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Barcelona Campeón de la Copa del Rey

27 de mayo 2017.

Aunque, para los llamados clubes grandes, la Copa del Rey no significa mayor logro si lo comparamos con la Copa de Campeones, Europa League o la liga, en esta oportunidad llegaron a la última instancia dos equipos que se encontraban en las antípodas del target tanto nacional como internacional: En una portería encontramos al todopoderoso equipo azul/grana, FC Barcelona, mientras que en la meta contraria se situaron el modesto y sorpresivo Deportivo Alavés.

Dos realidades muy distintas, dos filosofías de juego que obedecen a historias y estilos muy distintos se encontraron frente a frente para disputar el último de los trofeos en disputa en España.

Si hacemos una comparación entre estos dos, evidentemente dispares clubes, usando como instrumento de medición los numeritos obtenidos por cada oncena en el término de la Liga Santander, podemos evidenciar diferencias realmente asombrosas que nos llevaría a pensar y reflexionar sobre los motivos que se conjugaron para que estos equipos tan distintos en calidad chocaran en la final.

En un sentido encontramos a un FC Barcelona que, a pesar de tener una campaña decepcionante desde la perspectiva de la obtención de títulos de importancia, al quedar eliminados en la Liga de Campeones en cuartos de final a manos de la Juventus, peleó con su acérrimo rival, el Real Madrid por el título de la Liga Santander, la cual perdió en la última jornada por diferencia de, tan solo 3 puntos por debajo de los merengues.

En la otra parte del campo, el Deportivo Alavés quedó en la mitad de tabla de la Liga, más específicamente en la casilla número 9 con un total de 55 puntos, es decir que, usando a la Liga Santander como instrumento de medición entre los dos finalistas de la Copa del Rey, podemos darnos cuenta que el FC Barcelona obtuvo 35 unidades más que su rival.

Empero, estos fueron resultados en otra competición. La Copa del Rey, frecuentemente tiene el atractivo de romper con los esquemas clásicos mediante los cuales solo los poderosos alcanzan las instancias finales. Sin embargo, hay que aclarar que existen distintos equipos de fútbol: Hay los que destacan en las respectivas Ligas, ya que son clubes constantes. Mientras que, también podemos encontrarnos con los llamados equipos coperos, los cuales puede que no tengan la suficiente profundidad en sus plantillas como para dar la batalla durante un período largo que constituye una Liga, pero, si son lo suficientemente contundentes como para trascender notablemente en torneos de juegos de eliminación directa (eliminación por medio de llaves de juegos de ida y vuelta).

Para el caso de la final de la Copa del Rey 2016/2017, lo demostrado en los campos de juego decantó en que midieran fuerzas en la última instancia un representante de cada uno de estos estilos antes mencionados. El FC Barcelona, un club poderoso que, a pesar de tener gran número de bajas por lesiones, de igual modo tiene la profundidad suficiente como para disputar varias competiciones a la vez. Por su parte, el modesto pero aguerrido Deportivo Alavés, sin la profundidad de su rival, a punta de buen juego logró sortear rival tras rival hasta hacerse de manera inesperada con uno de los boletos a la final que se disputó en el parque Vicente Calderón de la ciudad de Madrid, siendo este encuentro el último en disputarse de manera oficial en dicho campo que cerrará sus puertas tras esta temporada.

El encuentro inició de una manera trepidante, con un FC Barcelona volcado totalmente al ataque, mientras que el Alavés trataba de soportar las furiosas intentonas de su rival.

Los azul/grana ampararon su gran juego en los movimientos y aspectos técnicos de Lionel Messi, el cual se desplazaba con total libertad por todo el césped del Vicente Calderón.

Al poco tiempo de haber iniciado el encuentro, los dirigidos por Luís Enrique sufrieron una baja importante, ya que su improvisado lateral derecho Javier Mascherano fue sustituido tras sufrir una lesión producida por una infracción. Por él entró a la cancha el portugués André Gomes, el cual dio más dinámica al ataque catalán por la banda derecha.

El marcador se destrabó en el minuto 30, cuando, la Pulga Messi anotó un gol alucinante. La alegría le duraría muy poco al Barcelona, debido a que, tan solo 3 minutos después, por medio de un tiro libre, Teo Hernández marcó un auténtico golazo que puso a soñar a los aficionados del Alavés.

Poco antes que se terminara el primer tiempo, Neymar hace una estupenda pared con Messi y, ante la protesta de los jugadores del Alavés que pedían posición adelantada, el brasileño anotaba el 2 a 1 en el minuto 45. Sin embargo, esto no sería todo para el Barcelona en esta primera parte, ya que, en el último tiempo de reposición, asistido de una magistral jugada de Messi, Paco Alcacer colocaba el 3 – 1 definitivo en el marcador.

El segundo tiempo careció del atractivo que se hizo presente en la primera parte y, finalmente, tras los 3 pitazos del árbitro principal el Barcelona obtuvo su Copa del Rey número 29.

Esta final dejó sensaciones agridulces, ya que fue el único torneo que pudo rescatar el equipo azul/grana en la última temporada de Luís Enrique como director técnico del FC Barcelona.

Con esta victoria, desde ya se crea una gran expectación de cara al inicio de la venidera temporada, ya que la primera Copa que se jugará será la Súper Copa de España y no podía ser de otra manera que entre Real Madrid y FC Barcelona.

Alexis Delgado Alfonzo

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