Opinión

Constituyente Venezolana contra el Neoliberalismo. Por Omaira Zebib

26 de julio 2017.

Tras la guerra mediática, político, económica y social contra  Venezuela, finalmente el eje sobre el que giraba la alianza de sectores de la ultraderecha nacional e internacional cerró campaña, recurriendo con uno de los personajes más singulares de los voceros de la democracia liberal: El Presidente Donald Trump quien declaró “Si el presidente Maduro realiza una Constituyente el 30 de julio, Estados Unidos tomará fuertes acciones económicas”.  La Asamblea Nacional Constituyente convocada por el Presidente Nicolás Maduro, está fundamentada en el criterio de soberanía del pueblo, él único facultado como poder originario.

En nuestra Constitución el poder reposa en el pueblo,  existen  dos formas directas de ejercerlo: Participativa: Mediante la elección de funcionarios para el ejercicio  de poderes públicos y estructuras  locales y Protagónica: Ejerciendo el poder a través de estructuras como Consejos Comunales, Consejos Locales de Abastecimiento y Producción, consejo de trabajadores, obreros, campesinos, cooperativas etc, donde el rango distintivo es que las decisiones que se toman tienen carácter vinculante y es de obligatorio cumplimiento. El proyecto político que se ha conslidado  durante los 18 años de Revolución Bolivariana se basa en la autodeterminación de los pueblos y la integración de América Latina, contenido en el Proyecto Bolivariano incluyente y humanista que adversa el modelo excluyente y neoliberal que ha generado la brecha más grande de desigualdad social en la historia. Por tanto ante un marco constitucional atípico y revolucionario como el propuesto por el Presidente Nicolás Maduro,   el imperialismo y lo defensores del neoliberalismo temen que se los pueblos se blinden: Reservando al Estado venezolano la producción y comercialización de petróleo, gas,  hidrocarburos y sus derivados, minerales como Coltan, níquel, manganeso, diamante y oro. Temen que se fortalezca el seguimiento sobre el flujo de financiamiento por ONGs a organizaciones nacionales. Eso implica que no se continúen financiando actividades terroristas a través de fundaciones políticas disfrazadas de fundaciones humanitarias que han conducido a que los venezolanos vivamos en 2017 una modalidad terrorista equivalente a  la del nefasto 11 de septiembre, con la impronta que se ha extendido por más de cien días de terror.  Comprende el compromiso donde Venezuela y el ALBA se conviertan en bastión en contra de los capitales golondrinas y paraísos fiscales.

El neoliberalismo teme a la consolidación de nuevos sujetos sociales “organizados por sectores”, quienes se posicionen como actores políticos  fuera de los partidos, quebrantando la estructura del Estado parlamentarista basado en  partidos. Temen la constitucionalización del derecho a la información veraz, mediante la ruptura de la hegemonía comunicacional fundamentada en las redes mundiales mediatizadas por las grandes cadenas de telecomunicaciones quienes alienan y enajenan a los pueblos del mundo mediante mensaje manipulados, alejándoles de su realidad  a través de imágenes ficticias. Temen a la defensa de la soberanía agroalimentaria al romper con las tradicionales cadenas de distribución de alimentos que encarecen los precios de los productos y empobrecen a los pueblos. Temen el empoderamiento de los trabajadores urbanos, rurales, industriales, artesanales etc… como fuente fundamental de riquezas de la nación, mediante  una renovada estructuración de la organización de los trabajadores más allá  de los sindicatos,  garantizando voceros legislativos para los trabajadores sectorizados.  Con ello los derechos de los trabajadores por sector serán protegidos y ampliados, así como también a los empresarios como generadores de empleo, innovación y producción nacional, mediante  una renovada estructuración de la organización de los empresarios más allá de las cámaras empresariales, incentivando la producción mediante el amparo de la iniciativa privada nacionalista y de carácter social.

Asimismo la derecha rechaza el que se proteja como actores políticos a los sujetos pensionados y jubilados quienes contaran con vocería legislativa, lo que  atenta contra las políticas neoliberales que despojan a los trabajadores de sus prestaciones sociales y seguridad social una vez alcancen la jubilación. La amenaza más significativa desde la revolución al Estado Neoliberal se expresa en la emancipación institucional que alcanza la protección de los derechos fundamentales a través de las misiones y grandes misiones, lo que rompe con la estructura burocrática de la institucionalidad estructural del  Estado burgués, para dar paso a estructuras más flexibles que respondan a las demandas populares de amparo a los derechos fundamentales.  En esta fase de depredación neoliberal sobre el planeta, temen que los pueblos originarios lideren la protección del ambiente mediante su empoderamiento y el amparo constitucional de sus conocimientos ancestrales, siendo los pueblos aborígenes los actores históricos llamados a la concientización de la humanidad en la defensa del planeta.

En conclusión la Constituyente: Es el Blindaje Revolucionario frente al Neoliberalismo. “Es la única vía para convocar la soberanía plena del pueblo y colocar las bases de la regeneración de la paz de la república” afirmó el Presidente Nicolás Maduro Moros.

Omaira Zebib.

Periodista.

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