Historia

24 de septiembre de 1973: Guinea-Bissau declara su independencia

24 de septiembre 2016.

guinea

Aquel 24 de septiembre de 1973 Guinea-Bissau declaró, tras varios siglos de dominación colonial, su independencia de Portugal. Ubicada al oeste del continente africano y conocida como Guinea Portuguesa durante el período colonial, se había convertido en los años ’50 en una provincia de ultramar del país europeo. La ocupación de la actual Guinea-Bissau fue un largo proceso iniciado en el siglo XV con los asentamientos portugueses en la costa marítima del océano Atlántico, quienes controlaban así la actividad comercial y el tráfico de esclavos negros. En el interior del territorio los colonialistas convivían con el régimen imperial de Malí, hasta el siglo XIX cuando progresivamente fue ocupado en su totalidad por los portugueses.

La lucha por la liberación de Guinea-Bissau tuvo lugar en medio del conflicto geopolítico,  también conocido como la “Guerra Fría”, entre el bloque comunista -conformado por la Unión Soviética, China y Cuba- y el bloque occidental capitalista, liderado por Estados Unidos. En tanto Guinea-Bissau se encontraba en la batalla decisiva para convertirse en una nación independiente, Portugal vivía la caída de la dictadura de Marcelo Caetano y el fin del Estado Novo, enseguida se inició la transición hacia la democracia que favoreció los acuerdos de paz y desencadenó en 1974, un año después de la declaración unilateral por Guinea-Bissau, el cese definitivo del conflicto armado. Finalmente Portugal reconoció que su dominio había terminado, presionada por la hostilidad de las guerrillas y por la diplomacia ejercida en Asamblea General de las Naciones Unidas que en noviembre de 1973 votaron a favor de la independencia de Guinea-Bissau.

Guinea-Bissau, junto con otras colonias africanas independizadas en los años ’70, formaba parte del movimiento hacia el socialismo “africano” que buscaban asegurar una efectiva ruptura del orden neocolonial. Sus líderes entendían el contexto político internacional de la guerra fría, y con ello sumaron movimientos sociales y políticos occidentales a su proceso de emancipación. De los países comunistas no sólo recibieron apoyo militar y logístico sino también tuvieron un intenso intercambio ideológico que dio forma al programa político de corte marxista. En la actual Guinea-Bissau desde 1956 se organizó de manera clandestina el Partido Africano de Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), organización liderada por Amílcar Cabral, asesinado por agentes infiltrados en su partido meses antes de la derrota portuguesa en 1973. El movimiento de liberación también estuvo acompañado por el Frente de la Lucha por la Independencia de Guinea y la Unión de los Prófugos de la Guinea Portuguesa, ésta última participaba de las negociaciones con Lisboa para la separación de Guinea portuguesa. Más aun, el PAIGC lideró una guerra de guerrillas durante la década de 1960, en la cual participaron hombres y mujeres en las unidades de combate contra las tropas de Portugal. Participó de una liga nacionalista integrada por los frentes de liberación de Mozambique, Angola y Santo Tomé y Príncipe, que buscaban la cooperación entre las colonias portuguesas.

En 1965 la guerra se intensificó y, en consecuencia, las mujeres se organizaron en milicias populares cuya principal función era proteger los territorios liberados por el PAIGC y mantener el orden público. Ciertas mujeres alcanzaron jerarquía militar y política, asumieron la dirección en la estructura del partido y fueron responsables de movilizar a la población. Pero, no menos importante, fue el papel de la mayoría de las mujeres guineanas que se ocuparon de las labores logísticas y de alimentación entre la población liberada y de los frentes militares. Aun cuando las ocupaciones de estas mujeres en las zonas liberadas fuera una extensión de su rol doméstico y no estuvo exenta de tensiones con sus maridos en el hogar como con sus compañeros en el partido, el PAIGC hizo posible la participación real de las mujeres en el proceso de emancipación, y contó con amplio apoyo popular para la conquista de los derechos políticos. Las luchas anticolonialistas en África de los años ’60 y ’70 también formaron parte de la confrontación entre el modelo capitalista y la expansión de una alternativa política que buscaba la soberanía del territorio y la incorporación de aquellos sujetos históricamente excluidos.

Resultado de imagen para Guinea-Bissau

Mireya Davila.

 

COMENTARIOS EL JOJOTO
Al inicio
A %d blogueros les gusta esto: