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Croacia con un corazón gigantesco gana su puesto en la final tras derrotar 2 a 1 a Inglaterra en prórroga

11 de junio 2018.

Ya con Francia esperando por su oponente el domingo en lo que será una final inédita, se enfrentaron las selecciones de Inglaterra y Croacia.

Los ingleses clasificaron de manera cómoda a esta etapa tras derrotar sin mayores aspavientos al combinado nacional de Suecia con marcador de 2 a 0. Además, los británicos tenían a su favor tener en su once titular al líder goleador del torneo, el delantero del Tottenham, Harry Kane y, por si esto no fuera poco, Inglaterra llegaba a esta instancia contando con un club mucho más fresco y joven que su adversario.

Por su parte, del otro lado de la arquería, la corajuda Croacia venía con un cansancio evidente tras llegar a esta instancia al derrotar, primero a Dinamarca y, posteriormente a la dura anfitriona Rusia. Ambos rivales fueron reducidos por los balcánicos en la ronda de penales.

De buenas a primeras, los ingleses, aunque, cuya selección caracterizada por su juventud y que, tenían como aliciente prepararse para la próxima Euro Copa y Mundial, partieron como los grandes favoritos para ganar su boleto a la final contra Francia. Los croatas, aunque han tenido una condición vital para cualquier selección que quiera ganar un mundial, saber sufrir y remontar un encuentro prácticamente perdido, iniciaron este encuentro con desventaja relativa debido a los minutos de más en sus piernas ya antes mencionado.

Las acciones iniciaron con un combinado británico presionando fuertemente a un elenco croata que trataba de cerrarle los espacios a los veloces arietes ingleses.

Tan solo en el minuto 4 del juego, una falta cercana del área le dio la oportunidad de un tiro libre a los ingleses. El lateral derecho del Tottenham,  Kieran Trippier nos deleitó con un magistral gol que dejó con los ojos claros y sin vista a propios y ajenos.

Con la tempranera victoria parcial, los ingleses presionaron a los confusos croatas pero sin terminar de manera efectiva las jugadas ofensivas.

Por su parte, los balcánicos con ese gol de camerino a cuestas, se vieron sobrepasados en físico y en ideas en el campo. El único jugador croata que parecía entero en cuerpo y mente era su capitán, el mediocampista al servicio del Real Madrid, Luka Modric, el cual tenía un importante desgaste al subir y bajar en cada jugada en un ida y vuelta constante.

Con la ventaja parcial por la mínima favorable a Inglaterra se terminó el primer tiempo, con unos británicos frescos y unos croatas agotados física y mentalmente que no les permitió demostrar su buen juego de pases.

El segundo tiempo inició con Inglaterra totalmente cómoda en el campo dedicándose a pasar la pelota de un lado al otro para escondérsela a sus rivales que, saltaron al engramado moscovita con ganas del empate. En un par de oportunidades, los británicos pudieron ampliar la ventaja, pero, un Harry Kane, totalmente perdido en la cancha no respaldó las ofensivas y, el juego displicente de los ingleses no les permitió sumar más en el marcador.

Iván Rakitic tuvo dos chances de oro para igualar las acciones, pero las indecisiones y el agotamiento no le dejaron definir efectivamente.

En el minuto 68, tras una galopada impresionante por el lateral derecho y, con un centro bombeado de ensueño, la estática defensiva central británica fue una mera espectadora en la definición perfecta de Iván Perisic que ponía el empate a 1 en la marquesina.

Los 30 minutos finales del tiempo reglamentario transcurrieron con una Croacia crecida y volcada al ataque por todos los sectores del campo y que, a pesar del desgaste y cansancio, su director técnico no hizo ningún cambio. Los ingleses, con falta de experiencia y con un juego especulativo que han mostrado durante toda la Copa pagaron muy costosa esa displicencia con el fútbol y perdieron una oportunidad de oro de ganar su pase a la final en 90 minutos.

Tras finalizado los 90 minutos reglamentarios, Croacia, una vez más forzaba una prórroga, la tercera en fila.

El primer tiempo de la prórroga partió de la misma manera en la que había transcurrido la mayor parte del segundo tiempo, Croacia, sin piernas pero, con un pundonor inmenso, volcada encima de los ingleses que, aunque más frescos físicamente, no sabían como soportar y contrarrestar el aluvión balcánico.

En la fracción 109, el delantero que milita en la Juventus, Mario  Mandzukic aprovechó a una sorprendida defensa central inglesa para marcar el gol dorado que ponía a soñar a los hinchados corazones croatas.

Los ingleses intentaron revertir el resultado, pero, haciendo honor a la verdad, los británicos nunca pudieron superar el primer gol croata y, mucho menos el segundo. De hecho, Croacia se dio el lujo de terminar el segundo tiempo de la prórroga atacando y arrinconando a los ingleses.

Tras los tres pitazos finales, Croacia con más vergüenza deportiva y corazón guerrero  que con fuerza en sus piernas derrotaron a los favoritos ingleses que, pagaron muy caro el estilo displicente que demostraron en todo el torneo.

El domingo veremos una final preciosa entre dos clubes de estilo muy distinto.

El croata Ivan Perisic anota su primer gol sin que el arquero inglés Jordan Pickford pueda detenerlo durante el partido de semifinales de la Copa Mundial de Fútbol 2018, entre Croacia e Inglaterra, en el estadio Lushniki,en Moscú. July 11, 2018. (AP Photo/Frank Augstein).

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Resultado de imagen para gol de Mario Mandzukic

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El entrenador de Inglaterra Gareth Southgate, segundo a la izquierda, consuela al inglés Danny Rose, izquierda, después de perder el partido de semifinal entre Croacia e Inglaterra en la Copa Mundial de fútbol 2018 en el Estadio Luzhniki en Moscú, Rusia, miércoles 11 de julio de 2018.

Alexis Delgado Alfonzo.  

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