Historia

Argimiro Gabaldón, un nuevo líder guerrillero en el Panteón Nacional

15 de julio 2017.

Desde finales del siglo XIX, bajo la presidencia del general Antonio Guzmán Blanco, la antigua iglesia de La Santísima Trinidad fue acondicionada para albergar los restos mortales y representaciones de los más notables individuos que, gracias a sus obras enaltecieran el gentilicio del venezolano. Desde 1874 el Panteón Nacional se ha convertido en el baluarte simbólico del ejemplo a seguir por parte del venezolano.

Aunque existe un marco legal en el que está claramente marcado el canal regular que se debe seguir para admitir nuevos restos mortales, monumentos o cenotafios en el magno recinto patrio, cada época de la historia venezolana desde que se inauguró el Panteón Nacional ha tenido distintos perfiles de héroes y heroínas para incluir o no incluir a nuevos individuos notables a este recinto.

En la actualidad, a diferencia de otros contextos históricos no se ha mantenido la tendencia de buscar la inclusión de nuevos héroes de la independencia, de la guerra federal o de pensadores en líneas generales. La tendencia actual es la de visibilizar a los personajes comúnmente ignorados por la historiografía nacional. Afrodescendientes, mujeres y, en fin, se ha buscado realzar el perfil de un nuevo héroe proveniente del pueblo. Recientemente este nuevo individuo notable está proviniendo de aquellos tiempos obscuros para la historia nacional reciente, los años de la guerrilla. Primero fue Fabricio Ojeda y, a partir de este 15 de julio le acompañará otro compañero de armas, Argimiro Gabaldón.

Argimiro Enrique de la Santísima Trinidad Gabaldón Márquez nació el 15 de julio de 1919 en la hacienda Santo Cristo, Biscucuy, poblado entre los Estados Lara y Portuguesa.

Sus estudios primarios y de bachillerato transcurrieron entre El Tocuyo, Biscucuy, Barquisimeto, Trujillo y finalmente en el liceo Andrés Bello en Caracas, donde se gradúa en 1939 con una tesis sobre la filosofía de Demócrito.

Mientras estudia en bachillerato ingresa en una célula clandestina del Partido Comunista en El Tocuyo. Desde ese momento las ideas políticas de la izquierda no le abandonarían hasta el final de su vida.

Una vez graduado de bachiller, el joven Argimiro Gabaldón inicia sus estudios de arquitectura, los cuales se ve forzado a abandonar cuando estaba cursando el tercer año de la carrera para dedicarse de lleno a la vida política. De igual modo, en estos enérgicos años juveniles, Gabaldón los empleó en el apasionante mundo de la pedagogía, impartiendo clases de manualidades, artes plásticas e historia. También incursionó como periodista, poeta y hasta pintor, demostrando de este modo que era un hombre con gran sensibilidad, lo cual contrastaba drásticamente con su pensamiento radical.

En los agitados años de la década de los cuarentas, Gabaldón organizó cooperativas de campesinos y células comunistas en las montañas del estado Lara, así como también se ocupó en la apertura de una imprenta clandestina dedicada a la divulgación de panfletos subversivos en esa misma región occidental.

En la década de los cincuentas, durante la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, Gabaldón, desde su trinchera occidental de Lara abre una emisora de radio clandestina, Radio Liberación, entre 1956 y 1957, con la cual se dedica a esparcir las ideas proscritas del Partido Comunista de Venezuela (P.C.V.), así como denunciar los abusos y atropellos del régimen dictatorial.

Una vez derrocada la dictadura de Pérez Jiménez, el país parecía enrumbarse a él tan ansiado futuro por el que habían luchado tantos hombres y mujeres desde la clandestinidad. Sin embargo, nuevamente la codicia y entrega de los ideales de la cúpula gubernamental, sepultó nuevamente las esperanzas de aquella generación de luchadores. Con el conocido Pacto de Punto Fijo, se expulsó del nuevo poder político a todos aquellos partidos socialistas que tanto habían combatido desde tantas trincheras a la dictadura. Una de las organizaciones que primero fue apartada de las altas esferas del poder fue, por supuesto el Partido Comunista de Venezuela.

En el tercer Congreso del Partido Comunista de Venezuela (marzo de 1961), del cual, Argimiro Gabaldón detentaba el cargo de secretario general, propone de manera categórica que la alternativa que le quedaba a la militancia de izquierda era la   lucha armada y, desde ese momento, Gabaldón se convirtió en uno de los principales impulsores y defensores de esta.

En 1962, en medio de las llamadas, Fuerzas Armadas  de Liberación Nacional (FALN). El entonces Comandante Cariche se ocupó de dirigir a una de las agrupaciones guerrilleras más radicales del momento, El Frente Guerrillero de Liberación Nacional Simón Bolívar o Libertador, el cual tenía a su cargo las acciones en los estados Portuguesa, Lara y Trujillo.

En 1964, después de una reunión operativa del frente, un infortunado accidente le hirió mortalmente en la cintura. Mientras un compañero de armas, el Comandante Sucre limpiaba su arma, la misma se disparó impactando en el cuerpo de Gabaldón. Los intentos por salvarle la vida fueron inútiles y, finalmente el líder guerrillero murió desangrado el 13 de diciembre de 1964.

Con el magno homenaje de que sus restos mortales reposen en el Panteón Nacional, el Estado venezolano rinde tributo a uno de sus tantos hijos que dieron su vida por tratar de luchar por un mundo mejor.

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador.

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