Arte

Gaita, manifestación cultural del Zulia para Venezuela

02 de diciembre 2017.

Entre la multiplicidad de géneros folklóricos presentes en nuestra amada tradición popular venezolana, destaca con brillo propio por su carácter festivo y de protesta la gaita. A lo largo de este artículo, nos proponemos desnudar un poco este importante género para, de este modo poder estar en condición de entender un poco mejor tan importante manifestación cultural nacional que, sin lugar a dudas tiene una importancia mucho mayor que únicamente como fondo carismático de nuestras navidades.

La gaita es un género folklórico que tiene como epicentro la región zuliana, que fue declarado Bien Patrimonial y de interés Cultural de Venezuela.

Según Joan Corominas, la palabra “gaita” procede del gótico gaits (aunque aún no está muy clara ni aceptada del todo esta teoría musicológica), término que también utilizan las lenguas del oriente europeo (gaida en Hungría, gainda en Creta o gayda en Yugoslavia), que significa «cabra», ya que de la piel de este animal se realiza la membrana de furro o furruco, instrumento emblemático de la gaita. También encontramos entre los instrumentos propios de esta manifestación cultural: El cuatro (derivación criolla de la guitarra española), charrasca y tambora, aunque, con el paso del tiempo se le han añadido una infinidad de instrumentos adicionales propios del proceso de fusión con otros géneros musicales.

Desgraciadamente, los orígenes de la gaita zuliana no están claramente establecidos de manera categórica, empero, las hipótesis musicológicas se inclinan a ubicar los inicios de este género en el siglo XIX como una respuesta regional a una inmensa diversidad de culturas. Tradicionalmente la gaita ha estado vinculada a la devoción decembrina por Santa Lucía en el barrio El Empedrao de Maracaibo, y en este sentido se recuerda que cuando el Padre José Tomás Urdaneta tuvo a su cargo la parroquia, sacó del templo a los bulliciosos gaiteros. Puede decirse que desde entonces la gaita perdió su carácter religioso inicial y se convirtió definitivamente en música alegre y en expresión musical de crítica y protesta.

Así como ocurre con otras tantas manifestaciones folklóricas, la gaita también posee distintos subgéneros:

La gaita de Furro:  Se le conoce como Gaita de Furro al canto popular tradicional de nuestro pueblo en la época navideña.

La instrumentación con la que tradicionalmente se ha acompañado a la gaita, está integrada por: Cuatro, maracas, charrasca, tambora y el instrumento básico el furro o furruco, como también se le denomina, conocido antiguamente como «mandullo», descendiente directo de la zambomba española.

En el Maracaibo de hace unos cincuenta años, se incluían, cuando las condiciones lo permitían, otros instrumentos como el piano e incluso algunos de viento. Hoy en día, la influencia comercial ha determinado la presencia en nuestra gaita de furro de algunos componentes electrónicos.

También cuentan, quienes tuvieron la oportunidad de vivir esa época, que las gaitas se organizaban en las casas de los vecinos, donde se daba rienda suelta a la improvisación de los versos y estribillos.

Inicialmente, la temporada de gaita de furro iniciaba en víspera del día de la Virgen del Chiquinquirá el día 18 de noviembre en medio de una celebración conocida como la bajada de los furros. La temporada llegaba a su fin el 2 de febrero, día de la Candelaria, donde tenía lugar la celebración opuesta, es decir la subida o guardada de los furros.

Gaita de Santa Lucía: Según la tradición, esta modalidad gaitera es únicamente religiosa. Se entonan alabanzas, ruegos y agradecimientos a la santa. Se emplea desde el 12 de diciembre, víspera de la celebración de Santa Lucía y se extiende hasta el 21 de ese mismo mes.

La Gaita de Tambora: Es la evolución del canto de faena femenino (en el pilón, en la piedra de moler, en la tabla lavando en el río, o frente al fogón). Las esclavas eran utilizadas para el trabajo en el hogar, y este canto del trabajo, es canalizado por los valores culturales africanos y logra florecer hasta enfrentarse al urbanismo, quien la reduce a una simple actividad que se realiza una o dos veces al año. Se caracteriza porque presenta una tambora con parche en ambos extremos, sujetos con cáñamo o mecates; y un tamborito igual al medio golpe del chimbanguele.

Gaita Tamborera: Este subgénero aglutina una fusión inicial entre la gaita de tambora y los chimbángueles. Es el estilo gaitero más vanguardista en lo relativo a la fusión, ya que toma para sí varias influencias propias de la música caribeña como la salsa. Entre los principales exponentes de esta modalidad gaitera podemos mencionar a la Súper Banda de Venezuela, Guaco y también al Gran Coquibacoa.

Desde sus neblinosos orígenes históricos/culturales hasta nuestros días, la gaita zuliana se mantiene como una muestra viviente de nuestro folklore. Un género que sirve como medio de veneración, protesta y parranda por igual, por lo que sintetiza de manera perfecta la manera contradictoria y, a la vez maravillosa de ser de los venezolanos.

 

Alexis Delgado Alfonzo

@historialexis

Historiador   

COMENTARIOS EL JOJOTO
Al inicio
A %d blogueros les gusta esto: