Caracas

Fiestas de Santiago, Origen del Aniversario de Caracas

25 de julio 2017.

De igual modo que todos los aspectos de la vida, la celebración de la festividad del Santo Patrono de nuestra querida ciudad capital, tiene una historia. A lo largo de las siguientes líneas nos dedicaremos a desarrollar un poco una festividad que, a medida que han pasado los siglos ha mermado mucho en el tiempo hasta el punto de convertirse en, prácticamente un fantasma de lo que un día fue, el día de Santiago.

El nombre completo de la capital de nuestra amada Venezuela, Santiago de León de Caracas, es una bella combinación de tres elementos simbólicos: Santiago, el santo patrono de España, León, el estandarte de uno de los reinos de la Corona española y Caracas, nomenclatura de una de las más aguerridas tribus autóctonas del territorio en el cual se erigió la ciudad.

La fundación de Santiago de León de Caracas está manchada por las neblinas del tiempo ya que, aun cuando tenemos de manera consensual su fecha de fundación el 25 de julio de 1567, en la realidad no podemos afirmar la veracidad de este acontecimiento debido a que no tenemos el documento fundacional de Caracas. No obstante, esto no debe debilitar el sentido de arraigo que debemos tener por nuestra capital. En este artículo enunciaremos de manera sencilla como eran las celebraciones del santo patrono de Caracas, para, de este modo tratar de rescatar un poco las tradiciones de nuestra querida ciudad que en este año cumple 450 aniversarios de su fundación.

Santiago es uno de los principales miembros del santoral en España debido a que corresponde al Apóstol Santiago Zebedeo, denominado también el mayor, para identificarlo del otro apóstol del mismo nombre. Este santo fue el que introdujo la fe católica en el territorio español, por ello es el Santo Patrono de la nación así como de varias ciudades del mismo país, entre las cuales la de mayor importancia, sin lugar a  dudas es Santiago de Compostela.

Al ser el Santo Patrono del reino, no es de extrañar que, de igual manera se trasladara esta figura de protección sagrada a  los territorios conquistados en el continente americano, en territorios como Chile, Perú, Colombia, Panamá, Nicaragua, Cuba, México, Guatemala y Venezuela.

El día de celebración de Santiago es el 25  de julio, jornada en la cual, tanto en territorio hispano, como en las colonias americanas se celebró con gran júbilo. Esta festividad, la cual era, no solo  una fiesta religiosa, sino también de carácter  político y nacionalista estaba destinada a realzar al Santo como protección del poblado  a la que su nombre precedía al de la ciudad.

Entre las actividades que se empleaban como rituales para celebrar las festividades en nombre del Santo Patrono de la ciudad se encontraban: La misa ceremonial, la procesión del santo por las cuadras de la ciudad, las corridas de toros, alguna representación teatral alegórica a la índole de la celebración. De igual modo, eran de especial importancia y regocijo para los asistentes la organización y  práctica del juego de cañas y el traslado en procesión del estandarte real. Para el caso del primero, se trata de un juego que los árabes introdujeron en la península ibérica y consiste en dos o más cuadrillas de hombres montados en caballos. Cada grupo o cuadrilla carga hacia el contrario simulando un combate en donde, en lugar de armas, cada uno de los participantes está armado de una caña. Para el caso de la procesión, se puede decir que consistía en dos partes: la primera de ellas estaba constituida por la formación de una regia comitiva que, montada en corceles pura sangre, de preferencia andaluza, se encaminaba a la casa del alférez real, para de allí escoltarle a él al estandarte real hasta la iglesia.

Después de terminado el oficio religioso salía la segunda parte de la procesión, la cual está formada por todos los feligreses, quienes sacaban y paseaban la figura sagrada  del santo por las calles de la ciudad.

En el caso de Venezuela, conforme a que pasaron los primeros años coloniales, por supuesto la celebración fue calando en la comunidad y en los vecinos de la ciudad de Santiago de León de Caracas. Se fue haciendo común que, en los últimos años del siglo XVI y primeros del XVII, el Cabildo de Caracas designara a algunos de los habitantes más pudientes para que, además de las actividades rituales de celebración antes mencionadas, se encargaran del ornato de los portales de las casas y de las calles por las cuales se sacaba en procesión al Santo desde la iglesia al principio y, posteriormente, con el crecimiento de la población y prosperidad de la ciudad, La Catedral. Este ornato consistió en la colocación de coronas y arcos de flores colmando y adornando la ruta prevista para el paso de Santiago.

De igual modo, con el afianzamiento de la tradición de la celebración de Santiago en Caracas, se fueron implementando actividades propias de la Metrópolis (Reino de España), tales como representaciones musicales e incluso la ejecución de insipientes obras teatrales destinadas a entretener a los cada vez más prolíficos habitantes de Caracas.

A medida que el tiempo y la mezcla cultural fueron abriéndose paso entre aquellos vecinos de la capital, aquellos primigenios rituales medievales y puramente españoles con los cuales se celebró al Santo Patrón de la ciudad fueron dando paso a unas nuevas manifestaciones mixtas colindantes entre lo español y lo criollo, proceso completamente normal en cualquier colonización. Las obras de teatro de dramaturgos provenientes del siglo de oro español, fueron cediendo su lugar a las piezas de dramaturgos nacidos en esta tierra. Las fulías, contradanzas y demás géneros inmersos en el género barroco español, fueron sustituidos por manifestaciones musicales autóctonas producto de la mezcla de la idiosincrasia de todas las razas presentes en Caracas.

Para nosotros es un verdadero placer abrir una ventana por la cual nuestros queridos lectores puedan asomarse a ella y contemplar el pasado de nuestra ciudad capital, la cual, aunque en la actualidad no le demos la importancia social, cultural e  histórica que debemos otorgarle, nuestra, Santiago de León de Caracas, en el pasado estuvo revestida de una gloria colonial que la llevó, entre otros motivos, a ser la capital de esta bella nación, Venezuela y, más importante aún, si nos lo proponemos de corazón lograremos que Santiago de León de Caracas recobre el esplendor de otros tiempos.

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador

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