Historia

23 DE ENERO DE 1958: La fecha que dividió la política venezolana del siglo xx en un antes y un después

23 de enero 2017.

Desde el siglo XIX, en la historia política venezolana ha existido la máxima que, el país es exactamente igual a un cuero seco, lo pisas por un lado pero se levanta por el otro. Obedeciendo a esta elocuente conceptualización político/histórica, son innumerables los acontecimientos de notable significado que Venezuela ha experimentado en poco más de dos siglos y que, cada uno en su justa dimensión ha derivado en cambios de mayor o menor relevancia en el devenir del rumbo político nacional.

Sin embargo, en el largo e intenso transcurrir de este período señalado, desde la óptica del que tiene el agrado de escribir estas líneas, ningún acontecimiento social nacional ha tenido las repercusiones y características como las que se ven presentes en los sucesos del 23 de enero de 1958, donde la ciudadanía dio al trasto con un régimen despótico y terrorista.

A lo largo de estas líneas nos daremos a la tarea de situar someramente a nuestros siempre acuciosos lectores en los acontecimientos vividos en el país en los finales de 1957 e inicios del 58, en donde, en tan solo dos meses, gracias a la ciudadanía apoyada al final por sus Fuerzas Armadas Nacionales, colocaron en jaque a una dictadura que pretendía inmortalizarse en el poder político venezolano.

Imagen relacionada

General Marcos Pérez Jiménez

Desde el mismo momento que el General Marcos Pérez Jiménez toma el poder político en solitario, se dedicó a tomar medidas represivas destinadas a sentar las bases de una dictadura con una extensa durabilidad en el tiempo como la que Venezuela había experimentado con anterioridad bajo el yugo del benemérito Juan Vicente Gómez. Sin embargo, contrario a lo que sostienen algunos historiadores, el venezolano había cambiado su manera de afrontar la política en esos 20 años que le sucedieron a la muerte del “Benemérito”; Venezuela en sí misma se había visto forzada a cambiar gracias a tantos sucesos trascendentes vividos entre finales de la década de los 30 y toda la de los 40. Inestabilidad política y social, golpes militares y cívico/militares, el primer intento de elecciones democráticas, el surgimiento de partidos políticos con apoyo popular. La madurez de un puñado de nuevos líderes políticos que se dieron a conocer en el concierto nacional e internacional gracias a su valiente postura adoptada contra la dictadura de Gómez, entre tantas otras características, fueron abonando el escenario para que, una sistemáticamente machacada oposición, desde la clandestinidad le hiciera cada vez más complicado el deseo de perpetuarse en el poder al dictador.

Recibiendo la “Legion of Merit” en Caracas el 13 de febrero de 1954, por parte del embajador de los Estados Unidos en Venezuela, Fletcher Warren. Esta es la condecoración más alta otorgada por EEUU a personalidades extranjeras.

Los preceptos y las ideas de izquierda, robustecida por los logros de la Revolución Cubana habían inoculado el germen insurgente en un importante sector de la comunidad que resistió de manera estoica las detenciones, desapariciones y brutales torturas infligidas  por La Seguridad Nacional, principal  órgano represor del régimen. Esta tétrica institución estaba dirigida por uno de los personajes más obscuros del siglo XX venezolano, Pedro Estrada.

Resultado de imagen para PEREZ JIMENEZ Y PEDRO ESTRADA

Pedro de Alcántara Estrada Albornoz, Jefe de la Seguridad Nacional.

En este tenso clima anteriormente descrito llegamos al primero de diciembre de 1957, fecha en la cual el dictador programó un amañado plebiscito  en un desesperado esfuerzo por otorgarle estabilidad y legalidad a su gobierno que sufría incesantes presiones en varios frentes.

El fraude electoral del primero de diciembre, lejos de otorgar a Pérez Jiménez la estabilidad política y apoyo irrestricto de Las Fuerzas Armadas Nacionales, ya que, de estos últimos se sostenía el tambaleante equilibrio del régimen; muy por el contrario, a partir de esta jornada se fracturó notablemente la unión de los más allegados colaboradores del dictador, lo cual repercutió directamente en los dos sucesivos e intempestivos cambios en el gabinete de gobierno, primero el 10 y luego el 13 de enero de 1958.

Empero, unos días antes de estas medidas políticas desesperadas, la seguridad y confianza de Pérez Jiménez se resquebrajó definitivamente, ya que, el primero de enero de ese naciente año 58, mientras los caraqueños se encontraban guarecidos en sus hogares después de las festividades de bienvenida del año nuevo; la capital del país era escenario de un nuevo intento bélico de hacerse con el poder. Más concretamente en esta oportunidad los escuadrones insurgentes eran pertenecientes a la Base Aérea  de Boca del Río (ubicada en las proximidades de Maracay) y, de igual modo figuraban entre los alzados el Batallón de Blindados  comandados por el General Hugo Trejo.

Finalmente la intentona golpista fue derrotada, empero no haber logrado sus objetivos inmediatos (derrotar al régimen), si logró desarticular por completo la capacidad ya mermada de gobernabilidad del dictador.

Desde ese momento, por doquier se encontraban manifiestos públicos  de hombres y mujeres que se expresaban a favor de la libertad y, evidentemente contrarios a la dictadura. Esta presión tuvo como punto más álgido el día 21 de enero, cuando el gremio de los Ingenieros y el de los Periodistas, junto con la Junta Patriótica (organización en la que se agrupaban los principales líderes de la oposición a Pérez Jiménez) convocan a una huelga general.

El dictador, viéndose incapaz de poder sostener por más tiempo tanta presión, en la madrugada del 23 de enero de 1958, se dirige a la base aérea de la Carlota y abandona al país con destino a República Dominicana.

Resultado de imagen para titulares 23 de enero cayo perez jimenez

Cuando el país se desayuna con la noticia de la caída del régimen, los destrozos y saqueos de las sedes de la Seguridad Nacional, así como la del Heraldo, diario afecto a la dictadura no se hacen esperar. De igual modo fueron objeto de la ira social las viviendas de los principales adeptos del caído régimen.

Son muchas las versiones e interpretaciones que se han escrito con respecto a la valoración histórica de los sucesos acaecidos en aquel 23 de enero  de 1958; incluso, podemos encontrar varias interpretaciones encontradas, sin embargo, lo realmente vital de este suceso histórico es que, el Pueblo, una vez que pierde el temor a la opresión y al terror que de esta se deriva, es capaz de tomar en sus manos el destino de su futuro sin importarle el riesgo que esté asumiendo. Debido a la valentía de ese Pueblo que se apropió de  su responsabilidad con la libertad, es que, hoy en día, el 23 de enero de 1958 es recordado como una efeméride que dividió en dos la historia política venezolana del sigloXX.

 

Alexis Delgado Alfonzo

Historiador.

Resultado de imagen para Enrique Nóbrega

 

Este artículo está dedicado a la memoria de Enrique Nóbrega, historiador, profesor y amigo. Nos dejaste muy pronto pero sembraste la semilla del amor a la Historia en todos los que tuvimos la dicha de ser tus amigos. Hasta siempre querido amigo…

 

 

 

 

 

 

COMENTARIOS EL JOJOTO
Al inicio
A %d blogueros les gusta esto: