Arte

Festival de Teatro de Caracas: El Río Bajo el Río nos trasladó a la Barinas de antaño

25 de abril 2017.

El Río bajo el Río nos trasladó a la Barinas de antaño.

Éste maravilloso montaje estrenado el 25 de marzo del presente año, es el resultado de una creación colectiva del Centro de Creación Artística TET, quienes poseen 4 líneas de investigación: el texto poético, texto dramático, texto literal y texto dramático-contemporáneo. El río bajo el río se desarrolló en la rama de investigación de texto poético. Presenta la peculiar característica de no tener dramaturgia previa. Se compone de textos, poemas canciones, cuentos y las crónicas de las vivencias de la tía Alicia, que constituyen el eje principal de la obra.

Bajo la dirección de Guillermo Díaz Yuma, quien también es el autor de las crónicas, nos aclara que en éste tipo de montaje el director viene a ser más una especie de ordenador de los diferentes elementos.

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El elenco conformado por Lya Bonilla y Joe Justianiano, ambos egresados del taller experimental de teatro, presentan roles variantes.  Los intérpretes se definen a sí mismo como: “Los dueños de la casa a la que te invitamos” y agregan:” Somos coleccionistas de viejas historias, de cuentos contados por la abuela, de sabores y aromas añorados, de poemas y canciones extraviadas, de personajes y objetos significativos. El escenario es un espacio que se convierte en la sala de la casa, en la habitación de los niños, en el jardín donde se entierran tesoros, en la biblioteca donde se encuentran libros extraordinarios, en la cocina de la abuela, en la calle principal del pueblo, en el patio de la escuela”.

Cuentan con la participación de Dídimo Gutiérrez en el cuatro,Iris Verónica Rojas  en la mandolina y  las maracas y Andrés Cartaya en la bandola y como director musical.

El público emprende un viaje que lo pone en contacto con sonidos, colores y sabores que configuran un paisaje visual y sonoro para alcanzar una atmósfera de sueño y recuerdo. Nos hablan de la relación con el hogar, de un particular humor y sensibilidad que caracteriza al venezolano, e incluso de la relación con la naturaleza y lo salvaje. Se ofrece al público una bebida refrescante, un trago de ron, y una pequeña degustación de platos salados y dulces venezolanos.

En la velada se interpretan en vivo cantos de trabajo, canciones de Simón Díaz, Henry Martínez y Guillermo Jiménez Leal (compositor y poeta Barinés, hermano de la autora de las crónicas y tío de la actriz e intérprete en el espectáculo). Se incluyen también textos de poetas venezolanos como Ramón Palomares, Eugenio Montejo y Enriqueta Arvelo Larriva, una de las primeras voces femeninas de la poesía moderna venezolana (oriunda de Barinitas).Además la iluminación y efectos de sonido en vivo hacen el ambiente más real y palpable.

Es una experiencia sensorial que en lo particular me trasladó y me hizo sentir como en el llano. Es un recorrido que te envuelve en un torbellino de sensaciones, el sonido del agua, el olor de las hojas, el sabor del ron y el papelón. Encontrar un lugar común en la representación de ésos personajes que encontramos en la familia venezolana. Te expone a situaciones como el ser convidado a una rica comida tradicional, la melancolía del que pierde a un ser querido, esa sensación de nudo en la garganta cuando se te agüa el guarapo, son algunas de las muchas sensaciones que podemos encontrar en éste íntimo y maravilloso espectáculo.

María Jaimes

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