Historia

La Batalla de Santa Inés

10 de diciembre 2017.

El siglo XIX venezolano está plagado de una innumerable cantidad de batallas que han escrito incontables páginas de historia con sangre.

No todos los combates resultaron en victoria para los venezolanos ya que también podemos recordar derrotas funestas para los nuestros. Empero, mas doloroso resulta para los que nos dedicamos al estudio de la Historia, valorar una batalla en la cual, los dos contendientes eran venezolanos con distinta postura política, lo cual, al fin y al cabo lo encontramos en casi todo el siglo XIX, ya que, la guerra de independencia se realizó combatiendo criollo contra criollo la mayor parte del tiempo. A lo largo de este artículo nos proponemos estudiar de manera superficial lo que significó la Batalla de Santa Inés en el devenir de la Guerra Federal y en la inmortalización de la figura histórica del general Ezequiel Zamora.

Después de haber sido proclamado General y Comandante de los ejércitos federales, Ezequiel Zamora y sus tropas cabalgaron con paso presuroso a encontrarse con los hombres del General Juan Crisóstomo Falcón. Es importante acotar que las tropas federales estaban siendo perseguidas muy de cerca por el ejército conservador dirigidos por Pedro Estanislao Ramos.

Las tropas combinadas de los Generales Zamora y Falcón se concentraron en la población de Santa Inés, a 36 kilómetros de distancia de la ciudad de Barinas en lado derecho del río Santo Domingo. El 9 de diciembre de 1859 se consolidó en Santa Inés el Ejército Liberal, alzado en armas contra el gobierno central, y se terminaron las maniobras de reagrupamiento para plantar cara a las tropas del General Pedro Estanislao Ramos.

Conociendo tanto el territorio como la bravura de sus hombres, el General Zamora estableció una suerte de ardid para afrontar el inminente combate que se les venía encima. Convino hacer con sus tropas una estrategia de falsa retirada o retirada táctica para provocar que el enemigo, viendo esta aparente debilidad, se arrojaran contra ellos y, después de ser perseguidos por un trayecto, plantar cara a sus adversarios en medio de un escenario preparado previamente para la ocasión.

Para este fin, Zamora planteó la creación de unas trincheras que funcionarían como una suerte de falsas defensas del pueblo de Santa Inés.

En concreto, el plan de batalla de Zamora consistía en esperar a las tropas de Pedro Estanislao Ramos a poco menos de 4 kilómetros de la escogida población de Santa Inés.

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Zamora dispuso 4 hileras de trincheras antes de llegar al poblado de Santa Inés. En síntesis la estrategia del ejército federal consistía en plantarle cara a las tropas conservadoras de Pedro Estanislao Ramos en la primera trinchera de una manera tímida, para al poco rato batirse en retirada con dirección a la segunda trinchera, donde los reductos de la primera alcabala en conjunto con los de la segunda, lucharían un rato más con los enemigos para, al cabo de un breve tiempo abandonar la posición y retirarse a la tercera trinchera que se encontraba a 900 metros de la segunda. Aquí debían mantener el mismo patrón de conducta hasta dirigir a los conservadores hasta el cuarto puesto de avanzada a 800 metros de la tercera trinchera. Una vez aquí harían exactamente el mismo guión para encaminar a las cansadas y desconcertadas tropas de Pedro Estanislao Ramos hasta el poblado de Santa Inés, donde estaban apostados las reservas con el grueso de las filas federales completamente ordenados esperándoles para una emboscada.

El 10 de diciembre de 1859 comenzaron las hostilidades. El ataque de las tropas gubernamentales fue dirigido por el Coronel Jelambi quién cruzó el río Santo Domingo y abrió fuego sobre la avanzadilla de trincheras en Las Palmas. Allí las tropas liberales ejecutaron el plan del General Zamora, ofreciendo una falsa resistencia y replegándose hacia el sistema de trincheras en la secuencia programada.

El plan salió de acuerdo a lo planteado por el General Zamora. Las tropas gubernamentales avanzaron sin saber que las tropas liberales se fortalecían al replegarse a cada nuevo sistema de trinchera. No fueron tampoco capaces, ninguno de los comandantes gubernamentales, de percatarse del número real de efectivos que amasaba Zamora. Cuando entró la noche y las tropas del ejército gubernamental toparon con la última trinchera, el General Zamora dio la orden de presentar verdadera batalla. Las fuerzas liberales que se habían escondido y replegado en el sistema de trincheras aparecieron envolviendo a las tropas gubernamentales, causándoles grandes pérdidas. Ni siquiera con el apoyo de la artillería las tropas gubernamentales pudieron tomar la última línea de trincheras. Temiendo que fueran aniquiladas por completo, y viendo la inutilidad de luchar contra el ejército liberal que ahora les rodeaba, las tropas gubernamentales fueron ordenadas a desistir y retirarse.

La batalla de Santa Inés representó el punto mas alto del genio militar del general Ezequiel Zamora, infortunadamente, la traición y la desgracia quisieron que, esa cúspide militar se diera tan solo un mes antes de morir.

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

@historialexis

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