Historia

Arístides Rojas, ilustre caraqueño

04 de marzo 2018.

Venezuela, vientre prolífico de grandes personajes para la posteridad puede jactarse de una interminable serie de ejemplos dignos de recordarse debido a lo nutrido de sus aportes en pro, tanto de nuestro suelo como incluso a nivel mundial. El presente artículo está dedicado a un individuo de gran importancia en varios campos del quehacer científico nacional y que, a menudo ignoramos sus aportes e importancia, así como la amplitud de su radio de influencia por lo polifacético de su formación, nos estamos refiriendo a don Arístides Rojas, el cual destacó en campos como la medicina, filosofía, naturalismo, la historia, literatura y rescate del folklore.

Así como ha sido una característica consecuente de Venezuela, Arístides Rojas nació  en esta Tierra de Gracia siendo hijo de dos padres extranjeros, para su caso, dominicanos. Rojas nace el 5 de noviembre de 1825 en Caracas que, para ese momento pertenecía al Departamento de Venezuela que, a su vez estaba en la geografía de Colombia o, Gran Colombia como se le ha reconocido en la historiografía latinoamericana.

El joven Arístides, después de culminar sus estudios básicos en el Colegio Independencia, decide ingresar en la Universidad en 1844. Originalmente, Rojas inicia sus estudios superiores en filosofía, materia que siempre le atrajo y le pulió en su capacidad de pensamiento y raciocinio, no obstante, dos años después, es decir en 1846 decide hacer un cambio trascendental en su vida académica y profesional e inicia sus estudios en medicina de la mano de uno de los médicos y ciudadanos mas notables de su época, el doctor José María Vargas.

Se gradúa como médico en 1852 y, por algunos años ejerce la profesión de manera rural en el estado Trujillo. Posteriormente decide dar un paso que sería fundamental de cara a la formación y divulgación de su pensamiento científico, para lo cual viaja, primero a los Estados Unidos, posteriormente por el continente europeo y finalmente por Puerto Rico antes de retornar al suelo patrio en 1863. En este peregrinar internacional, Arístides Rojas participa activamente en gran cantidad de actividades de corte cultural y científico en donde destaca haciendo un importante corpus de escritos.

Ya en el suelo patrio se desempeña como vicepresidente de la Sociedad de Ciencias Naturales y Físicas, donde trabajó junto a los naturalistas más importantes de su momento, como  Adolfo Ernst por, tan solo mencionar un ejemplo. Por varios años se destacó como articulista de diversos temas científicos y de la naturaleza. En 1873 contrae nupcias con Emilia Ugarte, sin embargo, esta etapa de su vida duraría muy poco tiempo, ya que, tan solo un año después, su esposa fallece al complicarse el parto que, no solo acabó con su vida, sino que la niña también murió a las pocas horas de haber nacido

Pasados dos años de tan trágico acontecimiento, Arístides Rojas decide iniciar formalmente una nueva etapa profesional que ya venía teniendo aproximaciones aisladas desde hace años atrás, la escritura.  En 1876 publica “Un libro en prosa. Miscelánea de Literatura, Ciencia e Historia”, en el que recoge varios textos que ha publicado previamente en numerosos diarios y revistas.

La última etapa de la vida de don Arístides Rojas la dedica por completo al estudio y divulgación de temas históricos, culturales y folklóricos.  De esta prolífica etapa podemos encontrar una obra profunda en detalles de gran valía para los investigadores de las costumbres y datos poco abordados de manera tradicional por los escritores y estudiosos románticos de la historia de su tiempo. Estudios sobre los indígenas y la antigüedad del territorio venezolano. Otra de las obras magnas de Arístides Rojas en esta etapa de historiador y escritor es, sin lugar a dudas sus Crónicas de Caracas. Una maravillosa compilación de anécdotas y reconstrucciones de acontecimientos ocurridos en Caracas desde su fundación en la segunda mitad del siglo XVI hasta el siglo XIX. En este corpus podemos encontrar el desarrollo de la ciudad desde una perspectiva cultural y social a partir de un hilo conductor que, según el mismo Rojas era una manera de medir la evolución de los ciudadanos, la cultura. Los orígenes del Teatro, la música, la danza, los mitos y leyendas, personajes populares, instituciones que han hecho vida en la ciudad en el período histórico estudiado, en fin es una fuente inagotable de datos culturales y folklóricos que, hoy en día nos permiten, no solo tener información del como era el escenario cultural caraqueño de antaño, sino que, por otro lado nos da la oportunidad de valorar el cómo era vista la cultura de siglos anteriores por un hombre de finales del siglo XIX, lo que, en sí mismo es ya de importancia.

Finalmente, el 4 de marzo de 1894 muere Arístides Rojas, dejando tras de sí un importante y diverso legado.

En reconocimiento a su obra, el país decidió honrar su memoria y desde septiembre de 1983 sus restos reposan en el Panteón Nacional

Como hemos podido darnos cuenta, Arístides Rojas fue un personaje de notoriedad en su contexto y conjunto, ya que no solo brilló en un aspecto como la medicina, sino que agregó importantes aportes al estudio científico y naturalista, para, finalmente cerrar su vida con contribuciones historiográficas invaluables en la cultura y folklore.

 

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

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