminales aumentan su capacidad de daño en varias regiones del país, se han hecho promesas y compromisos con organizaciones sociales sin asegurar su financiamiento”.

Con esa sentencia fue que Iván Duque le sacó balance al país que recibe luego de ocho años de gobierno de Juan Manuel Santos.  Según él, “en materia económica se han cometido errores que debemos enmendar. Una política tributaria motivada por la expansión del gasto ha llevado a que tengamos cargas asfixiantes y que se afecten el ahorro, la inversión, la formalización y la productividad”.

A juicio de Duque, “la equivocación de haber expandido los gastos permanentes con base en el espejismo de una bonanza petrolera transitoria, y luego intentar sustituir petróleo por impuestos afectó a generadores de empleo y consumidores”.  Otro problema que mencionó fue el de  “la creación desordenada de agencias y programas” que, según él, “está acrecentando la desconfianza ciudadana y la frustración de los beneficiarios de estas iniciativas, incluidas las víctimas y las regiones golpeadas por la violencia”.

Duque, que tendrá como vice a la conservadora Marta Lucía Ramírez, la primera mujer en ocupar el cargo, sucederá al impopular Juan Manuel Santos, con quien inició su vida pública pero del que se apartó luego hasta convertirse, de la mano de Uribe, en duro adversario.

“Ha llegado el momento de evitar que los grupos armados ilegales que secuestran y trafican drogas pretendan ganar beneficios mimetizando sus delitos con causas ideológicas. Sencillamente debemos dejar claro  que en adelante en nuestra Constitución el narcotráfico y el secuestro no son delitos conexos al delito político ni mecanismos legítimos para financiar y promover ninguna causa. Hoy mismo le cumplo a Colombia y  llevaré esta iniciativa ante el Congreso de la República”, aseveró el nuevo Jefe de Estado de Colombia.

Duque afirmó, “Creo en la desmovilización, el desarme y la reinserción de la base guerrillera. Muchos de ellos fueron reclutados forzosamente o separados de su entorno por la intimidación de las armas”, le dijo a la primera, excluyendo así a sus líderes. Y frente a la segunda, anunció: “Durante los primeros 30 días de nuestro gobierno vamos a realizar una evaluación responsable, prudente y completa del proceso de conversaciones que durante 17 meses se ha adelantado con el ELN”.

El nuevo Presidente de Colombia dió un ultimátum a la guerrilla:  “Durante los primeros 30 días de nuestro gobierno vamos a realizar una evaluación responsable, prudente y completa del proceso de conversaciones que durante 17 meses se ha adelantado con el Eln. Nos vamos a reunir con las Naciones Unidas, la Iglesia Católica y los países que han venido apoyando dicho proceso, para que en el marco de la independencia y la institucionalidad del Estado, compartan con nosotros el balance acerca del mismo. Quiero dejar claro que un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional, y tiempos definidos. Queremos avanzar pero el pueblo colombiano no tolerará que la violencia sea legitimada como medio de presión al Estado”.

“Quiero gobernar a Colombia con valores y principios inquebrantables, superando las divisiones de izquierda y derecha, superando con el diálogo popular los sentimientos hirsutos que invitan a la fractura social. Quiero gobernar a Colombia con el espíritu de construir, nunca de destruir”. Duque recordó que el próximo año será el del Bicentenario de la Independencia, que, más allá de las celebraciones tradicionales, debe servir para hacer reflexiones sobre el pasado y un nuevo futuro.

“No puede haber egoísmos. Gobernar a Colombia requiere grandeza para mantener todo lo que funcione, corregir todo lo que sea necesario y construir nuevas iniciativas, instituciones y programas que le aseguren a nuestro país un futuro de justicia social”

Duque, afirmó este martes que “rechazará cualquier forma de dictadura en el continente”, en una advertencia velada al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, al que se ha referido en el pasado en esos términos.

Sin mencionar directamente a Maduro, Duque aseguró en su discurso de posesión que buscará “que en defensa de los valores democráticos nosotros rechacemos cualquier forma de dictadura en el continente americano, y la denunciemos”.

Iván Duque se refirió a lo que para él ha sido un manejo erróneo de la economía, “con una política tributaria motivada por la expansión del gasto que ha llevado a que se tengan cargas asfixiantes y que se afecten el ahorro, la inversión, la formalización y la productividad”. Aun así, invitó a construir un “gran pacto por Colombia”, por encima de las diferencias: “No se trata de pensar igual, no se trata de unanimismos, no se trata de eludir las sanas discrepancias de ideas que enriquecen la democracia. Se trata de ser capaces de darles vida a los consensos necesarios para que seamos una nación grande, sólida y segura. Siempre he dicho y lo seguiré diciendo: soluciones y no agresiones”.

Andrés Pérez.

Con Información de El Espectador/ EFE/AFP.

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