Ecología

¿Siamesas Al borde del colapso?

El embalse del Guri y la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, hermanas siamesas amenazadas por el fenómeno El Niño, que afecta el caudal del río Caroní, la fuente que las alimenta e inevitablemente determina la suerte de ambas.

 Eleonor Sánchez Arrechedera

El embalse o lago artificial del Guri, se encuentra en el estado Bolívar y es el más grande de Venezuela y el segundo lago más grande del país, después del lago de Maracaibo. Su origen lo debe a la construcción la presa de Guri, en el río Caroní y en el mismo se encuentra la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, la segunda mayor de América, precedida por la de Itaipú (entre Brasil y Paraguay) y, una de las de mayor capacidad de producción eléctrica en el mundo (10 000 MW), cuenta además con tres subestaciones de alta tensión, que suministran 45.000 GWh promedio de energía para satisfacer las necesidades de energía eléctrica venezolana.

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Este gran potencial hidroeléctrico se debe al enorme volumen de agua de los ríos Caroní  y Paragua represado por el Guri. Ambos ríos se surten a su vez de las intensa lluvias que ocurren en sus respectivas cuencas, de mayo a enero cada año, mientras que de febrero a abril experimenta una temporada de sequía en el cual su escaso aporte debe ser compensado por el represamiento de las aguas de la temporada anterior, asegurando así un volumen de agua constante y suficiente para la generación de la electricidad requerida.

 

Las aguas del embalse administrado por la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y por Edelca hasta el año 2007, además de ser usadas como fuente de energía hidroeléctrica, son reservorio de agua potable para más de 300 mil personas que habitan en la capital del estado Bolívar y unas 80 mil personas en Upata, junto a un conjunto de pequeñas y medianas industrias, no obstante, esto apenas representa el 0,1 por ciento de su volumen promedio.

 

Ahora bien, la altitud promedio del embalse es de 266 metros sobre el nivel del mar. Cuando alcanza el nivel máximo de 271 metros de altitud la empresa, Corpoelec (en sustitución de Edelca), abre las compuertas (aliviaderos) de la Represa y así mantiene los niveles de agua para seguridad de la presa y del suministro eléctrico, naturalmente, en la temporada de sequía, este nivel baja y hasta ahora el mínimo registrado fue la cota de 240 metros de altitud sobre el nivel del mar  y ocurrió el año 2010.

 

En estos momentos el nivel de la presa se encuentra en la cota 247 y el aporte en 414 m3/s  a la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar según informó El presidente de Corpoelec, el Gral. Luis Motta Domínguez, a través de su cuenta Twitter. La sequía se ha prolongado, por la ausencia de precipitaciones gracias al fenómeno El Niño, aunque se espera  que las lluvias lleguen a principios del mes de abril según Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh)

 

En este escenario, Corpoelec, viene informando a la colectividad sobre la medición, patrones de consumo energético, medidas preventivas para la disminución de los efectos de El Niño (los peores registrados hasta ahora según la Organización Mundial de Meteorología), y sobre la optimización en el uso de las reservas hídricas que aún quedan. La situación demanda un racionamiento mayor que en las crisis del pasado. Se están generando actualmente unos mil megavatios adicionales con las plantas recuperadas del parque termoeléctrico, pero, tomar conciencia, cuidar el agua y reducir de la generación eléctrica es la clave para evitar el temido colapso eléctrico. 

 

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