Reportajes

Los Valles del Tuy entre el “Bachaqueo” y el desabastecimiento.

Daniel Ruiz.

Bachaquero: Dícese de una persona inmoral; a la cual no le importa sus semejantes y sus necesidades con tal de obtener lucro o beneficiase del tráfico de alimentos con sobreprecio y de conducta ilícita al “colearse” para la compra de rubros; por lo general regulados, la palabra no aparece en el Diccionario de la Real Academia Española, pero quienes ejercen este oficio abundan en Venezuela, y han llegado a “colonizar” el país, pueden actuar de manera solitaria, en grupos, incluso organizados en mafias.

De forma jocosa en Venezuela decimos: “ya vengo, voy a bachaquear”, cuando nos vemos en la necesidad de buscar productos escasos en una economía tan comprometida como la nuestra, y esto no es más que la aceptación inconsciente de la existencia de los bachaqueros en nuestra sociedad, y la resignación de que los anaqueles siempre estarán vacios, obligando a las personas a hacer largas colas para obtener determinados rubros.

A pesar de que durante este año 2016 es cuando más se han evidenciado ambos problemas; esta situación es un poco más vieja de lo que algunos consideran.

Trasladémonos a Los Valles del Tuy en el año 2014, allí podremos ver como ya reinaba la violencia y la anarquía, tal es el caso de Isabel González, ama de casa, quien comentó que desde la madrugada del 21/03/2014 se encontraba en los alrededores del Unicasa del municipio Paz Castillo, a la espera de un cargamento de leche en polvo y papel higiénico, “Hemos pasado hasta seis horas en cola para poder adquirir los rubros”, dijo.

Rosa Mateus, residente del municipio Cristóbal Rojas, detalló en el año 2014 que el Súper Líder de dicha localidad es uno de los comercios donde siempre hay fila de gente en espera, porque con cierta regularidad llegan productos escasos, los cuales se agotan el mismo día, y por ello los encargados los racionan, “Sólo están vendiendo cuatro kilos de harina de maíz, dos litros de aceite, tres paquetes de azúcar y uno de leche en polvo por persona”, agregó

Para ese mismo año, El Mikro del municipio Independencia permanecía ya abarrotado de gente desde la 8:00am, cuando abre sus puertas, porque tenían carne y pollo. “Las colas son inmensas, aún así, muchos esperamos pacientemente para ingresar”, comentó una compradora.

En ese entonces los vecinos de Simón Bolívar intentaron trancar el paso en la carretera Yare-Santa Teresa cuando se enteraron de que la mercancía de dos bodegas de Mercal no llegaría.

Ahora, viajemos al año 2015, seguiremos en Los Valles del Tuy, para esta fecha el problema del bachaqueo se comienza a ver de una forma más evidente, el 03 de agosto de 2015 en el Makro de Charallave, el periodista Ernesto J. Navarro sostuvo haber visto cómo un conjunto de personas; sabiendo de antemano que mercancía se iba a vender en el recinto, procedieron a llamar a un lote de individuos para que llegasen al mencionado local, allí ocurrieron transacciones de números de espera para ser atendidos por dinero, y circularon personas que cobraban un peaje por comprar y entregar los productos que serían victima de reventas a una red de bachaqueros.

El 10 de octubre de 2015, Francisca Oropeza (55) estando a tempranas horas a las afueras del Mikro de Ocumare del Tuy, sufrió de un infarto luego de recibir las dos únicas harinas que estaban vendiendo por persona luego de 4 horas de cola.

Finalmente llegamos a la actualidad, año 2016, donde han comenzado a trascender hechos de lesa humanidad, tal y como fue el caso de Enderson José Manrique Morales (26), quien luego de tener un altercado con un conjunto de personas por el orden de la cola para tratar de adquirir productos regulados el 26 de mayo en las adyacencias del Hipermecado, ubicado en la avenida Cristóbal Rojas de Charallave, sería encontrado con heridas de arma blanca y sin vida en la quebrada Guaremal de Charallave.

El 17 de febrero de 2016, a Adriana Rojas (28) le robaron a su bebé de dos meses de nacida en el supermercado Día a Día de Santa Teresa del Tuy; una muchacha de 17 años, a quien acababa de conocer, se le acercó y se ofreció a cuidar a la pequeña mientras su progenitora compraba; esto fue debido a que la pequeña se estaba asfixiando por el gentío en el lugar, la joven desapareció con al infante, y luego de tres días la bebé fue rescatada sana y salva por una comisión del CICPC de los Valles del Tuy.

Sumado a estos casos, también se presentan los robos masivos durante las colas para adquirir alimentos, los antisociales amparados por la casi nula presencia policial aprovechan que algunas personas llegan de madrugada a las colas (antes dormían en el sitio), para despojarlas de sus pertenencias.

Para la psiquiatra Themy González, la sociopatía que ha reinado en el país debido a la escasez se caracteriza por un comportamiento desordenado que quebranta toda norma de convivencia social.

“Se trata de una sociopatía obligada, una especie de anestesia emocional para no sentir piedad por el hermano venezolano que tiene hambre y luto. Ya es casi normal hablar de asesinatos y robos sin un rictus de perplejidad ni de asombro”, dijo.

La especialista sostuvo que se ha vuelto frecuente la desesperación de las personas cuando escuchan de la llegada de algún rubro escaso a algún local, por ello hacen horas de cola para adquirirla, “en medio de peleas que ya surgen como si fuesen algo común corriente, cuando no lo es”.

“Muchas situaciones las han provocado los mismos venezolanos en sus ansias de comprar para revender. A los “bachaqueros” no les importa poner a niños a hacer colas, con tal de comprar para luego especular, ya que resulta un negocio bastante lucrativo”, indicó González.

El director de la Policía Municipal de Charallave, comisario Héctor García, precisó que se encuentran trabajando para resguardar el orden público durante las colas para comprar comida, “Siempre desplegamos uniformados cuando llegan los productos de la cesta básica, para evitar peleas y saqueos”, destacó.

García informó que han llevado a cabo procedimientos policiales, y en cuestión de dos meses lograron apresar entre 120 y 150 mal llamados bachaqueros, sin embargo, “ante la falta de acciones ejemplarizantes para estos individuos, decidimos no hacer más este tipo de detenciones”. Aseveró que estas personas al ser presentadas ante la Fiscalía del Ministerio Público y los tribunales, quedaban en libertad a las horas sin recibir ningún tipo de sanciones.

Hoy día seguimos teniendo productos en manos de bachaqueros, los cuales venden los productos escasos con un aumento de precio que ataca la economía del venezolano, también vemos como familias completan salen como dicen ellos “a bachaquear” y compran rubros para acumular en el hogar por temor a no encontrarlos a futuro, y finalmente nos encontramos con personas que a falta de empleo formal han visto en la compra y reventa a precios elevados los productos una fuente de ingreso.

El actual Gobierno del Presidente Nicolás Maduro, en busca de soluciones para la ciudadanía, ha implementado el desarrollo de los Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), los cuales han distribuido productos de primera necesidad en los municipios Urdaneta, Independencia, Simón Bolívar y Paz Castillo  de los Valles del Tuy, estas acciones han sido  organizadas en la entidad mirandina por CorpoMiranda y el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación y Pdval.

Julio César Marcano, alcalde de Ocumare del Tuy

El alcalde de Ocumare del Tuy, Julio César Marcano, sufrió un atentado tiempo después de estar en una reunión con la comunidad del El Rodeo; en la cual le explicaba a los ciudadanos cómo sería el desarrollo de la distribución de alimentos casa por casa para combatir el bachaqueo, el 4 de mayo del presente año, en la calle Padre Arroyo dispararon en al menos 20 oportunidades al alcalde Marcano mientras se trasladaba en su carro, su esposa fue herida con  impactos de bala.

Magally Huggins, profesora del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela (CENDES), opina que este mecanismo de control establecido el Gobierno Nacional es algo que puede agravar los problemas de conflictividad social, y esto se debe a que se estaría utilizando como un instrumento para “chantajear” a los venezolanos.

Huggins aseguró que el trabajo de los CLAP no podrá abastecer a las personas. “Además hay que ponerle los trámites burocráticos o presenciales que estos grupos puedan tener. Esto lo considero como un ‘apartheid’ de alimentos”, dijo.

A pesar de todo, la realidad que conocemos y de la cual estamos seguros es que tendremos que seguir luchando (al menos por un tiempo más) con los bachaqueros en las búsqueda y obtención de los rubros escasos como lo son la leche, harina, arroz, pasta, azúcar, café, fórmula infantil, pañales, productos de higiene personal entre otros.

 

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