Caracas

Origen de la expresión ¡YA BAJÓ PACHECO!

17 de diciembre 2017.

Una manera maravillosa de darnos cuenta de las manifestaciones culturales de una región determinada es, sin lugar a dudas, darnos cuenta de los modismos que usan sus habitantes al hablar. De estas particularidades de cómo emplear el idioma, uno de los aspectos que más dan cuenta de su idiosincrasia son las expresiones populares, ya que éstas son un fiel reflejo de acontecimientos o personajes que, en un principio fueron históricos y, con posterioridad pasaron a ser parte de las leyendas de su ciudad .

En la época del año en la que nos encontramos, donde, a pesar de todo fluyen las tradiciones propias de las fechas navideñas, hemos querido dedicar el presente artículo a desvelar el origen de una expresión muy popular en la ciudad de Santiago de León de Caracas en la época navideña, nos estamos refiriendo a, ¡Ya bajó Pacheco!

En nuestro tiempo y desde hace varias décadas atrás, la expresión popular ¡Ya bajó Pacheco!, así como sus múltiples derivaciones denotan para el caraqueño la llegada del frío a la capital y, por ende el inicio de la temporada decembrina.

El origen de esta enigmática expresión que usamos cada año por estas fechas sin saber muchas veces de ¿dónde proviene?, lo encontramos en la llamada Caracas de los techos rojos; una manera romántica y melancólica de referirnos a la ciudad capital de inicio del siglo XX.

En este mágico y bucólico tiempo pretérito de nuestra ciudad, existió el personaje histórico de Pacheco, el cual era un señor mayor que vivía en el poblado avileño de San José de Galipán.

Pacheco era un conocido y reputado floricultor de dicho poblado. En aquellos tiempos de antaño, Santiago de León de Caracas, en conformidad como rezan los versos de su himno, era la ciudad de la neblina y, sus bajas temperaturas desde noviembre hasta enero obligaban a que algunos vecinos de Galipán bajaran a Caracas para éstas fechas para guarecerse del inclemente frío.

Uno de los personajes que se hizo tan popular que terminó por inmortalizarse en la memoria de la ciudad por sus bajadas decembrinas a Caracas fue, Pacheco. El cual descendía del Cerro el Ávila hasta la ciudad de Caracas por el conocido Camino de los españoles, entraba a la capital por la Puerta de Caracas y, deleitaba a los caraqueños vendiéndoles el orgullo de su trabajo, las reputadas por su inigualable belleza, flores de Galipán.

Según relatan los testimonios orales de los más longevos vecinos capitalinos, Pacheco comerciaba con sus preciosas flores frente a la iglesia de la Pastora y en la Plaza Bolívar.

Los vecinos caraqueños comentaban a viva voz, ¡Ya bajó Pacheco! Cuando divisaban al floricultor… Con el paso de los años y, al aproximarse las fechas de finales de noviembre, época en la cual iniciaba formalmente la temporada de frío, los caraqueños iniciaron a acuñar  la expresión popular, ¡Ya viene por allí Pacheco! O ¡Como que ya viene Pacheco! Así como una gran cantidad de variantes de la expresión. Lo bonito del caso es que, con el inexorable paso del tiempo, la expresión, no solo sobrevivió al personaje histórico de Pacheco, sino que además le inmortalizó en el vocablo popular de Santiago de León de Caracas.

En nuestros tiempos el empleo de la expresión ¡Ya bajó Pacheco! Perdió la literalidad de anunciar la llegada del querido floricultor, pero en cambio ganó la metáfora de la llegada de la temporada de frío en la capital y, con ella la llegada de la navidad.

La idiosincrasia de los pueblos es un tema precioso de estudio, ya que nos pone en contacto con una imaginaria línea donde se unen el acontecimiento o personajes históricos con las deformaciones propias derivadas del paso del tiempo, lo cual contribuye a que la historia se convierta en leyenda, estas se transformen en mitos y todos estos conformen la cultura de una nación en una hermosa espiral que nos rodea, nos penetra, nos confunden a los que tratamos de estudiar este fenómeno cultural, pero que a su vez hace que un pueblo, ciudad, nación, etc. sea totalmente único en su forma, cultura y estilo.

Esperamos de todo corazón que la bajada de Pacheco este año, no solo traiga consigo el agradable clima frío que nos hace recordar la Caracas de antaño, aquella Caracas de los techos rojos a la cual le cantó tanto Billo Frómeta, sino que también traiga a todos los que vivimos y amamos a nuestra entrañable Santiago de León de Caracas, paz, espíritu navideño, solidaridad, unión, fraternidad y amor que tanto requerimos en los actuales tiempos para volver a ser lo que en un tiempo fuimos, gente amable que hizo que, sin exagerar ni una letra se acuñara aquella preciosa frase, Caracas la Sucursal del Cielo, porque, como dice el estribillo de otra hermosa canción, Caracas, tú eres bella… Caracas la cuna del Libertador…

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

@historialexis

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