Historia contemporanea

14 de abril de 1912, hundimiento del Titanic

14 de abril 2018.

Desde que los seres humanos emplearon la ciencia y la tecnología al servicio de nuestra inevitable característica de movilizarnos por el mundo entero, los medios para satisfacer esta  necesidad se han multiplicado exponencialmente. De la mano con estos medios de transporte también han tenido lugar catástrofes que nos han enseñado duramente que por más que tengamos adelantos tecnológicos, nunca estaremos por encima de la fuerza de la naturaleza. A lo largo de este artículo nos dedicaremos brevemente a relatar los sucesos del más famoso naufragio de la Historia, el Titanic.

El hundimiento del RMS Titanic fue una catástrofe marítima ocurrida en la noche del 14 al 15 de abril de 1912, cuando el transatlántico británico Titanic —de la naviera White Star Line—, que realizaba su viaje inaugural entre Southampton y Nueva York, chocó contra un iceberg en el océano Atlántico frente a las costas de Terranova. El choque se produjo en el lado de estribor a las 23:40 del 14 de abril, lo que provocó el hundimiento del buque en menos de tres horas, a las 02:20 del 15 de abril. Fallecieron 1513 personas por ahogamiento o hipotermia, lo que convirtió a este naufragio en el más fatal de la época y en una de las mayores tragedias marítimas en tiempo de paz. Numerosas personalidades murieron durante el naufragio, entre las que se encontraban los millonarios Benjamin Guggenheim y John Jacob Astor IV.

El Titanic fue construido bajo la iniciativa de J. Bruce Ismay en 1907, y diseñado por los ingenieros navales Thomas Andrews y Alexander Carlisle en los astilleros de Harland and Wolff en Belfast. Su construcción se inició en 1909 y se terminó en 1912. En el momento de su terminación, el Titanic era el mayor y más lujoso barco jamás construido. Su construcción se ajustó a la de un buque casi idéntico, el RMS Olympic. El Titanic estaba provisto de dieciséis compartimentos estancos que servían para la protección del buque de las averías importantes. Los medios de comunicación le daban una imagen de buque fiable aunque, contrariamente a la leyenda distribuida después del hundimiento, nunca se había considerado insumergible.

El naufragio supuso una conmoción en el mundo entero, sobre todo en Nueva York y en Inglaterra. Tras el hundimiento, varias comisiones de investigación fueron llevadas a cabo y sus conclusiones se utilizaron para mejorar la seguridad marítima, especialmente a través de nuevos reglamentos. Varios factores se combinaban para explicar tanto el hundimiento como el elevado número de pasajeros que no pudieron sobrevivir. El buque no disponía de suficientes botes salvavidas, y la tripulación nunca había sido entrenada para enfrentarse a estos casos. Como resultado, la evacuación de los pasajeros estuvo mal organizada. El comportamiento del capitán Edward Smith también fue criticado, sobre todo porque había mantenido el barco a una velocidad demasiado alta, dadas las condiciones de navegación. Las circunstancias meteorológicas y climáticas también jugaron un papel determinante.

Siempre se ha elogiado la gallardía de los músicos de la orquesta que se despidieron de este mundo entregándose a la ejecución de su arte. Por otro lado, gracias en buena medida a las representaciones novelescas que, con posterioridad al hundimiento se han hecho sobre el naufragio, tenemos una mirada prácticamente romántica de tan lamentable tragedia. No obstante, si nos ponemos a evaluar todas las negligencias que se derivaron de la tragedia del Titanic, no podemos hacer menos que tener una profunda reflexión en torno a las medidas de seguridad tan limitadas que tenía un buque de tales dimensiones. Aunado a los terribles inconvenientes desde la perspectiva de la seguridad industrial que podemos notar en lo pequeño del timón que, no permitía maniobrar con precisión ante una situación extrema como la que finalmente sucedió; los limitados botes de salvamento con los que contaba el barco, los cuales abarcaban para menos de la mitad. A todas estas terribles faltas estructurales podemos añadir las limitadas medidas de seguridad presentes en los manuales náuticos vigentes para inicios de 1912, en los cuales no estaban previstos

una preparación óptima para la tripulación, la cual se vio claramente desbordada por semejante tragedia.

De igual modo, valiéndonos de los profundos estudios forenses que se hicieron con posterioridad para comprender lo ocurrido con el hundimiento del Titanic, podemos afirmar que, el efecto mediático que supuso la primera travesía de semejante joya náutica pudo más que la precaución. Sostenemos esto porque, desde la mañana del 14 de abril, la tripulación del Titanic recibió no menos de 10 llamados de atención de presencia de iceberg en la ruta por parte de otros navíos que la cubrían en ese momento y, ni por esto el capitán redujo la excesiva velocidad a la cual mantenía el curso.

Lo único positivo que se puede extraer de semejante tragedia fue que, una vez ocurrida, se replantearon muchas normativas de seguridad náutica para evitar futuras tragedias como la ocurrida con el Titanic.

 

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

COMENTARIOS EL JOJOTO
Cliquea para comentar

Déjanos tu opinión

Al inicio
A %d blogueros les gusta esto: