Arte

12 de junio de 2017, Centenario Histórico de Teresa Carreño

12 de junio 2017.

Hace ya cien años falleció en Nueva York, Estados Unidos una de las venezolanas más universales que ha parido esta tierra, Teresa Carreño, niña excepcional que pasaría a la historia como una de las mejores pianistas del mundo. Basta con ver los listados actuales sobre el tema para encontrar su nombre una y otra vez inmortalizado en la historia del piano, instrumento en el que se destacó por mucho. No sólo fue una de las pocas intérpretes de piano de su época, sino también una de las escasas compositoras y la primera mujer que dirigió una orquesta en nuestro país, además de ser una de las primeras feministas sino teórica si en su práctica de vida.

Su vida trascurrió entre Caracas, Nueva York, París, Londres y Berlín; pero además recorrió el mundo en giras que la llevaron por toda Europa, Norte América, África y Nueva Zelanda. Fue pianista, compositora, cantante de ópera, directora de orquesta, empresaria operática, profesora y escribió un importante manual sobre la técnica del pedal. Además se casó cuatro veces y tuvo siete hijos[1]. Entre sus obras como compositora figuran: Himno a Bolívar; Saludo a Caracas; el vals A Teresita, dedicado a su hija; el Cuarteto para cuerdas en si bemol y el Bal en revé opus 26.

Nació en Caracas un 22 de diciembre de 1853, hija de Manuel Antonio Carreño, autor del Manual de Carreño y de Clorinda García de Sena y Toro. Desde muy niña mostró las increíbles dotes de su genio musical, según varios de sus biógrafos desde los 3 años tocaba el piano de oído, ya a la edad de 6 años recibía lecciones, en principio bajo el tutelaje de su padre quien diseñó para ella un método de estudio del piano con 500 ejercicios, que continuaría con Julio Hohené.

En 1862, Manuel Antonio Carreño analiza la situación del país y de la familia. En ese momento, se vivían en Caracas las consecuencias de la revolución de marzo de 1858, la llamada “Revolución Azul”, que había derrocado al presidente José Tadeo Monagas; ante la inestabilidad política decide emigrar hacia los Estados Unidos.

El 25 de noviembre de 1862 con apenas 9 años de edad, da su primer concierto en el teatro Irving Hall de Nueva York. En esta importante ciudad llega a recibir algunas lecciones del famoso pianista norteamericano de origen alemán Louis Moreau Gottschalk, maestro hacia el que guardó un entrañable afecto y que se entusiasmó en preparar a la niña genio. En 1863 debuta como solista con la Filarmónica de Boston; ese mismo año recitó en la Casa Blanca para el presidente Abraham Lincoln, evento en el cual se dice que la niña se quejó porque el piano estaba muy desafinado. Después, se radicó en París en 1866 donde se presentó frente a Pedro Roberto José Quidant, Gioacchino Rossini y Frank Liszt, quien propuso darle clases si se trasladaba a Roma a pesar de que no acostumbraba a trabajar con niños, lo que no pudo llevar a cabo por razones económicas.

Residenciada en París, inició su carrera de concertista que la llevó a visitar todos los países de Europa, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y África del Sur, ejecutando importantes piezas clásicas y románticas, acompañada de las más importantes orquestas dirigidas por eminentes maestros.

En 1873 se casó con el violinista Emile Sauret con quien tuvo a Emilita, pero se divorció en 1875 para casarse al año siguiente, con el cantante de ópera Giovanni Tagliapetra con quien tuvo dos hijos Giovanni y Teresita. En 1876 debuta como cantante de ópera. Posteriormente, con su segundo marido funda una empresa de conciertos, la Carreño-Donaldi Operatic Gem Company.

En 1886 durante el tercer período presidencial de Antonio Guzmán Blanco, conocido como la “Aclamación” (1886-1888), fue comisionada por el “Ilustre Americano” para organizar la siguiente temporada de ópera de Caracas. Sin embargo, la sociedad caraqueña fue muy dura con ella por ser divorciada, lo que se tradujo en un boicot a la temporada de ópera que la llevo a abandonar el país para no volver en vida.

En 1889 se instala en Berlín donde será solista de la Orquesta Filarmónica, ya divorciada de su segundo marido, conoce al pianista Eugêne D’Albert con quien se casó en 1892 y tuvo dos hijas, Eugenia y Hertha. En 1901, se casaría por cuarta y última vez con su cuñado, Arturo Tagliapetra.

Fallece en Nueva York un 12 de junio de 1917, y sus cenizas son trasladadas al Panteón Nacional en Venezuela en 1938. En su honor, el principal complejo cultural de la ciudad de Caracas lleva su nombre. En el centro Documental de la Fundación Teresa Carreño reposa un archivo de más tres mil cartas, facturas, documentos, así como partituras, revistas, periódicos, referidos a la vida de esta insigne mujer.

EL HOMENAJE

Para este lunes 12 hay una agenda completa dedicada a homenajear a esta insigne figura de la música venezolana y mundial; en la mañana con una ofrenda floral en el Panteón Nacional, donde reposan los restos mortales de la artista; y en la tarde con la inauguración de una exposición iconográfica sobre las facetas de su vida, en los espacios abiertos del teatro Teresa Carreño. En la Sala Teresa Carreño será inaugurada una muestra de 33 piezas personales de la pianista, entre ellas vestidos, lazos, zapatos y cintillos, que permanecerá abierta hasta septiembre, de lunes a domingo desde las 11 de la mañana a siete de la noche.

De igual forma se hará el lanzamiento del sistema de gestión digital Teresa Carreño, una plataforma que permitirá al público consultar datos hemerográficos, partituras, fotografías y material audiovisual.

Será bautizado el libro Para conocer a Teresa Carreño de Jesús Eloy Gutiérrez, del equipo de documentación e investigación de la fundación, y el disco Homenaje a Teresa Carreño, con interpretación de piezas de la compositora por parte del pianista Juan José Bernal, producido por el Cendis.

Al final de la tarde habrá una gala en la Sala Ríos Reyna, con un homenaje del Ballet Teresa Carreño, Teresa Danza Contemporánea y el Cuerpo de Ópera de Teresa Carreño, este acto tendrá una segunda función el martes 13, a las cinco de la tarde y se podrán adquirir las entradas en la taquilla del teatro con un precio de mil bolívares.

Alejandra Pérez.

[1] Violeta Rojo, Teresa Carreño, una biografía autorreferencial. USB, Caracas, Venezuela 2006.

 

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