Historia

06 de Septiembre de 1815, Bolívar escribe la Carta de Jamaica

06 de septiembre 2016.

La obra escrita por el Libertador Simón Bolívar es tan valiosa e importante como sus logros políticos y militares. Afirmamos esto, no solo porque a partir de sus escritos tenemos un caudal casi inagotable de testimonios que nos permiten reconstruir históricamente su obra y período, sino que, además nos da la oportunidad de poder conocer de primera mano el pensamiento y carácter de uno de los más importantes hombres latinoamericanos del siglo XIX.

La producción pública y privada de Simón Bolívar es realmente abundante y rica para el relativo corto período histórico que abarca (de escasamente 20 años). En este “corto” tiempo el Libertador escribe sobre diversos temas destinados a fines muy particulares: Análisis políticos, opiniones sobre temas jurídicos y culturales, estrategias militares entre muchos otros ámbitos.

El presente artículo está destinado a destacar algunos aspectos importantes presentes en la Carta de Jamaica o, también denominada Carta Profética.

Antes de entrar en materia propiamente dicho del abanico de temas abordados por Simón Bolívar en este documento, vale la pena insertar un poco al lector en el contexto en el cual se enmarca la referida Carta de Jamaica y de los líderes patriotas en aquel complicado año de 1815.

Venezuela había sido sacudida una vez más por los intereses realistas que, apoyados por el descontento popular (de los más desposeídos que no se les había tomado en cuenta para el proyecto independentista) y el acaudillamiento de éstos bajo la figura de José Tomás Boves, habían destruido la Segunda República en diciembre de 1814. A inicios del año siguiente, 1815, el general Pablo Morillo es destinado al continente americano con un fuerte contingente de veteranos de las guerras napoleónicas para apaciguar a favor de la monarquía los territorios sublevados.

Los pocos líderes patriotas venezolanos que sobrevivieron tuvieron que exiliarse con el propósito de poder reagruparse e intentar nuevamente hacerse con la independencia nacional.

Éste es el contexto en el que se encuentra Bolívar al momento de escribir la Carta Jamaica el 6 de septiembre de 1815 en la ciudad de Kinston.

La extensa Carta expresa la visión optimista que tiene Bolívar en 1815, aun en medio de su destierro y sus dificultades, de la América española que lucha por su independencia, de las enormes dificultades de la causa libertadora, de la justeza de esta lucha, y de su posible y prometedor futuro: “Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”. Describe Bolívar la brutalidad e injusticia del régimen colonial español; y expresa su convicción de que el triunfo de la lucha independentista es inevitable porque los lazos de esta América con España se han roto en forma definitiva. Expone un panorama de esa América española y del estado de sus luchas. Llama a la Europa de la Santa Alianza a abandonar su complicidad con España y critica a los Estados Unidos por su ambigua neutralidad. Rechaza de nuevo el sistema federal, no obstante sus ventajas teóricas, y lo asocia otra vez con la amenaza de desintegración de nuestras nacientes repúblicas. Se opone a la monarquía y defiende con firmeza el principio republicano. Insiste en que somos una nueva humanidad, mezcla de lo europeo con lo indígena americano y lo africano. Plantea de nuevo el carácter continental de la lucha libertadora; y aunque reconoce las dificultades que se oponen a que nuestra América ya libre de España pueda ser, como debiera, una sola gran nación y reconoce su fragmentación al menos en varios grandes bloques (México; Centroamérica; la futura Colombia formada por Venezuela, Nueva Granada y Ecuador; Perú; Chile; y las Provincias Unidas del Río de la Plata), sueña con que el Istmo de Panamá pudiera ser para nosotros los americanos independizados de España lo que fue otrora el de Corinto para los griegos: un espacio para la anfictionía, para realizar un gran congreso de unidad en la guerra y en la paz de esas nuestras futuras repúblicas soberanas e independientes.

Si hacemos una comparación con el pensamiento de otro de los más grandes impulsadores de la independencia latinoamericana, Francisco de Miranda, podemos encontrar varios aspectos que fueron tomados por el Libertador para su futuro proyecto para la unidad de América: El istmo de Panamá como el centro político y comercial de la gran potencia americana. El nombre de esa potencia sería Colombia en honor a Cristóbal Colón, la unión de los pueblos latinoamericanos como una nación independiente de los lazos que una vez los oprimieron por parte del imperio español. Estos aspectos también los encontramos en la extensa obra de Miranda, aún cuando, el proyecto de unión americana propuesto por el Generalísimo era en sí mucho más ambicioso ya que proponía una súper potencia (Colombia) que abarcaría desde el Misisipi hasta el extremo mas sur de Chile.

De igual modo, la Carta Jamaica es, tal vez uno de los primeros grandes escritos públicos del Libertador ya que define su ideario político que ya no abandonaría jamás.

 

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

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