Historia contemporanea

Palmeros de Chacao, Una tradición de generaciones

24 de marzo 2018.

Desde los lejanos tiempos de la conquista del territorio que, en nuestros días es Venezuela, la penetración de la cultura europea cambió la dinámica social e histórica de nuestros habitantes. Entre el innumerable conjunto de cambios que experimentaron nuestros ancestros, sin lugar a dudas, uno de los más notorios fue la imposición de un nuevo credo religioso. Estas nuevas normas dogmáticas derivaron rápidamente en la importación de un conjunto de tradiciones católicas que, con el paso de los siglos fueron convirtiéndose como propias y adoptando particularidades autóctonas de estas tierras, pero, siempre atendiendo al eminente carácter católico. El presente artículo está destinado a describir de manera somera los orígenes de una de las tantas tradiciones religiosas que, por demás, engalanan los actos propios de la Semana Santa o Semana Mayor en la Gran Caracas; nos estamos refiriendo a la tradición de los muy conocidos Palmeros de Chacao.

Así como muchas otras tradiciones religiosas, la representada por los Palmeros de Chacao, parte de un inicio histórico asociado a una petición milagrosa.

Los Palmeros de Chacao son herederos de una tradición que data de cerca de 1770, cuando el párroco José Antonio Mohedano, ante la recurrencia de la peste de la fiebre amarilla que azotaba el valle de Caracas, quiso solicitar clemencia a Dios con una promesa y envió a los peones de las haciendas cercanas a la montaña (Hoy Parque Nacional El Avila), a buscar la palma real para que bajaran sus hojas, evocando el pasaje bíblico de la entrada de Jesús a Jerusalén). Recordemos que, la recepción de Jesús de Nazaret en Tierra Santa con palmas, es un claro símbolo de júbilo y alabanza al denominado Hijo de DIOS, el Mecías, el Rey de los Judíos.

Los palmeros suben el Viernes de Concilio (Viernes anterior al Domingo de Ramos) y bajan al día siguiente cargando las palmas que serán benditas en la misa del domingo de ramos.

Los Palmeritos de Chacao

Los palmeros tienen desde los 4 o 5 años hasta pasados los 80. Los más pequeños son llamados los “palmeritos”. Es motivo de profundo orgullo para todas estas cofradías la inclusión de los descendientes de los miembros de mayor edad, ya que con este paso de testigo se busca prolongar en el tiempo, tanto los valores religiosos como el ritual mismo de la tradición.

Las palmas son recogidas en el sector del Ávila llamado la “Cueva de los Palmeros” ubicada en un sector de nuestro amado Cerro el Ávila subiendo por la ruta de Sabas Nieves, sector del cerro que corresponde a la jurisdicción del municipio Chacao.

Según con la tradición primigenia y que se mantiene hasta nuestros días como se ha dicho con anterioridad, los Palmeros de Chacao inician su ascenso a la montaña el día viernes previo a la Semana Mayor. Su descenso a la ciudad, mas específicamente al centro del municipio Chacao se hace el denominado Domingo de Ramos, donde se reparten las palmas para convertirlas en cruces de infinidad de tamaños y formas y se distribuyen entre los fieles que van a conmemorar simbólicamente la llegada de Cristo a ciudad de Jerusalén, acto simbólico con el cual se le da inicio a las festividades de la Semana Santa.

En este largo peregrinar que ya pasa de más de dos siglos, el devenir de esta bella tradición que se transmite de padres a hijos ha sufrido el peligro de perderse en el tiempo, gracias a DIOS no por falta de devoción, sino por los años complicados de sequía que ha derivado, no únicamente en la dificultad de encontrar palmas sanas y frescas; sino en la proliferación de incendios espontáneos que, en no pocas veces ha visto peligrar la continuidad de tan bella tradición venezolana.

Las tradiciones son ejemplificaciones preciosas del comportamiento de la Cultura de una región y, el conjunto de tradiciones van conformando la idiosincrasia de los pueblos. Entre las manifestaciones culturales, tal vez las que nos permiten valorar con mayor exactitud los valores de una región son aquellas derivadas de la religiosidad, ya que en ellas, evidenciamos la fe y devoción que los seres humanos somos capaces de manifestar desde muy temprana edad.

Los Palmeros de Chacao, constituyen una de las manifestaciones religiosas venezolanas autóctonas de mayor longevidad y tradición en toda la geografía nacional gracias a su arraigada devoción que les ha permitido mantenerse a lo largo de más de dos siglos con su sagrada labor simbólica.

 

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

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