Economía

Luis Vicente León: Ligar por un default de Venezuela y pensar que eso sacará al gobierno es una pendejada al cuadrado

15 de noviembre 2017.

El economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, alertó sobre el impacto que podria representar para la economía venezolana el escenario del default.

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s rebajó la calificación de la deuda soberana venezolana a SD –las siglas en inglés para “impago selectivo”– lo que supone que Venezuela decidió no cumplir con el pago de un bono específico pero que en general sigue comprometida a saldar sus deudas internacionales. Antes, Venezuela estaba incluida en su categoría de bonos basura.

Luis Vicente León aseguró; “Un default es una garantía de deterioro mayor en la economía venezolana y de mayor aislamiento. Y afecta a la población más que al gobierno. Pero hay que separar la declaratoria de default por incumplimiento de tiempo de pago que por cesación de pagos. En Venezuela no hay aún cesación”, “El gobierno ha tenido problemas extremos para cumplir con los tiempos de pago y cruzó la frontera, pero sigue pagando y ofrece pagar”, “Los problemas operativos y la crisis de flujo de caja pueden terminar en default real, pero no es lo que parece buscar el Gobierno, la búsqueda oficial parece más vinculada al refinanciamiento negociado de deuda, que es la estrategia correcta, pero muy complicada.

El presidente de Datanálisis cuestionó a quienes de manera incauta se alegran ante un eventual escenario de default, pensando que afectará a la Administración Maduro, “Ligar por un default de Venezuela y pensar que eso sacará al gobierno es una pendejada…al cuadrado (…) Los únicos beneficiarios de un default venezolano serían quienes poseen derivados (seguros de default), abogados de quiebra y fondos buitre”.

Luis Vicente León explicó, “La búsqueda oficial parece más vinculada al refinanciamiento negociado de deuda, que es la estrategia correcta, pero muy complicada Refinanciamiento es la estrategia menos costosa para todos, pero esta limitada por desconfianza, deslegitimación institucional y sanciones. No hay forma de refinanciar o reestructurar ordenadamente sin una negociación en cuadrilatero: Gobierno Nacional, oposición, acreedores y Gobierno de EEUU. El Gobierno Nacional tiene como estímulo a negociar la necesidad de recursos financieros y de flexibilización de sanciones. Los acreedores, 75% americanos, quisieran que se negocie y flexibilice sanciones para evitar pérdidas muy elevadas por default. El gobierno de EEUU será el más duro y dificil, pero si su objetivo de sanciones es promover negociaciones, debe estar dispuesto a hacerlo. La oposición institucional, debilitada en popularidad y con pérdidas de representatividad internacional, necesita rescatar conectores negociando. Son demasiadas condiciones que deben alinearse para resolver el problema, pero es obvio que se esta intentando”.

El destacado economista detalló, “Hay una diferencia gigante entre impagar una deuda y pagarla tarde. Ambos son una ruptura de las condiciones establecidas, pero nadie embarga por el retraso de un pago que al final se hizo. La declaratoria de default por retraso, puede activar los pagos de los derivados (seguros de default) pero difícilmente activará una solicitud general de aceleración de cobros del bono, pues los tenedores adelantarían un default real que les afecta. Un tenedor de bonos venezolanos, que se pagaron tarde y se declaran en default teórico, es el último interesado en que se acelere una demanda por default real y el gobierno venezolano ahora si pare los pagos que ha seguido haciendo y ofrece hacer. Todos perderían más. Si no se solicita la aceleración de pagos de ese bono en aprietos (que significaría hacer exigible toda la deuda futura de ese título y por ende impagable para Venezuela) los riesgos de embargo y boqueo a PDVSA no son relevantes por esta declaratoria. Y no creo que se solicitará. Quienes si se ven afectados son los emisores de derivados (seguros de default) que ante una declaratoria oficial tendrían que pagar a sus tenedores. Pero estos pagos no tiene nada que ver con el flujo de caja Venezuela ni afecta su operación”.

Luis Vicente León señala; “Lo que si esta claro es que el mercado se enrarece y llena de ruidos. Con más desconfianza sobre el futuro de la deuda venezolana, los precios de los bonos se desploman. Algo que tampoco afecta, por ahora, el flujo de caja de Venezuela y podría facilitar la recompra a sus aliados. Lograr refinanciamiento exigiría: Que el gobierno este dispuesto a ceder políticamente y valide a la AN. Que la oposición acepte legitimar el refinanciamiento con otras condiciones a cambio. Que el gob Trump flexibilice las sanciones y que los acreedores acepten las condiciones”.

La calificación de la agencia Standard & Poor’s surge un día después de que el Gobierno venezolano mantuviera un encuentro con tenedores de bonos provenientes de varios países. Un comunicado oficial de la Administración Maduro caracterizó la reunión como “altamente positiva y muy auspiciosa” e indicó que el proceso de refinanciación de la deuda externa del país se había iniciado “con rotundo éxito”.

El domingo pasado el Presidente Nicolas Maduro, aseguró que su país nunca caería en default y subrayó que la estrategia de Venezuela pasa por “renegociar y refinanciar toda la deuda externa”. Se estima que la deuda externa de Venezuela alcanza 150.000 millones de dólares.

Rortz.

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