Farandula

Diana de Gales 20 años de su fallecimiento

31 de agosto 2017.

Al referirnos a la figura de una princesa, el imaginario colectivo se traslada a los estereotipos que nos han creado por generaciones los medios masivos de información como la televisión, cine o la literatura. Empero y, para motivo de exasperación de muchos, las familias reales todavía se pueden encontrar en algunas naciones que mantienen el sistema político monárquico. Entre los reductos de casas reales, para la opinión pública, una de las princesas más queridas y que rompió ciertos cánones rígidos fue sin lugar a dudas, Diana de Gales. En las siguientes líneas nos dedicaremos a exponer brevemente algunos aspectos de esta mujer fuera de serie.

Diana Francés Spencer nació el 1 de julio de 1961 en Inglaterra. Fue hija del Conde John de Spencer, aunque para el momento de su nacimiento, su padre no se le había distinguido con el nombramiento condal, este se le daría en 1965. Desde los 4 años, la futura princesa obtuvo el nombramiento de Lady Diana Spencer.

La infancia de Diana transcurrió en el seno de una familia acomodada y, la chiquilla se educó entre Inglaterra y Suiza. En su periplo educativo infantil y juvenil no fue una alumna sobresaliente aunque si destacó en natación y buceo, aún cuando algunos afirman que su deseo era el de convertirse en bailarina clásica.

En 1977 cuando Diana se encontraba en Suiza conoce a quien sería su futuro esposo, el Príncipe heredero de la Corona británica, Carlos de Gales.

Desde 1977 hasta 1981, Lady Diana Spencer vivió en un apartamento de soltera en Chelsea (Inglaterra).

El 29 de julio de 1981 en la Catedral de San Pablo de Londres, la carismática Lady Spencer contrajo nuccias con el Príncipe Carlos, para ser conocida en lo sucesivo como la Princesa Diana de Gales.

De inmediato que Diana entró en la familia real británica se convirtió en una celebridad en la prensa europea y posteriormente mundial. Su manera carismática y elegante de comportarse en los rígidos protocolos monárquicos y de Estado le granjeó la simpatía inmediata de gran cantidad de personas. Su manera de vestir, peinar y caminar fue imitada mundialmente en toda la década de los 80 y parte de los 90, dejando en todo momento en un segundo plano a su esposo, el Príncipe Carlos.

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En la década de los 80, al poco tiempo de casarse, de conformidad con lo establecido en las costumbres reales, la Princesa Diana de Gales, suplió a la Reina en algunas giras, tanto nacionales como internacionales, en las cuales dejó muy en alto la reputación de la monarquía británica. Se convirtió en un influyente mecenas de multitud de obras benéficas y de campañas humanitarias, en donde vale la pena mencionar la activa participación en la campaña de buscar la prohibición del empleo de las minas o bombas anti personas. De igual modo son laudables los esfuerzos caritativos llevados a cabo en conjunto con la Madre Teresa de Calcuta, con la cual mantuvo una sincera amistad, así como también lo haría con Nelson Mandela y el Dalai Lama.

A inicios de la década de los 90, el matrimonio real sufrió un drástico distanciamiento, no obstante, la vida filantrópica de la querida Princesa se fortaleció hasta el punto que, no solo se dedicó a ayudar a los más desposeídos, sino que además, predicó con el ejemplo al educar a sus hijos, los Príncipes Guillermo y Enrique con patrones humanitarios nada frecuentes en la formación de la familia real. Entre los patrones revolucionarios impuestos por Diana a la educación de sus hijos podemos encontrar: Paseos a centros asistenciales populares, orfanatos, vacaciones en parques temáticos y visitas a centros comerciales y lugares de comida rápida frecuentados por gente de todo tipo de clases sociales. Con éstas medidas, Diana buscaba que sus hijos, herederos de la Corona, tuvieran un marcado sentido social.

En 1992, el matrimonio real se separa formalmente e inician un proceso de divorcio que culmina el 28 de agosto de 1996, pero un año antes de esto, en 1995, Diana de Gales sorprendió al mundo entero con una entrevista dada para la BBC de Londres, en donde dejó al descubierto el acoso de periodistas y fotógrafos que invadían su vida privada, las infidelidades de su esposo Carlos con Camilla Parker y, de igual modo afirmó que la monarquía debía ser más social y humana y que, por esta manera de pensar no había recibido el apoyo de la familia real.

Desde su divorcio, Lady Di se dedicó a sus labores comunitarias y filantrópicas, así como a su romance con el magnate Dodi Al Fayed. Ésta relación fue perseguida de manera inclemente por la prensa sensacionalista hasta el fatal extremo que, en la noche del 31 de agosto de 1997, la pareja fue abordada en un restaurant en la ciudad de París. La pareja intenta escapar en un vehículo, el cual, en medio de la persecución pierde el control y tiene un terrible accidente en el cual, Al Fayed muere de inmediato y, la amada Princesa de los pobres muere al poco tiempo en un centro asistencial.

A 20 años del fallecimiento de Diana de Gales, su memoria e indómito carácter humanitario ha sido motivo de ejemplo para muchas personalidades que han acogido con cariño las ideas justas de la recordada Lady Di.

 

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Alexis Delgado Alfonzo

Historiador.

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