Reportajes

SIMÓN BOLÍVAR EL LIBERTADOR

24 de julio 2016.

24 DE JULIO NATALICIO DEL HOMBRE MÁS IMPORTANTE DE LA HISTORIA DEL CONTINENTE AMERICANO, EL LIBERTADOR, SIMÓN BOLÍVAR.

El equipo de historiadores, analistas, periodistas e intelectuales de EL JOJOTO inicia una serie de entregas para conocer a fondo la vida del libertador de  Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Venezuela  y la trascendencia de su legado en la historia.

En esta entrega:

  • 24 De Julio De 1783, Orígenes de un Gigante
  • María Teresa
  • La Influencia de Simón Rodríguez  en la vida de Bolívar
  • Simón Bolívar y Alejandro Von Humboldt
  • La Coronación de Napoleón
  • El Juramento de Monte Sacro

 

SIMONBOLIVARELLIBERTADOR

24 DE JULIO DE 1783, ORIGENES DE UN GIGANTE

Para el año 1783 Caracas era una ciudad muy pequeña, su población era cercana a 45.000 habitantes, pero aun así se sentían orgullosos de vivir en ella, pues en el año 1591 el Rey de España Felipe II la había declarado “Muy noble y leal Ciudad”, además le había otorgado un escudo de armas como símbolo de su poder y majestuosidad.

Sus casas era de una sola planta, adornadas con grandes ventanas con rejas, y las puertas se alargaban desde el zaguán hasta e patio central, para ese entonces las quebradas Catuche y Anauco eran ríos cristalinos.

En aquella época no había industrias y quienes no eran militares, sacerdotes o funcionarios públicos se dedicaban al agro o a la ganadería. La autoridad residía en el Rey de España; para ese momento Carlos III era su nombre y residía en Madrid.

Para el 24 de julio de 1783 una casa del centro de Caracas, ubicada junto a la Plaza San Jacinto gozaba de un ambiente de alegría y júbilo, pues ¡A la familia Bolívar-Palacios les había nacido un niño!, no faltaban las felicitaciones para el Coronel Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade y para Doña María de la Concepción Palacios y Blanco, ese día sería el que marcaría la historia como el día en que nació un gigante en América, el cual llevaría por nombre “Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco”.

Partida de Nacimiento de Simón Bolivar

Partida de Nacimiento de Simón Bolívar

Los Bolívar-Palacios se casaron en 1773, él tenía 47 años y ella 15, su primera hija fue María Antonia, luego Juana María, después Juan Vicente, y por último Simón.

Doña Concepción tuvo que recurrir a la ayuda de Inés Mancebo (amiga de la familia) y también a la de la negra Hipólita para amamantar al pequeño Simón, el cual trató siempre a las dos, junto a la negra Matea con el cariño que se le concede a una madre.

Doña Inés Mancebo de Miyares, una mujer de origen cubano,  era vecina de los Bolívar y recién había dado a luz a una niña de nombre Úrsula, fue de doña Mancebo Miyares de quien el futuro Libertador probó su primer sorbo de leche materna. Gracias a esta bondadosa señora, que formaba parte de la alcurnia mantuana de Caracas, el niño Simón pudo sobrevivir hasta la llegada, desde la hacienda de San Mateo, de la esclava Hipólita.

Las negras Hipólita y mMatea (especialista esta última en el arte culinario, especialmente en los postres) cuidaron al niño Simón ambas fueron muy queridas y recordadas por el Libertador en cartas posteriores.

Se decía que Matea cantaba al niño Simón esta canción: “Duélmete mi niño/ Mi niño Simón/ que allá viene el coco/ con un carrerón/ Mira que tu mae/ con sus hermanitos/ Salió a San Mateo/ Salió tempranito/ Duélmete Simón/ de mi corazón/ Te doy mazamorra/ también papelón/ Tú sí eres inquieto/ Mi niño por Dios/ Arroró mi niño/ arroró mi sooó/ Duélmete mi niño/ mi niño Simón”.

Desde pequeño se notaba en Simón un liderazgo nato, tenía preferencia por irse con los hijos de los esclavos y los mestizos que trabajaban en la plantación, con ellos se bañaba en los ríos y trepaba en los árboles, a los 8 años tenía fama de ser un estupendo jinete.

Juan Vicente Bolivar y Doña Concepción Palacios

Juan Vicente Bolivar y Doña María Concepción Palacios

Sin embargo, desde temprana edad la vida de Simón padeció los estragos de la muerte, a la corta edad de tres años, su padre  el Coronel Juan Vicente Bolívar, cae enfermo y fallece, será su madre que les brinda a Simón y a sus hermanos el cariño en ausencia de su padre. Pero no había pasado mucho tiempo desde la muerte de su padre, cuando un extraño mal agota la salud de Doña Concepción, la cual abandona el plano terrenal el 6 de julio de 1792, de forma breve, su tío Esteban y la negra Matea, ama de llaves, se encargan del cuidado de los niños.

A pesar de que la muerte le había arrebatado a Bolívar a sus familiares consanguíneos, el destino le daría otra familia mayor, ahora sus padres y hermanos será toda Venezuela y después la Gran Colombia, y finalmente América.

LA INFLUENCIA DE SIMÓN RODRÍGUEZ  EN LA VIDA DE BOLÍVAR

Es muy común que cuando los padres fallecen; los hijos se dispersan entre los tíos, y la familia Bolívar-Palacios no es la excepción. Las dos hermanas mayores se casaron casi adolescentes, Juan Vicente fue a vivir con el tío Juan Félix Palacios, mientras que Simón tuvo que irse con su tío Carlos Palacios, pues al tío Esteban le dieron un alto cargo en Madrid.

Simón es reprendido con frecuencia, la tristeza y soledad no le dejan rendir en la escuela. Un día se sintió tan abatido y solitario que decide irse a vivir con su hermana María Antonia, la cual se encuentra recién casada, es recibido con ternura pero según las leyes de la época, la patria potestad corresponde al tío Carlos.

SIMONRODRIGUEZ

Simón Rodríguez.

Sin embargo, este pequeño percance ayuda a que se altere la situación, el tío lo confía a Don Simón Rodríguez para que lo eduque, Rodríguez ha pasado toda su vida enseñando luchando por cambiar el sistema educativo de Venezuela y América, que estaba bajo los vicios y mentalidad colonial.

Rodríguez no es un maestro ortodoxo, su obra entera se caracteriza por una constante confrontación y ruptura con los recursos expresivos formales del discurso clásico colonial. Rodríguez se alinea dentro del gran romanticismo revolucionario que en la literatura mundial se caracterizó por el empleo de formas expresivas que rompieran con las categorías y las limitaciones, todo esto por medio del estudio del pensamiento libre.

El nuevo maestro es una persona progresista, ha leído de manera oculta los principales textos referentes a la Revolución Francesa, defiende los derechos humanos, cree en la igualdad, la libertad y la fraternidad, y prefiere las lecciones al aire libre, para así estar en contacto con la naturaleza, esto hace que Simón quede maravillado desde el primer momento.

Es Simón Rodríguez el autor de la famosa cita “¿Dónde iremos a buscar modelos? La américa española es original. Originales han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales, los medios de fundar uno y otro. O inventamos o erramos”.

Muchos fueron los hombres que formaron parte en la educación de Simón Bolívar, pero quien ejerció mayor influencia sin lugar a dudas fue Simón Rodríguez, es a él a quien el Libertador confiesa:

“Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que usted me enseñó… No puede figurarse usted cuán hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que usted me ha dado…”

Carta que envía Simón Bolívar a su maestro

Don Simón Rodríguez 

(19 de enero de 1824)

En 1797 Simón Bolívar comienza su carrera militar, a la vez que el Padre Andújar le explica matemáticas y física, un joven Andrés Bello; caraqueño que tiene fama de ser sabio y poeta le enseña geografía y letras.

Año y medio más tarde, Bolívar asciende a Sub-Teniente de las tropas del Rey. Tío Esteban le hace ir a Madrid, allí recibirá una educación superior y conocerá diversas personalidades.

Simón Bolívar recibiendo clases de Andrés Bello y el Padre Andújar Pintor: Tito Salas

Fragmentos de la carta enviada a Simón Rodríguez por Bolívar desde Pativilca-Perú:

“Ud. Maestro mío, que tanto debe haberme contemplado de cerca aunque colocado a tan remota distancia. Con qué avidez habrá seguido Ud. mis pasos; estos pasos dirigidos muy anticipadamente por Ud. mismo. Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido  el sendero que Ud. me señaló. Ud. fue mi piloto aunque sentado sobre una de las playas de Europa. No puede Ud. figurarse cuán hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que Ud. me ha dado; no he podido jamás borrar siquiera una coma de las grandes sentencias que Ud. me ha regalado. Siempre presen tes a mis ojos intelectuales las he seguido como guías infalibles. En fin,  V. ha visto mi conducta; Vmd. ha visto mis pensamientos escritos, mi alma pintada en el papel, y Vmd. no habrá dejado de decirse: todo esto es mío, yo sembré esta planta, yo la regué, yo la enderecé tierna, ahora robusta. Fuerte y fructífera, he aquí sus frutos; ellos son míos, yo voy a saborearlos en el jardín que planté; voy a gozar de la sombra de sus brazos amigos, porque mi derecho es imprescriptible, privativo a todo.”

MADRID, UN MUNDO DONDE ENCONTRAR CULTURA Y AMOR

Para un joven como Bolívar, debió ser inquietante su primer viaje a España y Francia, no sólo iba a estudiar gramática, ciencias biológicas, geografía, francés y equitación; también iba a ponerse en contacto con otras costumbres y otras instituciones políticas, sociales y culturales.

A su llegada a Madrid, su tío Esteban le impone sin perder tiempo un profesor, continuará su aprendizaje bajo la dirección del Marqués de Ustáriz, en cuya casa vivía, allí se encuentra al alcance de una enorme biblioteca con una gran variedad de textos.

María Teresa

MARIA TERESA

En la casa del Marqués de Ustáriz conoce a una noble y bella dama, nacida en Madrid, que le arrebata el corazón, su nombre es María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza, una bella joven dulce y sentimental.

Simón sólo tenía 17 años de edad y ella 19, María Teresa cautivó a Bolívar a tal punto que rápidamente le declaró su amor. En agosto de 1800 María Teresa acepta el noviazgo de Simón Bolívar, el idilio prosigue satisfactoriamente y Simón le pide a la bella Maria Teresa que sea su esposa, el padre de María Teresa, Bernardo Rodríguez del Toro al enterarse, les propone que esperen un tiempo hasta que él cumpliese su mayoría de edad, sin embargo esto no es impedimento para que se vean con frecuencia,  Simón hablaba con orgullo su noviazgo, describiendo a María Teresa como “una joya sin defectos, valiosa sin cálculo”.

Boda de Simón Bolívar y Maria Teresa. Pintor: Tito Salas

Los jovenes enamorados tienen que esperar dos años para casarse, la boda se celebró en Madrid el 24 de mayo de 1802, llenos de ilusiones, la pareja regresa a Caracas, la luminosidad y colorido trópico deslumbran a María Teresa, visitan la hacienda de San Mateo, propiedad de la familia Bolívar, allí Simón presenta como “Sus Madres” a Hipolita y Matea quienes reciben a María Teresa con gran afecto.

La felicidad entre los amantes es interrumpida por el infortunio, la dulce joven contrae fiebre amarilla, su estado se complica y el 22 de enero de 1803, teniendo casi 8 meses de casada, muere María Teresa, el corazón de Bolívar sufre un duro golpe.

“Yo la he perdido y con ella la vida de dulzura”. “El dolor un sólo instante no me deja consuelo que buscar”, “deplorable y triste suerte a la que me hallo condenado”, más adelante confesaría al general francés,que servía a la causa patriota, Luis Perú de Lacroix,    “Quise mucho a mi esposa y su muerte me hizo jurar que no volvería a casarme”.

Muerte de la esposa de Bolívar Pintor: Tito Salas

Simón Bolívar y Alejandro Von Humboldt

Alexander von Humboldt, pintado por Joseph Stieler, 1843

En medio de una gran depresión Bolívar vuelve a Europa,  en París encuentra a una persona que influyó en forma determinante en su vida, su nombre, Alejandro Von Humboldt, el cual tenía fama de ser el mejor y más osado explorador del mundo, Humboldt ha viajado a América y comenta que algunas Colonias Españolas poseen madurez para llevar a cabo su emancipación, lo cual resulta inspirador para Bolívar. “Estos pueblos estaban maduros para la independencia. Lo que no veo es al hombre que sea capaz de llevar adelante tan alto designio”.

Bolívar y von Humboldt entablaron una sólida amistad que perduraría en el tiempo, se sabe que estuvieron juntos en Francia y en Italia donde escalaron juntos el Vesubio.

Más adelante en 1822 Humboldt escribiría “La amistad con la cual el General Bolívar se dignó honrarme después de mi regreso de México, en una época en que hacíamos votos por la independencia y la libertad del Nuevo Continente, me hace esperar que, en medio de los triunfos, coronados por una gloria fundada por grandes y penosos trabajos, el Presidente de la República de Colombia recibirá todavía con interés el homenaje de mi admiración y de mi devoción afectuosa”.

La Coronación de Napoleón.

En París se desarrolla un acontecimiento que influirá en su manera política de pensar; la capital francesa se encontraba de fiesta, la multitud aplaude y vitorea, el 02 de diciembre de 1804, el Papa iba a colocar sobre la cabeza de Napoleón el símbolo de Emperador; la corona.

“La corona que se puso Napoleón sobre la cabeza la miré como una cosa miserable y de moda gótica; lo que me pareció grande fue la aclamación universal y el interés que inspiraba su persona. Esto, lo confieso, me hizo pensar en la esclavitud de mi país y en la gloria que conquistaría el que lo libertase (…) Sin la muerte de mi mujer no hubiera hecho mi segundo viaje a Europa, y es de creerse que en Caracas o San Mateo no me habrían nacido ideas que adquirí en mis viajes.”

La simpatía de Bolívar por Napoleón llegó hasta ese día, pues en su manera de pensar no concebía que el Corzo derrumbara una Monarquía para luego proclamarse Emperador. Estando en París se entera que Simón Rodríguez está en Viena, Bolívar tiene muchas ganas de confrontar a su antiguo maestro con las nuevas ideas que ha ido asimilado desde entonces, por ello lo buscará en Viena.

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Le Sacre de Napoléon, Jacques-Louis David, 1807

EL JURAMENTO DE MONTE SACRO

“¡Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español.!”

Bolívar logra encontrarse con Simón Rodríguez “desde ahora ya no me llames Simón Rodríguez, ahora soy Samuel Robinson”, este pseudónimo lo utilizó para desviar la atención de las autoridades españolas.

Samuel Robinson se dedica a experimentos químicos, vive rodeado de frascos y probetas, “No te extrañe, amigo, las cadenas de la esclavitud también se rompen con inventos científicos. Bolívar esperaba debatir con su maestro sobre las ideas políticas de Voltaire, Rousseau, Montesquieu,

De Viena, Bolívar y “Samul Robinson” regresan a París, y de allí se enfilan hacia Roma, una tarde de agosto de 1805,  Bolívar y su maestro subieron al Monte Sacro,

Conversan largamente sobre las sociedades humanas del pasado, las conflagraciones bélicas que acontecían en Europa, las consecuencias del movimiento revolucionario francés, indudablemente deben haber sido el motor que encendió la proclama de Bolívar. las luces y las sombras de la historia, de la lucha contra la tiranía y del anhelo de libertad que ya tenían los plebeyos de Roma, cinco siglos antes de Cristo, cuando se reunieron y fortificaron en el Monte Sacro para luchar contra la injusticia.

De acuerdo con los relatos de Simón Rodríguez en un momento de reflexión Bolívar se puso en pie y con emoción exclama un celebre juramento:

“¡Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español.!”

Esta promesa es llamada “Juramento del Monte Sacro”, y va a cambiar radicalmente la vida de Simón. En adelante sus preocupaciones no van a girar en torno a fiestas, actos culturales, entre otros, su pasión será el estudio y la lectura. De allí en adelante sus preocupaciones giran en torno del estudio, la lectura y el conocimiento de las  instituciones políticas que rigen otros países.

MONTE SACRO TITO SALAS

Dos obras del maestro Tito Salas inmortalizan El Juramento del Monte Sacro.

Daniel Ruiz / Rortz.

Proximamente : SIMÓN BOLÍVAR EL LIBERTADOR (2da entrega)

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