Curiosidades

¿QUÉ ES EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD?

21 de diciembre 2017.

A diferencia de tiempos de la antigüedad, donde los Hombres estaban en una mayor comunión con los elementos de la naturaleza y de los factores esotéricos como entes vivientes que normaban el armónico devenir de la dinámica social, las personas de nuestro tiempo, estamos obsesionados por dar respuesta científica a todo lo que nos rodea. Es como si, admitir la existencia de algo que se encuentre más allá de la comprensión científicamente aceptada fuera sinónimo de atraso e ignorancia. Empero, aun cuando mucha gente lo ignora, son muchas las festividades, tanto religiosas como “paganas” que tienen, no solo su origen, sino su base en acontecimientos y celebraciones que son por completo de índole esotérica. A lo largo de este artículo nos dedicaremos a, de manera superficial pero clara, explicar los basamentos esotéricos y rituales más comunes de una celebración que, aun cuando es muy antigua y por mucho tiempo casi cae en el ostracismo del olvido, en la actualidad ha recobrado su valor de manera significativa, nos estamos refiriendo a la festividad del Espíritu de la Navidad.

Así como la mayoría de las festividades de tan antigua data, la celebración del Espíritu de la Navidad tiene muchas versiones relativas a sus orígenes. Desde el punto de vista de la leyenda, podemos encontrar que el Espíritu de la Navidad es una leyenda que posteriormente decantó en festividad de los pueblos nórdicos. Ellos sostenían que el día 21 de diciembre, un hombrecillo descendía de las alturas de las montañas nórdicas a los poblados y les traía regalos a todos, en especial a los niños; es decir que es una suerte de origen de San Nicolás.

Desde una perspectiva astrológica, el Espíritu de la Navidad nos refiere a  una celebración basada en el solsticio de invierno, el cual es el momento preciso en el año cuando el sol alcanza su mayor altura en una región al mismo tiempo que la duración del día es la mayor del año. También sucede en el caso contrario, cuando el sol alcanza su menor altura aparente en una región y la duración de la noche es la mayor del año.

Por otra parte, desde un punto de vista metafísico, la celebración del Espíritu de la Navidad está asociada a la búsqueda de la entrada de las energías positivas, el amor y la paz en los corazones de todos aquellos que los abran al poder supremo de la Navidad, que es capaz de extraer lo mejor de todos nosotros.

Es importante acotar que, aún cuando la celebración es llamada Espíritu de la Navidad, su celebración no está enmarcada dentro del calendario reconocido por la Iglesia católica y nada tiene que ver con la festividad del nacimiento del niño Dios.

Dependiendo de las creencias religiosas de cada quien, el Espíritu de la navidad podrá materializar la imagen de un hombrecillo nórdico, podrá encarnar una imagen angelical o podrá entenderse como una vibración superlativa de energía positiva, pero, en lo que todos estamos de acuerdo es en que, entre la noche de cada 21 de diciembre y el amanecer del 22, vivimos una jornada mágica en la cual se reúnen familiares, amigos y seres queridos con el noble propósito de abrir sus almas y corazones a la buena vibra energética de esta mágica jornada.

Como preparativo para la noche del 21 de diciembre se recomienda hacer una gran cantidad de infusión de romero o pino. Limpiar la casa con dicha infusión para eliminar las energías estancadas de tu vivienda. Mientras se limpia se debe pensar en todo aquello que deseamos que se retire de nuestro entorno. Una vez terminada esta parte, nos bañamos con lo que quede de la infusión y pensamos en todos los buenos deseos que queremos que entren en nuestro corazón gracias al Espíritu de la Navidad.

Para el ritual vamos a requerir los siguientes elementos: 3 velas de color amarillo, naranja, blanco, verde, dorado o plateado. Incienso de sándalo o preferiblemente mandarina. Esencia de sándalo o preferiblemente mandarina. Varias hojas de papel y un bolígrafo.

Cuando tenemos todos los elementos colocamos las velas en triángulo, incienso y la esencia sobre una mesa que hemos preparado para la ocasión, con objetos sagrados, adornos, frutas y cosas especiales para ti y los tuyos, ya que esta celebración no es de una religión específica se puede emplear cualquier imagen apreciada..

Abrimos puertas y ventanas mientras encendemos las baritas de incienso y pasamos su fragancia por todas las estancias de la casa para llenarnos de esa energía. Si se tiene se tocan campanas y, en el momento en el que estemos seguros de estar plenamente llenos de la energía positiva, escribimos en las hojas todos los deseos espirituales que deseamos que se nos cumplan, le rociamos algunas gotas de la esencia, pasamos el incienso por el papel, lo doblamos y lo colocamos en el centro del triángulo de las velas hasta que estas se consuman.

En el caso de que en el año anterior se hiciera el ritual, se debe sacar la hoja de los deseos del año anterior y, los deseos que se han cumplido se cortan de la lista y se deben quemar en el fuego de las velas mientras se dan gracias. La lista de los deseos se debe conservar hasta el ritual del año siguiente.

Deseamos de todo corazón que el Espíritu de la Navidad rodee a nuestros seres queridos y a nuestro país hoy y siempre.

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

@historialexis

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