Reportajes

SIMÓN BOLÍVAR EL LIBERTADOR (2da. Entrega)

31 de julio 2016.

En la anterior entrega:

  • 24 De Julio De 1783, Orígenes de un Gigante
  • María Teresa
  • La Influencia de Simón Rodríguez  en la vida de Bolívar
  • Simón Bolívar y Alejandro Von Humboldt
  • La Coronación de Napoleón
  • El Juramento de Monte Sacro

En esta entrega:

  • Bolívar retorna a América
  • 19 de abril de 1810
  • Bolívar encabeza la misión diplomática en Londres
  • 05 de julio: La Sociedad Patriótica
  • Bolívar y Miranda/ La Campaña de Valencia.

 

SIMONBOLIVARELLIBERTADOR

RETORNO A CASA, RETORNO A AMERICA

En 1807 Bolívar regresa a Venezuela,  a su llegada a Caracas los miembros de la oligarquía le reciben con halagos, saben que el joven tiene riquezas, poder y grandes influencias ya que se ha relacionado con personas importantes en Europa, las damas se disputan por salir con él, sabe bailar con majestuosidad, conversar temas variados e interesantes, trae los más finos modales del viejo continente, su familia espera que ennoblezca los apellidos.

Bolívar a pesar de encontrarse en Caracas la siente lejana, la sociedad mantuana enseguida percibe a Simón algo distanciado, con inquietudes extrañas, como si quisiera adelantar el rumbo normal de la historia. Las autoridades peninsulares manejan información sobre las presuntas ideas liberales que maneja Bolívar, sin embargo confían que la marcha exitosa de sus negocios aplaque su espíritu revoltoso.

Sin embargo, nuestro gigante siente la tentación de abandonar la seguridad y las riquezas y enrolarse en la aventura de liberar a la patria, es el camino marcado en Roma por su maestro Simón Rodríguez, es la vocación que le agita el corazón y le quita el sueño, ha pasado un tiempo de calidad en Europa pero ahora está plenamente convencido de que su patria es América.

19 DE ABRIL, SE PRESENTA LA OPORTUNIDAD DE IMPULSAR LA HISTORIA

El Tumulto del 19 de Abril. Pintor: Juan Lovera 1835

Vicente de Emparan y Orbe.jpg

Retrato del Teniente de Navío Emparan Pintor: Antonio Carnicero

¡España ha sido invadida por Napoleón Bonaparte! El Rey Fernando VII ha sido llevado de Francia, la noticia se extendió como humo por las calles y plazas.

Los funcionarios peninsulares se asustan, luego retornan a la tranquilidad al comprobar que la población criolla no pretende aprovechar la situación para levantarse. Por su parte, el Capitán General Vicente Emparan es partidario de las nuevas autoridades constituidas en España, se le acusa de ser un afrancesado, lo cual supondría reformas económicas y políticas, en consecuencia los privilegios tradicionales de un sector de la población estarían en jaque, podría ser el adiós de la mano de obra esclava “barata”.

Amanece en Caracas siendo Jueves Santo, es 19 de abril de 1810, en la Plaza Mayor (hoy día Plaza Bolívar) varios aristócratas discuten acaloradamente, están dispuestos a pedir la renuncia del Gobernador. Una Junta Suprema nombrada por ellos debería hacerse cargo del gobierno en nombre del Rey Fernando VII.

Hay unos momentos de tensión, todos se miran entre sí, Emparan para confirmar que la mayoría del pueblo lo apoya decide salir al balcón del Cabildo, se dirige al público concentrado en la Plaza Mayor, la mayoría parece inclinarse por la continuidad, pero Vicente Salias, el médico Villarroel y el sacerdote José Cortés de Madariaga consiguen paulatinamente que el pueblo cambie de parecer, preguntó a los caraqueños si estaban contentos con su mando y si deseaban que continuara su gobierno, detrás de él; Madariaga hizo gestos y agitó las manos para que los pobladores gritaran: “¡No lo queremos! ¡Fuera!”. Indignado y resentido Emparan respondió: “¡Pues yo tampoco quiero mando!”. Comprende que ha llegado el final de su carrera en Venezuela, y allí mismo renuncia, entregando el poder a la Junta nombrada por el Ayuntamiento.

El nuevo gobierno se constituye con una lista de personalidades adineradas que ostentaban títulos nobiliarios de marqueses y condes condes y marqueses, en su mayoría era la burguesía venezolana que experimentaba la gobernabilidad, la cual le había sido vetada por la Corte española cuyos cargos estaban reservados a los nacidos en España, realmente el mantuanaje no queria la independencia, querian gobernar a nombre de Fernando VII.

El historiador Jorge Mier Hoffman señala que la realidad es que el 19 de abril de 1810, lejos de representar un logro independentista, realmente representó un acto de reconocimiento a Fernando VII: “toda esa casta privilegiada decían NO..! a la independencia que nos regalaba Napoleón… NO..! a la “Declaración de los Derechos del Hombre” que le daba la libertad a los esclavos… NO..! a la libertad de culto…. No..! a la justicia social… No..! a la República constitucionalista… y… SÍ..! al dominio español que por 300 años expolio los recursos naturales del país, exterminó su cultura, esclavizó a su gente, y llevo a Venezuela a la total sumisión e ignorancia como ninguna otra región del Nuevo Mundo” . Jorge Mier Hoffman

Para hacer honor a sus ambiciones monárquicas, la Junta Suprema declara lo siguiente: “Se crea la Junta Suprema soberana de estas Provincias a nombre de nuestro Rey y Señor Don Fernando Séptimo, que Dios guarde, injustamente cautivo, por la traidora Nación Francesa, sosteniendo los derechos de la Patria, del Rey y la Religión, y no obedecer ninguna orden que le sea dada si no proviene de su legítimo dueño, nuestro amado rey”

Siomón Bolivar señala en esa epoca: “No hay moral en la Corte; y así querían estos señores que la filosofía apagara sus luces, para que los pueblos tributen superstición a unos trozos de leña que llaman trono y a un poco de metal que llaman corona… Las cuatro planchas cubiertas de tela carmesí que llaman trono, cuestan más sangre que lágrimas y dan más inquietud que reposo… Un país que está pendiente de la vida de un hombre, corre tanto riesgo como si lo jugaran todos los días a la suerte de los dados” . Simón Bolívar.

Bolívar encabeza la misión diplomática en Londres

Los sucesos del 19 de Abril provocaron reacciones espontáneas de fiestas y algarabía, muchos pensaron que ya se había logrado la independencia, Bolívar sabía que apenas esta situación constituía el primer paso para la libertad; al menos la Junta suprema representaba un impulso para acelerar los acontecimientos hacia una libertad plena.

Pintura titulada "Bolívar Diplomático" realizada por la pintora cubana Rita de la Peñuela en 1860. Es una de las pinturas mas llamativas del Libertador, al punto que ha sido usada varias veces para figurar en los billetes venezolanos.:

Bolívar Diplomático Pintor: Rita de la Peñuela 1860

La Junta Suprema de Caracas conoce las relaciones y experiencia de Bolívar en los asuntos políticos debido a sus viajes a Europa, hablaba perfectamente el frances y dominaba el ingles,  por lo tanto ¿Quién mejor que él para encabezar una delegación dirigida a Londres?, esto a fin de lograr el apoyo de Inglaterra contra una posible intervención Francesa o de la España napoleónica.

Andrés Bello fue comisionado a buscar a Bolívar, quien se mantenía alejado de todas las actividades del improvisado gobierno pro-monárquico, Simón es llevado ante la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, realmente no requería mayor presentación,  todos lo conocían y daba fe de ello su hermano Juan Vicente, que como buen mantuano, sí compartía los ideales de la Junta Suprema.

Bolívar fue nombrado Coronel, para que ostentara un título importante, como jefe de la delegación diplomática que llevaría una misiva a Londres; mientras que su hermano Juan Vicente hará lo mismo en Washington. La misión era muy simple: presentar las credenciales que llevaría en sobre lacrado, y los respetos de la “Junta Suprema” ante la Corte Británica, para así lograr el reconocimiento de los ingleses, que unido con España guerreaban para derrocar a Napoleón.

Las negociaciones en Londres parecían sencillas, ya que Inglaterra se había aliado a Fernando VII en contra de Napoleón Bonaparte, y Londres hacía esfuerzos por lograr una coalición de países europeos que frenaran la ambición expansionista de Francia, la comisionados Bolívar, Andres Bello y López Méndez, tenían la misión de convencer al gobierno inglés que las nuevas autoridades de Venezuela no eran fieles a Napoelón sino a Fernando VII.

El Ministro de Relaciones Exteriores inglés, Lord Wellesley, hermano del duque de Wellington, les recibe cordialmente,  en pleno desarrollo de las conversaciones, Simón Bolívar interrumpe a sus compañeros, Ándres Bello y López Méndez, que declaraban su fidelidad al Consejo de Regencia de Cádiz, para exponer una óptica revolucionaria destinada a desterrar 300 años de explotación española. Bolívar ante sus estupefactos compañeros y Lord Wellesley, no hablaba de reconocimiento ni lealtad a Fernando VII, Simón hablaba de la independencia de Venezuela.

Lord Wellesley admira el entusiasmo de Bolívar y reconoce como justo su ideal patriótico, sin embargo, no le conceden apoyo por no estar una hipotética independencia, autonomía o libertad de las colonias entre los intereses de Londres. Bolívar no consigue el apoyo que solicita, pero al menos logra internacionalizar la causa patriótica.

En esos días, el General Francisco de Miranda residía en Londres, sus dos intentos anteriores por invadir la Venezuela bajo el dominio español habían fracasado, sin embargo no se encontraba desalentado, la llama libertaria de un guerrero rara vez se extingue, en la capital londinense, Simón Bolívar busca a Francisco de Miranda desobedeciendo a las ordenes expresamente señaladas por la Junta Suprema a Simón: “Por ninguna motivo debe entrar en contacto con el prófugo Miranda… es un enemigo de España y de su rey Fernando VII”,  Miranda está sometido a una persecución constante por la policía secreta española y el santo oficio que lo considera hereje, se le había puesto precio a su cabeza en treinta mil pesos; al reunirse con Simón, Miranda exclamaba en tono de burla sobre la recompensa que se ofrece por el: “Esa cantidad no basta para pagar mis deudas”.

Mientras los españoles solicitaban ante el Ministerio de Relaciones Exteriores Inglés la detención de Miranda y la deportación de Bolívar, ambos venezolanos se reunían en la casa de Miranda, en la lujosa zona de Picadilly, Simón le expresa a Sebastián Francisco su admiración y solicita la asesoría, el conocimiento y experiencia del hombre que había batallado en las Revoluciones francesa y Estadounidense, haciendo hincapié en que eran vitales para concretar los sueños de emancipación en Venezuela. Simón Bolívar junto a Andrés Bello y Luis López Méndez logran persuadir a Miranda para que volviera a su tierra natal.

La Junta Suprema se oponía al regreso de Miranda por considerarlo demasiado revolucionario y poco devoto de las costumbres eclesiásticas, los conservadores lo despreciaban señalado que era descendiente de blancos canarios, Bolívar tuvo que insistir vehementemente para convencerlos de la imperiosa necesidad  de contar con un estratega militar de la talla de Sebastián Francisco de Miranda.

“Miranda llega en enero de 1811; hombre de 61 años, de mediana estatura, con un vistoso uniforme azul marino, galoneado de ramazones dorados, distinciones ganadas en batalla, alto tricornio sobre la peluca empolvada, un solo zarcillo de oro en la oreja; al cinto el curvo sable, espuelas de oro en las altas botas, y con los brazos cruzados como todo un capitán Pero además, Miranda tiene un currículum militar impresionante, por haber participado en la guerra que le dio la independencia a los Estados Unidos, en los ejércitos de la Revolución Francesa, y hasta en las milicias rusa. Se encuentra en la proa del navío, cuando es recibido por Simón Bolívar, quien de inmediato lo lleva ante los representantes de la Junta Suprema”. Jorge Mier Hoffman

Poco a poco se iban reuniendo los héroes de Venezuela, Bolívar y Miranda estaban convencidos de liberar a Venezuela, el primero ofreció la fogosidad de la juventud, el segundo la experiencia de los años y la heroicidad de los lauros conquistados.

5 DE JULIO: LA SOCIEDAD PATRIÓTICA

Había transcurrido un año de los acontecimiento del 19 de Abril, los patriotas habían depuesto a las autoridades españolas vendidas a Francia, Venezuela aún no era independiente, pues aún su población era súbdita del Rey Fernando VII, tanto Bolívar como un conjunto de mantuanos no son muy tomados en cuenta por el Consejo de Regencia español.

Miranda y Bolívar entienden la reticencia de una sociedad clasista, cuyas ideas estaban en clara oposición al ideal nacional que ambos venezolanos compartían; por ello, fundan en Caracas la Sociedad Patriótica. Simón comienza a difundir la idea de libertad entre las personalidades más liberales, la Sociedad Patriótica tenía como fachada revitalizar la agricultura y la economía, pero en realidad era un foco conspirador transformado por la astucia de Miranda.

En realidad la Junta Suprema solo busca ocupar puestos de mando pero con el reconocimiento y al servicio de la monarquía española, reivindicando los derechos de Fernando VII, la Sociedad Patriotica tendrá como finalidad torpedear esas intenciones.

No tardó mucho tiempo para que la organización se volviera la principal promotora del rompimiento con España, entre sus miembros, aparte de Francisco de Miranda, se encontraban José Félix Ribas, Antonio Muñoz Tébar, Vicente Salias, Simón Bolívar y Miguel José Sanz, en la Sociedad Patriotica participaban miembros de todas las clases sociales e incluso algunas mujeres, llegó a contar hasta con 600 miembros solamente en Caracas con filiales en Barcelona, Barinas, Valencia y Puerto Cabello.

La Sociedad Patriótica, pronto devino en un órgano plenamente revolucionario y en la celebración del primer aniversario de los sucesos del 19 de abril, fue la voz principal que abogaba por la independencia, las críticas del régimen colonial, la difusión de las ideas separatistas y la presión ante el Congreso para que declarara la independencia fueron las acciones más importantes de la Sociedad Patriótica.

En junio de 1811 ya se habían comprometido casi todos los miembros de la Sociedad, el objetivo era convocar a representantes de las demás provincias, esta sociedad sería la encargada de elaborar el Acta de Independencia, comenzaron proponiendo una lista de derechos que debían ser consagrados en la futura constitución, entre los principales estaba la eliminación de cualquier tipo de tortura, libertad de prensa, rebaja de impuestos, abolición de la esclavitud y la autodeterminación. El aspecto relacionado con la esclavitud generó alarma y rechazo entre los mantuanos, querían liberarse de la tutela española, pero conservando los privilegios que tenían los españoles.

El 4 de julio de 1811, Bolívar pronuncia, ante la Socieda Patriotica, un discurso enérgico, cuestionando la calma y sensatez invocada por algunos aristócratas, Simón quiere con ello disipar cualquier tipo de miedos e indecisiones:

“… se discute en el Congreso lo que debiera estar discutido… y qué dicen..? que debemos comenzar por una confederación, como si todos no estuviéramos confederados contra la tiranía extranjera… Que debemos atender los resultados de la política de España… Yo digo: Qué nos importa que España venda a Bonaparte sus esclavos o que los conserve, si estamos resueltos a ser libres..! Estas dudas son el triste efecto de las antiguas cadenas… Otros dicen: Que los grandes proyectos deben prepararse en calma..! A lo que yo pregunto: Es que trescientos años de calma no bastan..? La Sociedad Patriótica respeta como debe ser al Congreso Nacional, pero el Congreso debe oír a la Sociedad Patriótica..! que es el centro de luces y de todos los intereses revolucionarios… Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana: vacilar es perdernos”.  Simón Bolívar.

Las palabras de Bolívar cambiaron la opinión de los 30 diputados, al día siguiente, el 5 de julio, firmaban el Acta de la Independencia, numerosas campañas de las iglesias anunciaban la liberación. Desde ese momento, Bolívar se identifica con su país, con su gente, con el polvo de Los Llanos, el frío de Los Andes, se siente venezolano.

Firma del Acta de Independencia. 1811 Pintor: Juan Lovera

Firma del Acta de Independencia. Píntor: Martín Tovar y Tovar.1876-1877

BOLÍVAR Y MIRANDA

La Campaña de Valencia

Sebastian Francisco de Miranda se encontraba en Venezuela gracias a Simón Bolívar, quien le preparó el mejor de los recibimientos en la Guaira, lo alojó en su casa, lo introdujo en los círculos políticos y sociales, juntos hicieron de la Sociedad Patriótica una exitosa estrategia para sembrar la semilla del ideal independentista, la firma del acta de la independencia concretaba todas las utopías iniciales de este par de titanes de la historia, sin embargo las sombras del destino y las intrigas de las hienas serviles que aparentaban respaldar la causa patriota, pero que entre las sombras aun reivindicaban a la Corona, vendrían prontamente a amenazar esta solida fraternidad entre Bolívar y Miranda.

Bolivar y Miranda

Con la firma del Acta de la Independencia, siempre suele suceder que no todos quedan contentos, los “realistas” y partidarios de seguir dependiendo de España no lo estaban, la mayoría eran militares formados en academias españolas, otros eran funcionarios que veían amenazados sus cargos, tampoco se reconocía el aporte de los pardos y mestizos en el proceso de liberación, sólo los mantuanos habían ganado.

Muy pronto el cielo encapotado de la joven patria anunció tempestad, el 11 de Julio en la Sabana del Teque, inmediaciones de la Parroquia de Altagracia,  un grupo de unos cien hombres armados bajo las ordenes del acaudalado comerciante canario Juan Díaz Flores, el caraqueño José María Sánchez, el doctor Antonio Gómez y el dominico Juan José García,  irrumpen dando vivas al Rey. La intención del movimiento era deponer las autoridades revolucionarias y proclamar nuevamente al Rey Fernando VII. Los patriotas caraqueños se movilizaron de inmediato chocando en un violento enfrentamiento con la facción leal a la monarquía española, finalmente la causa independentista aplasta el movimiento armado y sus cabecillas son pasados al paredón, sin embargo luego los patriotas se darían cuenta que este era solo el primer ataque contra la naciente patria.

Francisco José Rodríguez del Toro.

Inmediatamente llegan noticias alarmantes, las provincias de Maracaibo, Coro y Guayana se negaron a firmar el Acta de Independencia, Valencia también se rebela contra la causa patriota y declara su lealtad al bando de los realistas, en lo que hoy día se conoce como la capital del estado Carabobo, acusan a los patriotas de herejes, impios, y francmasones, el movimiento armado pro-monárquico, liderado por Frey Pedro Luis y Juan Antonio Baquero, actúa sin compasión alguna contra los leales a la causa independentista, varios son cruelmente ejecutados.

La Junta Suprema prepara una expedición militar para sofocar la rebelión, el designado para comandarla es el Marqués del Toro, Miranda no está de acuerdo con la designación, pero es una decisión tomada Francisco José Rodríguez del Toro y no Miranda será quien comande las tropas que tienen como misión tomar Valencia.

El joven Simón Bolívar acompaña al Marques del Toro en la misión, Francisco José del Toro estaba emparentado con María Teresa, la fallecida esposa de Simón, entre ambos personajes existía un gran afecto y respeto. Del Toro era un legítimo representante de la clase dominante del mantuanaje, Miranda en cambio era visto como un elemento peligroso que buscaba introducir, en la Constitución, factores que amenazaban los privilegios de los grupos económicos dominantes. Esto privó en la decisión de designar a Del Toro por sobre Miranda a pesar de la experiencia y capacidad militar del hombre que había participado en la Revolución Francesa y la independencia de los EEUU.

La burguesía intrigante que en la sombra simpatizaba con la monarquía jamás otorgaría el comando a Francisco de Miranda, lo querían fuera de cualquier cargo de influencia de la naciente República.

Los enemigos de la independencia tenían en su poder a Valencia y habían extendido su control  a los pueblos Ocumare de la Costa, y se les habían unido las poblaciones de Nirgua, Montalbán  y Urama. Las tropas del marqués del Toro marchan a través de los valles de Aragua y luego alrededor del lago de Valencia. Pero en Mariara son emboscados entre dos fuegos (los realistas apostados en las alturas del desfiladero y los botes en el lago) en el desfiladero de La Cabrera, considerables son las bajas en el bando patriota, ante la superioridad numérica del enemigo las tropas patriotas se ven imposibilitadas de proseguir la marcha y son derrotados.

La rivalidad entre Francisco de Miranda y el marques del Toro era evidente, Miranda cuestionaba que las tropas patriotas bajo el mando del general Francisco Rodríguez del Toro no pudiera controlar los levantamientos de Valencia y anteriormente de Coro. El historiador Caracciolo Parra Pérez al referirse al marqués del Toro señala : “El mando republicano estaba al mando de un hombre cuya bravura personal estaba fuera de toda duda pero absolutamente desprovisto de pericia militar”. Ante la adversidad de los resultados belicos, el congreso entra en panico ratifica su confianza y ofrece a Francisco Rodríguez del Toro poderes dictatoriales, pero el Marqués rechaza el ofrecimiento.

En un último intento para tomar Valencia, al congreso no le queda otra opción que recurrir a Sebastián Francisco de Miranda y su experiencia militar, para que comande las tropas que quedaban, es así como Miranda, a los 61 años, es nombrado Comandante en Jefe del Ejército y alista las tropas patriotas hacia Valencia, sin embargo, de manera sorpresiva, ordena no incluir a Bolívar en las filas, Bolívar indignado apela la decisión de Miranda ante el Consejo de Guerra, el cual manda que Simón sea readmitido en la tropa.

Sebastián Francisco de Miranda.

Algunos historiadores señalan que, tanto o más como ellos a el, Francisco de Miranda adversaba a un sector importante de los mantuanos, por ser esta clase dominante caracterizada por el segregacionismo contra los estratos sociales menos favorecidos,  Miranda no desconfiaba de su amigo Simon Bolívar, pero sí de su entorno y el alcance de su influencia sobre el joven coronel. El generalísimo estaba convencido ciertamente que varios de los mantuanos realmente adversaban la causa patriota y que en la primera oportunidad traicionarían a la causa independentista. Ante esa desconfianza Miranda opta por sustituir a los oficiales venezolanos, bajo la influencia de los mantuanos,  por oficiales extranjeros en los cargos principales del ejército, alegando que no tenían ni conocimiento teórico no capacitación técnica y militar para desempeñar cargos importantes.

Por instrucciones de Consejo de Guerra, Miranda debe marchar con Bolívar, Fernando del Toro(hermano de José Francisco) y el mismo marques del Toro, como segundo al mando, entre sus tropas. Otros valientes que acompañan la misión son el capitán Lorenzo Buroz y el coronel Gabriel de Ponte.

La Campaña de Valencia

LA BATALLA

Francisco de Miranda. Vector:Tatica

El día 19 de julio de 1811las tropas patriotas al mando de Miranda Parten con la misión de tomar Valencia.

-El 23 de julio, las tropas patriotas luchan fieramente y forzando el desfiladero logran tomar Guacara y El Morro el 23 de julio.

Ante la pérdida de Guacara y El Morro, los rebeldes monárquicos derrotados, se ven obligados a refugiarse en Valencia.

Las fuerzas pro-monárquicas negocian la capitulación de Valencia con los patriotas, estos la aceptan, las fuerzas Republicanas entran a Valencia, pero en  una insólita muestra de ingenuidad, el sector rendido no es desarmado. Los adeptos a Fernando  XVII aprovechan este error, le tienden una trampa a los patriotas y  luego de agasajarlos durante la noche, en el amanecer se lanzan sobre ellos y los expulsan a Guacara, varios de los patriotas mueren en este artero ataque a traición.

Un iracundo General Miranda reorganiza sus fuerzas y vuelve para asaltar la ciudad en una cruenta batalla de tres días.

Por órdenes de Miranda, Fernando Rodríguez del Toro y  Simón Bolívar con un cuerpo de infantería, caballería y artillería atacaron los  reductos más  fuertes de los rebeldes, que eran el cuartel de los milicianos pardos y el convento de San Francisco. El asalto fracasa, y el ejército republicano, que sufrió grandes pérdidas, se retira esa misma noche a Guacara. En este enfrentamiento, Fernando del Toro, hermano del marques del Toro, es impactado por fuego de cañón, perdió una pierna, mientras la otra le quedaría inutilizada para siempre. Fernando jamás volvería a caminar, el dolor asociado a estas heridas se constituiría en un suplicio constante de su vida,  también es herido el coronel y diputado Gabriel de Ponte. El asalto fracasó, y el ejército republicano, que sufrió grandes pérdidas, se retiró esa misma noche a Guacara.

Desde Guacara, Miranda organizó el asedio de la ciudad, con la finalidad de cortarle los suministros de víveres, durante los últimos días de julio las fuerzas patriotas recuperan las poblaciones de Ocumare de la Costa y Nirgua que se habían unido a la insurrección pro-monárquica.

Las tropas adeptas a Fernando XII que ocupaban a Valencia bajo el mando de Juan Antonio Baquero y Fray Pedro Hernández, lograron antes del sitiado impuesto por Miranda, ubicar en el lago de valencia una escuadrilla de lanchas armadas desde las cuales atacaban continuamente a las tropas independentistas.

sucre1

Antonio José de Sucre

A comienzos de agosto, Miranda recibe refuerzos provenientes de Oriente, entre las tropas que llegan se encuentra  un joven de dieciséis años, poco más alto que los de su edad y menos comunicativo, se trata del oficial Antonio José de Sucre, el joven demuestra gran valentía, disciplina y arrojo.

Para el día 8 de agosto, el General Miranda establece su cuartel general en El Morro.

El 9 de agosto las tropas patriotas inician una gran ofensiva que durará varios días, la estrategia de Miranda consiste en ejecutar continuos ataques en varios frentes, sin dar cuartel ni momento de paz al enemigo.

El 12 de agosto cae en combate el joven capitán patriota, Lorenzo Buroz, en el sector El Morro cerca de la ciudad de Valencia.

El 13 de agosto de 1811  Luego de cruentos combates, en una ofensiva de 4 días, en horas del mediodía las tropas pro-monárquicas que se encontraban en Valencia se rinden sin condiciones; también la escuadrilla del lago se entrega; el parte con la noticia de la toma de la ciudad y el fin de la insurrección es llevado a Caracas por el propio Simón Bolívar.

La cifra de caidos en esta cruenta batalla iniciada desde que los adeptos a Fernando XVII tomaron el control de Valencia, varía según los historiadores, los más conservadores aseguran que fueron 300 mientras que otros aseguran que la cifra ascendía a 4 mil entre muertos y heridos.

Francisco Tosta García relataría de esta forma el desarrollo de esta cruenta campaña: “Este recio combate puede figurar sin duda entre los más sangrientos que se libraron en la lucha legendaria de nuestra emancipación…De esquina en esquina, de cuadra en cuadra, de trinchera en trinchera, con artillería, con repetidas cargas de nutrido fuego. Cerca de cuatro mil bajas, entre muertos y heridos, quedaron de ambas partes…siendo los héroes de esta primera victoria de la Patria el Coronel Simón Bolívar, que estaba todas horas en los sitios de mayor peligro, el General Fernando del Toro, que salió herido gravemente y el Capitán Lorenzo Buroz que rindió la vida gallarda y abnegadamente”.

Es en esta empresa por recuperar la ciudad de Valencia, en el triunfo de esta cruenta campaña, donde Antonio José de Sucre conoce al coronel Simón Bolívar, ambos combaten bajo las órdenes de Miranda. Debió de ser un contacto sin mucha hondura, lo perpetuo (la amistad entre Sucre y Bolívar) suele a veces empezar de esa forma, en pequeño, como la semilla que germina y se convierte en un gran árbol.

Durante los días siguientes, Miranda dirige una proclama a los habitantes de Valencia, apresa a los dirigentes del movimiento pro-monárquico y dicta disposiciones para garantizar el orden y regularizar el suministro de víveres a la ciudad.

Posteriormente, los jefes de la rebelión son juzgados por un tribunal especial, llamado Sala de Justicia, enviado desde Caracas; varios de ellos fueron condenados a muerte, pero al cabo de largos debates, en una discutida decisión, el Congreso les conmutó esa pena por las de prisión y destierro, se decreta una amnistía para los que habían recibido condenas menores. Conmutar las penas de quienes actuaron con ferocidad y a traición contra los patriotas representaría un craso error para la causa patriota, mas adelante los amnistiados y desterrados se reagruparían para actuar nuevamente contra la causa patriota. En conclusión no hubo represalias, se proclamó el perdón y se impusieron penas leves, ni Miranda ni el Ejecutivo, ni el Congreso querían más derramamiento de sangre. Se equivocaron y con la Ley de Amnistía firmaron la partida de defunción de la Republica que aún no había terminado de nacer.

La valentía y disciplina mostrada por el joven oficial Antonio José Sucre le valieron el ascenso al grado de Teniente.

El general Miranda permanece en la urbe hasta el 22 de octubre, organizándola y dejando a cargo al coronel Miguel Uztáriz.

Miranda, Sucre y Bolivar

Francisco de Miranda, Antonio José de Sucre y Simón Bolivar, tres gigantes de la historia continental combatieron juntos en la cruenta batalla para recuperar Valencia en 1811.

Daniel Ruiz / Rortz.

Proximamente : SIMÓN BOLÍVAR EL LIBERTADOR (3era. Entrega)

 

 

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