Historia

19 de Abril de 1810, primer grito de independencia o aprovechamiento coyuntural para tomar el poder por una élite

19 de abril 2018.

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En la llamada historia patria figuran un conjunto de efemérides de tipo dogmático que corresponden a la fundación, establecimiento y consagración de las distintas Repúblicas. De igual modo, otras fechas patrias están destinadas a ensalzar los natalicios o conmemoraciones de fallecimientos de personajes notables (denominados héroes). Empero, la Historia es mucho más que el estudio de efemérides, e incluso, cuando nos dedicamos al estudio de fechas históricas notables para la historia del país, tenemos que apartarnos de sentimentalismos que nos conducen en no pocas ocasiones a interpretaciones erradas de los sucesos. Entre estos acontecimientos que se han tergiversado frecuentemente a lo largo de nuestra historia encontramos al 19 de abril de 1810 que, para algunos estudiosos es la fecha inicial de la guerra de independencia; lo cual es, cuando poco un desatino, ya que, afirmar esto repercute en una eliminación sistemática de grandes acontecimientos anteriores al del 19 de abril como lo fueron: los alzamientos de esclavizados como el de José Leonardo Chirino, la conspiración de Manuel Gual y José María España o los dos intentos de invadir a Venezuela por parte de Francisco de Miranda, primero por Ocumare y posteriormente por la Vela de Coro, por tan solo mencionar los sucesos de mayor relevancia y trascendencia histórica que, sin bien es cierto que no lograron hacerse con el poder, tampoco es falso que sembraron la semilla de la insurgencia en nuestro país.

El 19 de abril de 1810, podemos entenderlo como el momento cumbre del declive de las instituciones y del sistema colonial español en el territorio venezolano. Esta efeméride tiene sus claros y marcados antecedentes en el acontecimiento conocido historiográficamente como la conjuración de los mantuanos, en donde los principales de la ciudad de Caracas se reunieron con la intención de sentar las bases de un momento de cambio en el viraje nacional. No obstante esta asociación fue disuelta en 1808 antes de cumplir su objetivo. Sin embargo, a pesar de haber sido disuelto, este movimiento dejó algunos aspectos importantes en lo que sería el devenir de los sucesos futuros. Uno de estos aspectos fue la marcada diferencia de intereses y pensamientos divergentes entre los blancos criollos jóvenes (claramente influenciados por las ideas de la ilustración y de la independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa) y la postura rancia pro de mantener el orden monárquico establecido desde 300 años atrás. Tal vez el único aspecto en el que estos grupos compartían era en la ambición de detentar el poder político, el cual era empleado por los blancos peninsulares desde el mismo inicio del proceso de conquista y colonización del territorio.

Aunado a la conjuración de los mantuanos podemos encontrar otro acontecimiento que precipitó las acciones que se sucedieron en la ciudad de Caracas así como en las capitales de los otros países pertenecientes a la Corona española. Este acontecimiento fueron las llamadas abdicaciones de Bayona, en donde el monarca Español Carlos IV fue obligado a ceder el trono a favor de su hijo Fernando VII y este a su vez en Napoleón Bonaparte quien, a su vez, para mayor irritación de los Españoles los cedió en la figura de su hermano, José, el cual pasó a ser conocido como José I.

Esta situación dejó un vacío de poder en los territorios españoles incluyendo por supuesto a los espacios de ultramar como Venezuela, ya que desde que se conocieron las abdicaciones de Bayona, los principales de cada ciudad comenzaron a crear juntas de Gobiernos porque se sostenía que al no estar el Rey al cual se le declaró lealtad, la soberanía recae en “el pueblo”, y como en la época “el pueblo” era un selecto número de principales de la ciudad, estos aprovecharon la coyuntura para, el jueves santo 19 de abril de 1810 para deponer las autoridades reales del territorio para sustituirlas por una representación de los blancos criollos.

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Vicente Emparan, Capitán General de Venezuela.

Una vez que el Capitán General, Vicente Emparan fue forzado a volver a la sala del Cabildo de Caracas, las personalidades allí reunidas le obligan a dimitir a su nombramiento real. De esta manera, el Cabildo de Caracas, junto a unos hacendados, abogados y representantes de los sectores de la Iglesia que sostuvieron que formaban parte del clamor del pueblo y por ende hablaban en su nombre, conformaron una Suprema Junta que se encargaría de detentar el poder político.

Esta junta, contrario a lo que, en muchas oportunidades se ha escrito e, infortunadamente se repite en la mayor parte de los textos escolares de nuestros niños, a priori no buscaba  subvertir el orden político establecido. De hecho, los motivos esgrimidos para tomar la soberanía por parte de aquella junta, que se encuentran en el acta escrita en el Cabildo de Caracas aquel 19 de abril de 1810, lo único que sostiene es que, debido a que el monarca de España Fernando VII se encontraba secuestrado por el invasor francés, la soberanía del territorio retornaba al pueblo, por lo cual se creaba una Junta Defensora de los Derechos de Fernando VII.

Normalmente nos ilustran al 19 de abril de 1810 como el primer grito de independencia. Ahora, ¿qué clase de grito de independencia se puede encontrar en una Junta que está defendiendo los derechos del rey secuestrado? En los días posteriores al 19 de abril, lo que ocurrió fue que se expulsó a las principales autoridades españolas del territorio. Empero, en su lugar se colocaron a blancos criollos que detentaron los cargos que, otrora pertenecieron a los blancos peninsulares.

Desde la perspectiva del pueblo, los sucesos del 19 de abril de 1810 no fueron otra cosa que sustituir unas autoridades por otras. Lo que si se puede decir de relevancia histórica de este acontecimiento es que, por un lado demostró la debilidad de las autoridades burocráticas españolas y, en segunda medida, podemos ver que, a partir de estos sucesos, una delegación venezolana, precedida por Simón Bolívar se encaminó a Inglaterra para traerse de allí a Francisco de Miranda, el cual, una vez en Caracas, con toda su experiencia y verbo encendido, sí podemos afirmar que precipitó y causó presión en el Congreso para oficializar la independencia del país.

 

Alexis Delgado Alfonzo.

Historiador

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