Mundo

Enrique Maza Carvajal el venezolano asesinado durante el Golpe de Pinochet

11 de septiembre 2016.

ENRIQUE MAZA CARVAJAL

A 43 años de su asesinato

Cris González*

A Isabel hemana de Enrique

e-maza-carvajal

 

“Me sorprendí mucho cuando me dijeron que una periodista joven quería escribir algo de Enrique…”  fue la respuesta que me dio Isabel Maza Carvajal, hermana de Enrique, cuando nos conocimos ya hace mas de once años en su departamento en Cumaná, hasta donde llegue siguiendo las huellas del joven Venezolano asesinado por carabineros el 12 de septiembre de 1973 mientras, desarmado, resistia junto a los obreros chilenos el brutal golpe de Pinochet contra el Gobierno de Salvador Allende.

A Cumaná llegue un sábado, el dia mas caluroso a las 3 de la tarde cuando la resolana espanta a los transeuntes y los empuja dentro de las casas frente a los desternillados ventiladores de aspas a capear los 30 grados de calor con exagerada humedad.  Ya estaba ahí, habiamos llegado Camilo y yo, a la primogenita, la ciudad que pario a Antonio Jose de Sucre y a Enrique.  Mi cabeza transpirada, mi cabello esponjado encima de mi como una nube negra. Isabel abre la puerta, la reconozco enseguida, ella a mi. Nos abrazamos. Se emociona.  Se impacta con mi acalorada presencia y me regala dos, tres, cinco vasos de agua, que no logran apagar mi sed.  Nos sentamos. Camilo un amigo de Nahir que fascinado con la historia de Enrique, decide acompañarme desde caracas en bus, mas de diez horas en total, quiere filmar todo pero se traba la vieja filmadora. Se aflije, no tiene idea como arreglar, lo soluciono y empezamos. Se toma en serio la tarea. Le agradezco.

Habia dejado en el olvido la primera vez que alguien comentó que en Chile habian asesinado a un joven venezolano. Mi llegada a Chile coincidia con los acontecimientos del fin de la dictadura de Pinochet y el inicio de la transicion. Cuando se instalaba una comision de la verdad y la reconciliacion. Y con dolor e incredulidad se narraban las aberraciones utilizadas por los aparatos de seguiridad del estado para matar, torturar, reprimir, exiliar y acallar a quienes defendieron la causa de Unidad Popular de  Salvador Allende. “Yo me sorprendí mucho, porque yo pensé que a mas de 30 años ya él estaba olvidado. …El único que lo nombró fue José Vicente Rangel. Si los mas viejos no lo recuerdan, ni sus amigos que estuvieron alla con el. Menos iba a esperar yo algo de quien no lo conoció”.

enriquemazacarvajal

ENRIQUE MAZA CARVAJAL

 

Aragua de Maturin, cuna de rebeldia y primeras letras.

Enrique nació en Aragua de Maturín, Estado Monagas, el 14 de diciembre de 1950.  Era el cuarto hijo de la pareja formada por la maestra de escuela Jesusita Carvajal y  José del Carmen Maza Mérida, comerciante en un abasto cercano a la casa familiar, sus hermanos mayores José, Lesbia e Isabel “María Isabel” y los menores Jesús “mingo” y María Auxiliadora “chilin”

Estudio la primaria en la escuela “Cacique Taguay”, Luego ingresa al Liceo Miguel José Sanz de Maturín. Fue también testigo generacional de la masacre del liceo Sanz, ocurrida en Maturín en el año 1968, donde mueren vilmente asesinados los estudiantes Guerra y Millán. Dice Isabel que “Enrique era muy estudioso, muy aplicado, siempre tuvo las mejores notas en la escuela y en el liceo. Él se destacaba en todo”. Comienza a organizarse políticamente en la adolescencia en su natal Aragua de Maturín.

A Caracas “donde vienen los problemas”

“Luego nos fuimos a estudiar a Caracas, primero se fue José, que estudió medicina, luego me fui yo a estudiar sociología y por último en el año 67 se fue Enrique a estudiar Ingeniería. (Ese mismo año se matricula en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central, UCV). Ahí es donde vinieron los problemas, en la universidad, que si el comité paritario, no sé más. Y él andaba, que si en las huelgas, que si por acá, por allá, éramos tres hermanos y José y yo lo íbamos a a sacar por los cabellos de las huelgas. Yo le decía “Enrique tu viniste a estudiar no viniste a meterte en problemas”. Llora. Piensa. “Él era participativo… Ganó un premio en literatura en el liceo, en castellano. Era muy bueno”.

Los hijos mayores deben ir a Caracas a Estudiar y la familia Maza Carvajal se traslada en el año 70 a vivir a Cumaná para favorecer la cercanía con José que se había graduado de Médico y ejercía en esa ciudad.  Mientras en Caracas quedaban Enrique e Isabel viviendo en lugares distintos. Isabel destaca la estrecha relación entre ellos, “casi era como un hijo siempre sentí una necesidad de protegerlo”. “Él conmigo era especial. Era excelente en los estudios. A mí todos me decían “que inteligente es tu hermano”. Los problemas que mandaba el profesor para la casa él los hacía en un instante. A veces me iba a buscar para ir a algún evento. Yo le decía que no podía que tenía que lavar, él me decía que los domingos no se debe hacer nada”. “A mí me quedó eso, que yo los domingos no hago nada. Todos decían que él conmigo era muy abnegado, él se sentía comprometido en irme a buscar, en llevarme a pasear, compartir conmigo, se hacía el tiempo, era una relación de hermanos de verdad”.

La renovación universitaria /expulsión / destino Chile de Allende

A finales del 68 y principios del 71 la propuesta de Renovación Universitaria y la autonomía estudiantil pusieron en crisis al sistema universitario venezolano.  El Presidente Caldera cerró la máxima casa de estudios con la intención de crear el caos y chantajear a la sociedad con este tipo de prácticas reaccionarias que hicieran abortar el movimiento. Apenas llego a la universidad se incorpora al movimiento estudiantil y empieza su militancia política vinculada al MIR. En el año 70, las autoridades universitarias coludidas con el gobierno, emiten un decreto de expulsión de un desproporcionado número de jóvenes estudiantes. Entre ellos Diego Uzcátegui, Enrique Maza, Wanda y Raúl Colmenares, Pastor Martínez, Marcel Roo entre muchos otros.

 

Enrique sale de Caracas el 14 de julio de 1971, a los 20 años, con un boleto de ida rumbo a Santiago de Chile. A su temprana edad ya llevaba a cuestas la expulsión de la UCV y la persecución de los aparatos de inteligencia con amenaza de detención si no salía del país en 15 días. Ingresó al 7º semestre de Ingeniería Eléctrica en la facultad de ingeniería de la Universidad de Chile.

emaza

ENRIQUE MAZA CARVAJAL.

Los cordones industriales / Golpe mortal

La política del Mir chileno era de apoyo incondicional al gobierno de Salvador Allende, pero radicalizando la revolución. Es asi como impulsan y fortalecen la creación de los cordones industriales, estatizando industrias y fabricas que permitieran el sostén económico de la UP. Enrique se incorpora al trabajo político territorial y sectorial. Dos organizaciones concitan su interés: el MIR, donde militó hasta el final y el MAPU, con el cual simpatizaba y apoyaba a sus bases de trabajadores. Asume a sus 21 años esta tarea como propia con la pasión que caracterizaba su joven trayectoria política. Participa activamente de los trabajos voluntarios se incorpora a todo ámbito posible de defensa de la UP. Ya entre junio y septiembre la certeza de golpe de estado era total. La prioridad era apoyar a los trabajadores de las fábricas donde estaba destacado. El lunes 10 de septiembre la situación de tensión enfrentaba en las calles a los dos bandos. La sensación de golpe era latente. Los cordones llevaban semanas haciendo guardias en las fábricas.

Lo acordado el lunes en la noche era reunirse en la facultad a las 7 am con sus compañeros para defender la universidad. El llega antes de la hora pactada y no encuentra a ninguno. Decide tomar las ultimas micros que circularon ese día rumbo a los cordones industriales. A las ocho de la mañana comenzó el golpe. El bombardeo a la moneda. La ultima proclama de Salvador Allende. El caos, la brutalidad encarnada en quienes tomaban el poder de golpe. El 11 aun resistían los obreros y estudiantes en los cordones industriales Enrique llama a sus compañeros y no los encuentra luego llama a Clara y le dice que estaba “vivo todavía”.

Resultado de imagen para golpe de pinochet

El 11 se producen allanamientos en los cordones en busca de armas; en su testimonio  Carmen Sylva relata: “En esos días estuvo con nosotros, permanentemente, un estudiante venezolano”.  Les avisan “Están aquí, al frente. Son boinas negras y carabineros en tanquetas, deben ser unos quinientos. …Tienen armas pesadas; bazookas, morteros.” Nos cortaron la comunicación.… El tiroteo aumentaba, los helicópteros, Hawker Hunters, ametrallando en descensos rasantes. Luego, un largo y enervante silencio, sólo quebrado por ráfagas secas. Después de ésta tregua momentánea, se inició exactamente lo mismo en otra industria cercana. La primera del sector ya estaba en silencio; veíamos sus torres destrozadas, inútilmente, porque ahí no habían armas y, menos aún, para enfrentar” helicópteros, batallones de fuerzas especiales etc. Un morterazo hizo volar una torre. Los bombarderos comenzaron a sobrevolarnos… La pesadilla se hizo realidad, las brutalidades sin límites, sobrepasando toda imaginación. ‑“Asesinos, huevones, perros, delincuentes, rotos de mierda, así es que se creían con derecho a tomarse las industrias, los terrenos… ¡se les acabó el recreo!” … Y fuimos saliendo. Unos pasos más adelante iba el joven estudiante venezolano. …Mirando hacia la derecha, un boina negra, orgulloso, exhibía su trofeo: el joven estudiante venezolano, cogido del pelo y con sus manos en la nuca. Nos sacaron trotando a la calle. Llovían los insultos, golpes y culatazos. Estaban excitados, daban la impresión de drogados, borrachos de violencia y miedo.. A la entrada, en la caseta, estaban el portero, el interventor y el estudiante venezolano. Les pegaban sin cesar. No creo que pueda describir la brutalidad, los golpes hacían que perdieran el equilibrio, y se les golpeaba más duro en el suelo. …Trajeron al estudiante venezolano, siempre en silencio y manteniendo una sonrisa dulce e irónica. Venía sangrando con las manos amarradas en la espalda, semidesnudo, casi inconsciente. Lo traían arrastrando de los cabellos. Nuevamente lo levantaron como un trofeo.

“Este venezolano dice que todos ustedes le conocen, a ver, vamos a interrogarlos uno por uno ¿quién conoce a éste extranjero asesino?” Fue la humillación definitiva. Un boina negra, ya sea de un culatazo o de una patada, levantaba las cabezas de los compañeros. Todos negaban, creo que fue el único momento en que me corrieron las lágrimas. El rubio me preguntó si lo conocía. Le contesté que sabía que era un becado venezolano y le pregunté si le habían encontrado armas que lo torturaban en esa forma. Me contestó que “ese perro había dado muerte a un carabinero”. Le aseguré que no se había movido de nuestro lado. Otro boina negra me mostró una mano herida y me dijo que se la había hecho un joven igual al venezolano con un cuchillo amarrado a un palo.

Un boina sacó un alambre eléctrico forrado, de una bolsa de cuero que llevaba en la cintura, y empezó lentamente a pelarle las dos puntas y a hacer una especie de enrollado en ellas. El rubio me preguntaba ‑” ¿Así es que no le gusta lo que está viendo?” Se llevaron al muchacho a la oficina. Por el ventanal pude ver cuando le bajaron los pantalones y aplicaron electricidad en los testículos. Le hacían recuperar el conocimiento tirándole agua. …Estaba oscuro. Un soldado que entró a tomar agua nos dijo que afuera estaban formando a todos en filas de a tres. Nos sacaron. Adelante, encabezando la columna iban el interventor y el estudiante venezolano (lo poco que de él quedaba) siempre con las manos amarradas. Al llegar a la avenida Vicuña Mackenna, el oficial conque yo me había enfrentado le desató las manos y nos ordenó levantar la cabeza para observar lo que les ocurriría a los extranjeros que venían al país “a matar chilenos”.

“¡Corre, huevón!” El muchacho, sin poder tenerse en pie, tropezó con el carabinero que tenía la orden de dispararle … Cayó, muerto, de un disparo en la nuca, contra los muros de la industria IRT. Le dije bajito: “me alegro de una cosa, no dormirás tranquilo ni una sola noche del resto de tu vida !! Así sea”. El carabinero que disparó soltó el arma y comenzó a aullar como demente.

Guillermo Orrego Valdebenito, dibujante técnico, que trabajaba en la fábrica IRT, donde fue asesinado Enrique dice “Fui testigo presencial del brutal asesinato de este compañero el día 12 de septiembre, en la tarde… El cayó, con las manos atadas a la espalda, en las puertas de la empresa IRT, que pertenecía al Cordón Industrial. Luego de ser asesinado por los pacos, estos, embravecidos y jadeantes, azuzaban a unos perros callejeros, que pululaban en el sector, para que mordieran el cadáver mientras ellos lo orinaban en el suelo, sin conmoverse por los gritos, cargados de espanto y angustia, de las compañeras”. “Era notorio que este camarada no era chileno… de barba, estampa atlética, calzaba bototos y pantalones tipo jeans de color blanco. Mientras lo tironeaban hasta la puerta de IRT, lo venían golpeando en la cara con un libro, parecido a esos que se usan en Contabilidad y lo señalaban cómo de nacionalidad cubana. Hay que destacar que él soportaba, estoica y dignamente los insultos, que eran los menos, y los golpes, que eran los más. En lo personal lamento saber de él ahora después de tanto tiempo, pero quiero expresar mis sentimientos de dolor y también de admiración por el “Camarada Enrique”, por que pese a ser cruel y cobardemente golpeado, con las manos atadas a la espalda sin posibilidad alguna de defenderse, no emitió ni un solo grito de pedir perdón o de arrepentimiento o quejido por el dolor causado, ensalzando su figura de noble luchador internacionalista y empequeñeciendo a su más mínima expresión la actitud de estos matones y cobardes…”

Isabel recuerda que “Cuando a él lo mataron yo tenía 25 años, era muy joven.  Trabajaba, le mandaba dinero todos los meses. “Me mandaba regalitos para la casa, discos, revistas, libros, periódicos…  Todo esta aqui … El ajedrez incompleto, sin tablero me lo trajeron junto con sus cosas cuando ya estaba muerto…” “Eso fue todo…después me quedó toda una vida de llorar”.

Resultado de imagen

Placa en homenaje a Enrique Maza Carvazal, en la Biblioteca de la Facultad de Ingenieria de la UCV. Foto: biomorgoth.

Placa en homenaje a Enrique Maza Carvazal, en la Biblioteca de la Facultad de Ingenieria de la UCV. Foto: biomorgoth.

 

Cris González.

@crisbolivia

Guardar

Guardar

COMENTARIOS EL JOJOTO
Al inicio
A %d blogueros les gusta esto: