Historia

LOS ENIGMAS QUE RODEAN EL ASESINATO DE JORGE ELIECER GAITÁN

09 de abril 2017.

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  • ¿Jorge Eliecer Gaitán fue víctima de una conspiración?
  • ¿Fue Juan Roa Sierra un Asesino Solitario?
  • ¿Existió Emilio Potes?
  • ¿Plinio Mendoza Neira, ESTA INVOLUCRADO EN EL ASESINATO DE GAITÁN?
  • ¿Tiene razón Gloría Gaitán en sus denuncias?
  • ¿El Coronel Virgilio Barco ordenó el asesinato de Gaitán?
  • ¿Qué es la OPERACIÓN PANTOMIMA?
  • ¿Tuvo razón el Gobierno de Mariano Ospina y la CIA? ¿Gaitán fue víctima de una conspiración Comunista?
  • ¿El Dr. JOSÉ UMAÑA MENDOZA fue asesinado por investigar el magnicidio de Gaitán? ¿Qué información contenían los documentos que poseía el Dr. Umaña sobre el asesinato de Gaitán  y que desaparecieron luego de su asesinato?
  • ¿La CIA y el FBI han desclasificado documentos del caso tal como lo ha solicitado el DR. Paul Wolf?

Es 9 de abril de 1948,  aproximadamente 12:55 del día, el líder liberal Jorge Eliecer Gaitán se encuentra departiendo con sus amigos: Pedro Eliseo Cruz, Alejandro Vallejo y Jorge Padilla en su oficina, ubicada en la Avenida Jiménez con carrera séptima. En ese momento llega Plinio Mendoza Neira, quien afablemente  invitará a Gaitán a almorzar. Todos abandonan la oficina para abordar el ascensor del edificio Agustín Nieto Caballero. Al salir por el pasillo que da a la calle, Plinio  toma a Gaitán del brazo y le dice al oído: “Lo que tengo que decirle es algo muy corto”. Se encaminan a almorzar en el Hotel Continental por cuenta de Mendoza Neira, lo que sucederá en los próximos segundos desencadenará uno de los misterios más grandes de la historia política latinoamericana, estas interrogantes aún están sin respuesta, varias teorías tratan de esclarecer LOS ENIGMAS QUE RODEAN EL ASESINATO DE JORGE ELIECER GAITÁN.

El dirigente político y candidato a la Presidencia de la República de Colombia para el periodo 1950-1954, Jorge Eliécer Gaitán, poseía una enorme popularidad, especialmente entre las clases medias y bajas de su país, lo que le convirtió, para la oligarquía conservadora, en un peligro para los comicios que se realizarían al año siguiente.

“A finales del año 47, en Colombia había un choque silencioso de poderes. El poder solitario que habitaba en palacio y lo ejercía el presidente Mariano Ospina Pérez. El otro, el de la calle, el de las multitudes vociferantes, que ejercía Gaitán desde su modesta oficina de abogado, situada en pleno centro de la capital (Edificio Agustín Nieto, carrera séptima con Jiménez). Gaitán era de por sí, por el poder inmenso que tenía sobre el pueblo colombiano, el futuro presidente de Colombia. Nadie podía detenerlo en su ambición y futuro. El país ya vivía la desesperanza de estar al borde del abismo de la violencia política. Sus huellas de sangre se pisaban en el norte y en el sur de los Santanderes. En el occidente de Boyacá ya había aparecido el fantasma real de la policía chulavita. En Caldas y en el sur del país comenzaban a contarse los muertos en una suma interminable. Gaitán pensó en el profundo silencio de una masa herida, como protesta y antídoto para detener la muerte colectiva que se ensañaba contra la patria”. Arturo Alape 2009

En 1948 se efectuaba en Bogotá la Conferencia Panamericana, la cual dio origen a la Organización de Estados Americanos. Gobernaba el Partido Conservador y corría la sangre de los líderes agrarios, se inicia la resistencia armada campesina en contra de las leyes latifundistas, resistencia que inician los liberales. Gaitán se enfrentó a las cúpulas del Partido Conservador, y también, a las del Partido Liberal. Es fácil entonces suponer a quiénes les incomodaba tanto su liderazgo.

El 7 de febrero de 1948, Gaitán convoca a la Manifestación del Silencio, consistía en una movilización en total silencio para protestar los hechos de violencia que azotaban a Colombia. Ante miles de personas Gaitán realiza un llamado desde la Plaza Bolívar al Presidente Mariano Ospina : “Os pedimos que cese la persecución de las autoridades; así os lo pide esta inmensa muchedumbre. Os pedimos una pequeña y grande cosa: que las luchas políticas se desarrollen por los cauces de la constitucionalidad…”.

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“LA MARCHA DEL SILENCIO, la más emocionante de cuantas se han hecho en Colombia. La impresión que quedó de aquella tarde histórica, entre partidarios y enemigos, fue que la elección de Gaitán era imparable. También los conservadores lo sabían, por el grado de contaminación que había logrado la violencia en todo el país, por la ferocidad de la policía del régimen contra el liberalismo desarmado y por la política de tierra arrasada” Gabriel García Márquez.

“En aquel clima de alta tensión se inauguró en Bogotá la Novena Conferencia Panamericana, el 30 de marzo a las cuatro y media de la tarde. La ciudad había sido remozada a un costo descomunal, con la estética pomposa del canciller Laureano Gómez, que en virtud de su cargo era el presidente de la conferencia. Asistían los cancilleres de todos los países de América Latina y personalidades del momento. Los políticos colombianos más eminentes fueron invitados de honor, con la única y significativa excepción de Jorge Eliécer Gaitán, eliminado sin duda por el veto muy significativo de Laureano Gómez, y tal vez por el de algunos dirigentes liberales que lo detestaban por sus ataques a la oligarquía común de ambos partidos. La estrella polar de la conferencia era el general George Marshall, delegado de los Estados Unidos y héroe mayor de la reciente guerra mundial, y con el resplandor deslumbrante de un artista de cine por dirigir la reconstrucción de una Europa aniquilada por la contienda”. Gabriel García Márquez.

EL ASESINATO

El 09 de abril de 1948 cerca de la 1:00pm  el Dr. Gaitán  salía de su oficina ubicada en un edificio del centro de la ciudad de Bogotá para ir a almorzar, cuando en la puerta un hombre, identificado después como Juan Roa Sierra, le dispara, 3 balas impactaron al candidato presidencial ocasionandole la muerte pocos minutos después.

Sierra es perseguido por una turba enardecida y este se esconde en una droguería (farmacia), el dueño de la botica le preguntó por qué había matado a Gaitán, a lo que él respondió: -“Ay, Señor, cosas poderosas que no puedo decir. ¡Ay!, Virgen del Carmen, sálvame”. El dueño del local insistió en preguntarle: -“Dígame quién lo mandó a matar, porque usted en estos momentos va a ser linchado por el pueblo”, y él contestó -“¡No puedo!”. La turba ingresa a la farmacia, Roa Sierra es linchado por la multitud iracunda y luego su cadáver es arrastrado por toda la carrera séptima hasta el Palacio de San Carlos, donde dejaron su cuerpo destrozado, sin vida y desnudo. Inmediatamente después se desencadena lo que se conoció como “El Bogotazo” que fue una oleada de violentas protestas sociales que afecto tanto a Bogotá como al resto del país.

ROA SIERRA

El cadáver de Roa Sierra arrastrado por la multitud.

EL BOGOTAZO

“A las dos de la tarde de este nueve de abril, Gaitán tenía una cita. Iba a recibir a un estudiante, uno de los estudiantes latinoamericanos que se están reuniendo en Bogotá al margen y en contra de la ceremonia panamericana del general Marshall. A la una y media, el estudiante sale del hotel, dispuesto a echarse una suave caminata hacia la oficina de Gaitán. Pero a poco andar escucha ruidos de terremoto y una avalancha humana se le viene encima. El pobrerío, brotando de los suburbios y descolgado de los cerros, avanza en tromba hacia todos los lugares, huracán del dolor y de la ira que viene barriendo la ciudad, rompiendo vidrieras, volcando tranvías, incendiando edificios:

—¡Lo mataron! ¡Lo mataron! Ha sido en la calle, de tres balazos. El reloj de Gaitán quedó parado a la una y cinco. El estudiante, un cubano corpulento llamado Fidel Castro, se mete en la cabeza una gorra sin visera y se deja llevar por el viento del pueblo”. Eduardo Galeano.

BOGOTAZO

La ira ocasionada por el asesinato del candidato presidencial, Dr. Jorge Eliécer Gaitán generó el Bogotazo, las masas enardecidas carentes de una dirección política se lanzaron a las calles de la capital y demás poblaciones en protesta, destrozando edificios públicos y comerciales. La Policía se rebeló y distribuyó armas entre la población. Voces indignadas llamaban al pueblo a iniciar la revolución contra el gobierno conservador, sin embargo las protestas carecían de control y la situación devino en un movimiento desordenado que pudo ser controlado con la arremetida represiva del Ejército.

Varios líderes Liberales se encontraban reunidos con el Presidente Ospina, para tomar medidas consensuadas y aplacar la grave conmoción nacional,  Luis Cano, Darío Echandìa, Carlos Lleras Restrepo, Alfonso Araùjo y Plinio Mendoza le piden al presidente Ospina la renuncia, pero el Presidente se niega rotundamente argumentando que su renuncia no mejoraría la situación si no que por el contrario la empeoraría porque no habría quien pusiera orden al problema. Además argumenta que él al renunciar seria como aceptar la autoria del asesinato de Gaitán.

Luego de varias horas de discusión en la que se encuentran involucrados los lideres liberales, el Presidente, ministros y militares se llega al acuerdo: El presidente no se va,  para estabilizar la situación se asume un gobierno bipartidista y se decide que de los diez ministros que hay cinco tendrán que ser liberales y los otros cinco conservadores. Los líderes liberales aceptan.

Sobre las cuatro de la tarde llegan los tanques de guerra que llevan en la boca del botafuego una bandera blanca. Las personas les abren paso, luego apunta a la muchedumbre y dispara ráfagas de metralla. Se dice que el primer tanque era conducido por un tal capitán Serpa, hombre de convicciones democráticas, quien al intentar escaparse del tanque fue baleado por su coequipero. Foto: Universidad Nacional de Colombia

Sobre las cuatro de la tarde llegan los tanques de guerra que llevan en la boca del botafuego una bandera blanca. Las personas les abren paso, luego apunta a la muchedumbre y dispara ráfagas de metralla. Se dice que el primer tanque era conducido por un tal capitán Serpa, hombre de convicciones democráticas, quien al intentar escaparse del tanque fue baleado por su coequipero. Foto: Universidad Nacional de Colombia.

Mientras los líderes liberales pactan, las calles de Bogotá arden, el Palacio de la Carrera (en ese entonces residencia de los presidentes de Colombia) era defendido por la guardia presidencial y francotiradores no identificados, localizados en las edificaciones más altas cercanas a palacio.

La multitud daba paso a los cinco tanques de guerra que fueron dirigidos al lugar pues creía que estaban apoyando su causa, y muy probablemente así fue hasta el momento en que fue muerto el Coronel que los comandaba poco antes de llegar al Palacio.Una vez en la plaza, los tanques giraron y dispararon a la multitud masacrando a unas 300 personas y de esta manera frustrando su plan. La multitud reaccionó replegándose en las calles y almacenes, destruyendo cualquier objeto o persona que simbolizara a los considerados culpables del asesinato del “Jefe”: militantes del Partido Conservador, la Iglesia y la oligarquía.

El Bogotazo dejo miles de heridos, el fatídico saldo de la revuelta varia según la fuente, un cable de la Embajada Alemana reportó unos 500 muertos, pero extraoficialmente se estima que la cifra real de caídos supera ampliamente los 3.000 fallecidos. Aunado al baño de sangre se cuentan los incontables daños materiales producto de los múltiples saqueos, incendio y posterior derrumbe de 142 construcciones incluyendo casas particulares, hoteles e iglesias del centro de la ciudad.

BogotazoO

Los autores intelectuales del magnicidio nunca aparecieron, pero la opinión pública desde el primer momento señaló a los sectores extremistas que rodeaban al para entonces Ministro de Relaciones Exteriores, Laureano Gómez, (Único candidato presidencial en las elecciones en las que participaría Gaitán) quienes temerosos de una victoria electoral de Gaitán recurrieron cobardemente a contratar a un criminal para que lo asesinara. El presidente de ese entonces Ospina Pérez llamó a los liberales “moderados” a integrar su gabinete y organizó una comisión investigadora de los hechos, la cual tiempo después, ante el desencanto y la falta de crédito, de la generalidad, llegó a la conclusión de que el pistolero Juan Roa Sierra, un desempleado de filiación conservadora había actuado por cuenta propia, Un Asesino Solitario.

 

En la edición de mañana la segunda entrega de LOS ENIGMAS QUE RODEAN EL ASESINATO DE JORGE ELIECER GAITÁN.

Rortz.

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