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Trump pasará a la posteridad como el mandatario que enjauló niños latinos y convirtió el ‘American Dream’ en la más espeluznante pesadilla

22 de julio 2018.

En la actualidad el gobierno de Donald Trump mantiene aproximadamente a tres mil niños enjaulados y separados de sus padres.

Los desgarradores llantos de los niños separados de sus padres caracterizarán para la posteridad la Administración del magnate que preside a los Estados Unidos de América, enjaulados y recluidos en campos de concentración los infantes han servido como un espeluznante ejemplo empleado por Donald Trump para mostrar a los latinoamericanos el destino que le depara a quienes cruzan las fronteras de EEUU en búsqueda del “sueño americano”.

La aplicación de la directriz de apartar a padres e hijos inmigrantes como parte de la política de ‘cero tolerancia’, impuesta por Trump a principios de abril de este año, ha representado severos traumas psicológicos a niños y niñas que junto a su familia han huido de situaciones violentas y desesperadas, cruzando miles de kilómetros en circunstancias riesgosas en su búsqueda de una vida mejor.

“Violan la ley, ponen en peligro a sus hijos y francamente a los nuestros. ¿Vamos a dejar a toda esta gente en nuestro país?. No conmigo”. Donald Trump.

“Cuando procesas a los padres por entrar en el país ilegalmente, hay que apartar a los niños”, de esta manera Trump justificó la medida, el pasado mes de junio ante un nutrido grupo de empresarios que simpatizaban con las políticas del magnate republicano, “Yo no quiero niños siendo retirados de sus padres. Pero cuando buscamos procesar a los padres por venir aquí ilegalmente, algo que se debe hacer, hay que separar a los niños”. “Queremos poner fin a la crisis en la frontera mediante obtención de autoridad legal y recursos para detener y remover familias inmigrantes enteras y llevarlas a su país. Tenemos que llevarlos de retorno a su país”. Trump aseguró que Estados Unidos no se convertirá en un “campo de inmigrantes”.

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El presidente Donald Trump intentó sembrar dudas sobre las desgarradoras anécdotas de niños migrantes separados de sus familias en la frontera, restando importancia a “las falsas historias de tristeza y dolor” y afirmando que las verdaderas víctimas de la crisis inmigratoria del país son los estadounidenses asesinados por aquellos que cruzan la frontera sin autorización.

La política del gobierno de EE.UU. separar a los niños de sus padres inmigrantes arrestados cruzando la frontera con México ha levantado una creciente ola de reproches, que arrincona al presidente Donald Trump.

De manera atroz la Administración Trump mantiene a miles de niños inmigrantes separados de sus padres, dichas separaciones se han concretado durante los últimos meses.

El Fiscal General de los Estados Unidos, Jeff Sessions, nombrado por Trump, cumple al pie de la letra la línea antimigración establecida por el Mandatario Republicano.

“Si no quieres que te separen de tus hijos, entonces no los traigas ilegalmente a través de la frontera”. Jeff Sessions, Fiscal General de los Estados Unidos.

En el mes de abril, Jeff Sessions, anunció la aplicación de una política de tolerancia cero ante la inmigración ilegal en la frontera entre Estados Unidos y México. El ordenamiento juridico promovido por Sessions, incluye acelerar el proceso para determinar si las personas son elegibles para quedarse en el país, expulsar rápidamente a quienes se les niegue la permanencia y procesar penalmente a los inmigrantes que entren al país ilegalmente por primera vez, quienes antes eran procesados por la vía civil.

Debido a que los hijos de los inmigrantes procesados no son imputados por ningún delito, no se les permite estar en la cárcel con sus padres, por lo que son separados.

Adicionalmente, las autoridades también están separando a los niños que llegan junto a familias solicitantes de asilo, pese a que solicitar este tipo de protección no es ilegal.

Estas medidas tienen como objetivo expreso disuadir a quienes piensen en emigrar ilegalmente a Estados Unidos.

“Si no quieres que te separen de tus hijos, entonces no los traigas ilegalmente a través de la frontera”, señaló Sessions recientemente.

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El Fiscal General de los Estados Unidos, Jeff Sessions.

“Estamos haciendo lo correcto. Estamos cuidando de estos niños. Nuestras políticas están desalentando a la gente a hacer que los niños tengan que soportar este viaje peligroso“, agregó el fiscal en entrevistas posteriores.

“Violan la ley, ponen en peligro a sus hijos y francamente a los nuestros. ¿Vamos a dejar a toda esta gente en nuestro país? No conmigo”, ha afirmado Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos de América.

Trump indicó que el país no será un “campo de migrantes” al defender las prácticas que están implementando en la frontera sur, que consiste en separar a niños de sus padres cuando las familias cruzan ilegalmente. El presidente aseveró que EEUU tampoco será “una instalación de retención de refugiados”.

Mientras tanto, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, dijo que no se disculparán por hacer cumplir las leyes migratorias del país que resultan en la separación de niños de padres cuando grupos familiares cruzan ilegalmente la frontera entre México y EEUU.

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Kirstjen Nielsen, Secretaria de Seguridad Nacional de EEUU.

“Los padres que ingresaron ilegalmente son, por definición, delincuentes. Al ingresar ilegalmente a nuestro país, a menudo en circunstancias peligrosas, los inmigrantes ilegales han puesto en riesgo a sus hijos”, dijo Nielsen a los periodistas.

NIÑOS SEPARADOS DE SUS PADRES Y ENJAULADOS

Un vídeo muestra a los niños ‘enjaulados’ en la frontera de EE.UU.

El pasado mes de junio se reveló una realidad que espantó al mundo, el planeta vio y escuchó con horror videos y audios que evidencian como la administración Trump separa a los niños de sus padres y los alojan en una especie de jaulas en centros de detenciones mientras esperan a que sus progenitores sean procesados por cruzar la frontera de Estados Unidos de forma ilegal.

El mundo escuchó un audio grabado secretamente y obtenido por la red de periodistas Pro-Publica, de Jimena Valencia Madrid, una niña salvadoreña de seis años que fue separada de su madre en la frontera de Texas el 13 de junio como parte de la política de la Administración Trump de “cero tolerancia” con los migrantes.

Jimena fue ubicada en un centro de detención de la Patrulla Fronteriza en Phoenix; su voz y la de varios niños cuyas edades varian entre los 4 y 10 años, fueron escuchadas por un planeta indignado al develar con horror como los infantes llorando inconsolablemente pidiendo ser reunidos con sus padres. “¡Mami!”, “¡Papi!”, claman sin ser atendidos por sus custodios.

Entre los llantos, se puede escuchar la voz de Jimena rogándole a sus cuidadores que llamen a su tía en Houston, cuyo número había memorizado y repetía constantemente en español.

La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos permitió el pasado domingo 17 de junio a un grupo de periodistas visitar brevemente las instalaciones donde retiene a las familias de inmigrantes tras cruzar la frontera de Estados Unidos con México,como respuesta a las críticas y protestas que ha provocado en todo el país la política de “tolerancia cero” de la administración Trump y la consiguiente separación de las familias.

Dentro de un viejo almacén en el sur de Texas, cientos de niños esperan en una especie de jaulas creadas con vallas de metal. Una de ellas encierra hasta unos 20 menores. A su alrededor, hay botellas de agua, bolsas de patatas fritas y mantas aislantes.

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Más de 1.100 personas se encontraban dentro de esta instalación grande y oscura que se divide en alas separadas para niños no acompañados, adultos solos y madres y padres con niños. Las jaulas en cada ala se abren en áreas comunes para usar baños portátiles. La iluminación del techo en el almacén permanece encendida todo el día.

La Patrulla Fronteriza informó que cerca de 200 personas dentro de la instalación eran menores sin compañía de un padre. Otras 500 eran “unidades familiares”, padres e hijos. Estos menores son enviados a albergues o centros de acogida mientras los adultos enfrentan cargos judiciales; aunque muchas familias inmigrantes denuncian que la reagrupación posterior es casi imposible debido a la falta de registro.

Se han difundido historias de niños que fueron arrancados de los brazos de sus padres y madres que no pudieron saber adónde habían sido llevados sus hijos. Un grupo de legisladores del Congreso visitó la misma instalación el domingo. “Lo que estamos haciendo como país está causando un daño enorme estos niños y sus padres, cuando es totalmente innecesario mientras están esperando por su audiencia para obtener asilo”, denunció el senador demócrata por Oregon, Jeff Merkley.

Después de que se filtrara un audio de los llantos de los pequeños, unas imágenes muestran a algunos de ellos encerrados en jaulas, que añaden información gráfica a las noticias publicadas estos últimos días sobre el trato que reciben los inmigrantes por parte de las autoridades estadounidenses en los centros de detención. Difundido por el senador estadounidense Bernie Sanders en su cuenta de Twitter y atribuido al Departamento de Seguridad de EE.UU., el vídeo podría haber sido grabado por alguna persona que estuvo presente en la visita al antiguo almacén de McAllen, Texas, donde una delegación encabezada por senadores demócratas fue a comprobar las consecuencias que la política de ‘tolerancia cero’ de la administración Trump está provocando en la frontera.

“La administración Trump, en su crueldad descarada, está forjando un lugar único en la historia de Estados Unidos. No es solo el apoyo al racismo, el sexismo, la homofobia, la xenofobia y el fanatismo religioso, han alcanzado un nuevo mínimo al separar a los niños de sus padres y colocarlos en centros de detención”, afirma Sanders en el audiovisual.

Una activista que pasó varias horas en la instalación el viernes dijo que estaba profundamente preocupada por lo que encontró. Michelle Brane, directora de derechos de los migrantes en la Comisión de Mujeres Refugiadas, se encontró con una niña de 16 años que había estado cuidando a una bebé durante tres días. La adolescente y otros en su jaula estimaron que la niña tenía dos años. “Tuve que enseñar a otros niños de la celda a cambiarle el pañal”, explicó Brane.

La activista contó que hizo falta que un abogado comenzara a hacer preguntas para que los agentes encontraran a la tía de la niña y las reuniera. Resultó que la niña en realidad tenía cuatro años. Parte del problema era que no hablaba español sino k’iche, un idioma indígena de Guatemala.

A pesar de las dramáticas informaciones sobre la situación de estos menores alojados en almacenes reconvertidos en centros de detención temporal, el presidente estadounidense, Donald Trump, no dudó en mantener una postura desafiante y volvió a relacionar la inmigración con la criminalidad.

Trump apuntó que “algunos de los peores criminales” del mundo “usan” a niños inmigrantes para entrar en el país. “¿Dónde está el clamor por los asesinatos y crímenes causados por pandilleros y matones, incluida la banda (centroamericana) MS-13, entrando en nuestro país de manera ilegal?”, se preguntó.

“Ya escuchaste el otro lado, nunca has escuchado éste”, dijo Trump, junto a una docena de lo que llama “familias ángel”, que perdieron a seres queridos a manos de gente que ingresó sin autorización al país. Se enfocó en el hecho de que los jóvenes migrantes separados de sus padres probablemente sean reunificados, a diferencia de las víctimas de los asesinos.

“Estos son ciudadanos estadounidenses separados permanentemente de sus seres queridos. La palabra ‘permanentemente’ es la palabra en la que tienes que pensar. Permanentemente, no separados un día o dos, son separados permanentemente porque fueron asesinados por criminales extranjeros ilegales”.

El 20 de junio, ante el tsunami de críticas, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para detener la polémica medida de separaciones de niños de sus padres inmigrantes. Trump reiteró que seguirá manteniendo la “tolerancia cero” hacia quienes entren ilegalmente a los Estados Unidos, lo que implica procesar a los inmigrantes por la vía penal.

La nueva orden establece que los inmigrantes seguirán siendo detenidos al cruzar la frontera y procesados como supuestos autores de un delito, pero las familias permanecerán juntas, excepto en los casos en los que exista preocupación por el bienestar de los niños.

La rectificación de Trump crea otro problema al gobierno: qué hacer con las familias detenidas, posiblemente por un largo periodo de tiempo, y cómo reunir a los que ya han sido separados. Hasta este 22 de julio las cifras oficiales señalan que más de tres mil niños se encuentran aun separados de sus padres.

El 09 de julio, el juez de San Diego, Dana Sabrow, ordenó que todos los menores de cinco años estuviesen con sus progenitores para el 10 de julio, sin embargo el Departamento de Justicia le informó de que solo se podría cumplir la sentencia con algunas decenas de los niños que fueron apartados de sus familias en mayo y junio. El juez aceptó la petición del gobierno de extender el plazo para reunir a los menores de cinco años con sus padres. La fecha límite para reagrupar a los menores de edad que superan los cinco años es el 26 de julio. Según datos del Gobierno de EE UU, la cifra total de menores separados de sus padres ronda los 3.000.

Próximamente la segunda entrega del reportaje: Trump pasará a la posteridad como el mandatario que enjaulo niños latinos y convirtió el ‘American Dream’ en la más espeluznante pesadilla.

Rortz.

Con información de EFE/Reuters/NYTimes/RT/AP/AFP/LA VANGUARDIA/Telesur/ BBC Mundo.

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